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	<title>Vida y Salud &#187; Doctora Aliza &#8211; Salud para Niños</title>
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		<title>Los niños con exceso de peso a los 7 años podrían tener más riesgo de sufrir de asma</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 08:50:06 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013650990XSmall_Rachael-Rush.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-31951" title="iStock_000013650990XSmall_Rachael Rush" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013650990XSmall_Rachael-Rush.jpg" alt="" width="238" height="356" /></a>La obesidad infantil es mucho más que un problema estético: representa un verdadero peligro para la salud del niño y para su calidad de vida futura.  Una investigación reciente sugiere que si los niños llegan a los siete años con sobrepeso u obesidad,</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013650990XSmall_Rachael-Rush.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-31951" title="iStock_000013650990XSmall_Rachael Rush" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013650990XSmall_Rachael-Rush.jpg" alt="" width="238" height="356" /></a>La obesidad infantil es mucho más que un problema estético: representa un verdadero peligro para la salud del niño y para su calidad de vida futura.  Una investigación reciente sugiere que si los niños llegan a los siete años con sobrepeso u obesidad, tienen más posibilidades de sufrir asma que otros niños con un peso adecuado para su edad.  La buena noticia es que el mismo estudio demuestra  que si se pierde el exceso de peso antes de los siete años, también se reducen las posibilidades de sufrir esa condición pulmonar.</em></p>
<p>La <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/obesidad-infantil/">obesidad infantil</a> afecta a 1 de cada 3 niños en Estados Unidos y como resultado es más común ver a niños y niñas con problemas que antes eran propios de los adultos, como <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/la-obesidad-infantil-y-el-colesterol-alto/ ">el colesterol alto</a> y la <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/cuando-es-un-nino-quien-padece-diabetes-tipo-2/">diabetes tipo 2</a>. Pero no sólo afecta a los niños en Estados Unidos, el sobrepeso y la obesidad van en aumento también en Latinoamérica, en España y en otros lugares, como en Europa. De los países en Latinoamérica, México parece tener la cifra de obesidad infantil y de obesidad adulta más alta a nivel mundial, y el primer lugar en diabetes infantil, de acuerdo al Instituto Mexicano del Seguro Social, comunicado por el Presidente de México el 25 de enero del 2011. O sea, la obesidad infantil no es sólo una cuestión estética sino un problema de salud real, que puede afectar a tus niños, tanto ahora como a largo plazo, cuando crezcan y se vuelvan adultos.<span id="more-31944"></span></p>
<p>Otra condición de salud que podría estar asociada a la obesidad infantil es el <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/manten-el-asma-a-raya/ ">asma</a>, una enfermedad crónica que hace que los bronquios, una parte de las vías respiratorias, que son las que permiten que el aire entre y salga de los pulmones, se sensibilicen y se inflamen. Esto provoca síntomas muy molestos como un silbido al respirar, tos, rigidez torácica y dificultad para respirar, especialmente temprano en la mañana o en la noche.</p>
<p>El asma también es una condición muy común. En Estados Unidos hay alrededor de 20 millones de personas con esta enfermedad, de las cuales casi 9 millones son niños. La <em>Organización Mundial de la Salud (OMS) </em>calcula que a nivel mundial 235 millones de personas la padecen y que cada año, 250,000 personas fallecen debido a ella. Como los niños tienen las vías respiratorias más pequeñas que los adultos, el asma puede ser una condición más seria en ellos.</p>
<p>¿Cuál es la relación entre el asma y la obesidad? A decir verdad, no se sabe a ciencia cierta, pero los investigadores están tratando de resolver este enigma. Por ejemplo, en un estudio reciente desarrollado por unos especialistas del Instituto Karolinska de Estocolmo, en Suecia, los niños con sobrepeso a los 7 años de edad tuvieron más posibilidades de desarrollar asma. Por el contrario, los niños que habían perdido el exceso de peso antes de esa edad tuvieron menos posibilidades de llegar a padecerla.</p>
<p>Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista <em>Pediatrics</em>, los investigadores hicieron un seguimiento de más de 2.000 niños durante ocho años, usando los expedientes de salud del preescolar y la escuela para rastrear su estatura y peso en distintas edades (1 año, 18 meses, 4 y 7 años). En los expedientes también se incluían cuestionarios completados por los padres en relación a la salud general de los niños, incluyendo los padecimientos de asma y de alergias. De esta forma detectaron que los <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/un-imc-indice-de-masa-corporal-alto-conlleva-mayor-riesgo-para-problemas-de-salud-en-los-ninos/" target="_blank">niños con índice de masa corporal alto</a> durante los primeros años infantiles, (un percentil de 85 o más), o que tuvieron un peso normal durante unos años pero aumentaron de peso e incrementaron su IMC para los 7 años, eran más propensos a sufrir de asma que los niños que tenían un peso corporal normal. A la inversa, los niños que tenían un IMC alto a una edad temprana (a los 18 meses o a los 4 años) pero que habían rebajado libras o kilos para los 7 años no estaban en mayor riesgo de desarrollar asma comparado con los demás niños.</p>
<p>Los investigadores advirtieron que este estudio no es lo suficientemente extenso como para demostrar que tener sobrepeso o ser obeso puede provocar asma. Pero como el incremento en las tasas de obesidad infantil ha coincidido con un aumento en las tasas de asma, es comprensible que se especule sobre una posible relación entre ambas condiciones de salud.</p>
<p>Lo que sí está claro es que los riesgos de los niños disminuyen al perder el exceso de peso, y aquí no estoy hablando sólo de los problemas respiratorios. La obesidad infantil es una condición que puede mejorarse mucho si se cambia el estilo de vida, y lo mejor en esos casos es hacerlo todos juntos en familia,  ¡verás cuán bien les hará a todos!</p>
<p>Puedes empezar a la hora de llenar la alacena, desde el mismo momento en que vas al mercado, eligiendo alimentos más saludables y revisando las etiquetas de los productos. Elige los bocadillos bajos en grasas y azúcares, así como las frutas y las verduras, en lugar de las tan codiciadas comidas rápidas, los dulces y las golosinas.</p>
<p>Al mismo tiempo, busca al menos un día en la semana para ir a jugar con tus niños al parque y hacer actividades al aire libre, como salir a caminar o andar en bicicleta, y estimula a tus niños a que practiquen algún deporte con compañeros de su edad, para fomentar las amistados y mantenerse siempre activos.</p>
<p>Si lo ayudas a mejorar su calidad de vida, también lo estarás ayudando a alcanzar una adultez más saludable, sin sobrepeso y sin problemas respiratorios.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Rachael Rush</em></p>
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		<title>La relación entre la madre y el niño puede determinar si es obeso al llegar a la adolescencia</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 09:00:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000014340293XSmall_Carmen-Martínez-Banús.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30983" title="iStock_000014340293XSmall_Carmen Martínez Banús" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000014340293XSmall_Carmen-Martínez-Banús.jpg" alt="" width="310" height="205" /></a>La obesidad en los adolescentes no sólo estaría relacionada con la falta de ejercicio y una dieta alta en calorías. Según un estudio reciente, una relación mala con la madre durante la infancia también puede aumentar el riesgo de que esos niños</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000014340293XSmall_Carmen-Martínez-Banús.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30983" title="iStock_000014340293XSmall_Carmen Martínez Banús" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000014340293XSmall_Carmen-Martínez-Banús.jpg" alt="" width="310" height="205" /></a>La obesidad en los adolescentes no sólo estaría relacionada con la falta de ejercicio y una dieta alta en calorías. Según un estudio reciente, una relación mala con la madre durante la infancia también puede aumentar el riesgo de que esos niños sean obesos al crecer. ¿Tienes hijos? Pues te conviene seguir leyendo. </em></p>
<p>La <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/obesidad-infantil/">obesidad infantil</a> es un camino seguro a una adolescencia, una juventud y una adultez con problemas de salud. El <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/no-mas-obesidad-infantil/">ayudar a tus hijos a combatirla o a evitarla</a> desde que son pequeños no es una cuestión de vanidad o coquetería sino de prevenir un problema que afecta a todo el cuerpo y puede provocar condiciones que antes únicamente preocupaban a los adultos, como son la diabetes, la presión arterial alta, el colesterol elevado, la apnea del sueño, la depresión, el asma y otras enfermedades respiratorias, infecciones en la piel, problemas en el hígado y la lista continúa.</p>
<p>Lo más preocupante es que la obesidad cada vez se apodera más de nuestros niños. Según cifras proporcionadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), gracias a los resultados de dos encuestas realizadas entre 1976 y 1980, la primera, y entre el 2003 y 2006, la segunda, el aumento del peso en la población infantil ha sido dramático: entre los niños de 2 y 5 años de edad, aumentó del 5% al 12,4%; entre los niños de 6 a 11 años, del 6,5% al 17%, y entre los adolescentes de 12 a 19 años, de 5% a 17,6%.<span id="more-30979"></span></p>
<p>La obesidad es el resultado de un desequilibrio entre las calorías que se consumen y la energía que se gasta, es decir que se produce porque se come mucho y se ejercita poco. Pero éstas no son las únicas causas: también existen otros factores que contribuyen al aumento de peso, como la genética y las costumbres.</p>
<p>Ser hispano o latino, por ejemplo, es tener un mayor riesgo genético de sufrir de obesidad. Pero los niños comen lo que sus padres les dan, por eso las costumbres y la alimentación familiar también son muy importantes (y ayudan a combatir esa predisposición genética): tú tienes el poder de controlar el acceso de tus hijos a comidas que no les hacen bien, por lo que debes tratar de llenar la despensa con alimentos nutritivos.</p>
<p>El <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/6-consejor-para-estimular-a-tus-hijos-a-ser-mas-activos/">sedentarismo o falta de actividad física</a> es otro de los factores que ayuda al aumento de peso. Los estudios demuestran que los niños y los adolescentes pasan demasiado tiempo viendo televisión y películas y jugando a los juegos de video.</p>
<p>A veces también puede haber factores psicológicos que estimulan al niño o niña a comer en exceso, como problemas emocionales, depresión o aburrimiento. Y a esto se suma un nuevo factor: la relación con la madre durante los primeros años de vida, que al parecer puede influir sobre la obesidad en la adolescencia. De ser así, el amor y el cariño pueden convertirse en nuevas armas para combatir la obesidad infantil.</p>
<p>Este dato surge de un nuevo estudio desarrollado por un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, que analizó los datos de cientos de familias que vivían en nueve estados de ese país, que tenían hijos que habían nacido en 1991, recolectados por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.</p>
<p>Según dicho estudio, que aparece en la edición de enero de la revista <em>Pediatrics</em>, el riesgo de obesidad de los niños a los 15 años era mayor entre los que tuvieron una relación emocional de más baja calidad con sus madres cuando eran niños pequeños. En detalle, más del 25 por ciento de los niños pequeños que tenían las relaciones de más baja calidad con sus madres eran obesos en la adolescencia, y sólo el 13 por ciento de los que tenían vínculos más estrechos con sus madres en sus primeros años de vida mostraron este problema en su adolescencia.</p>
<p>Según explicaron los investigadores, estos hallazgos y otros anteriores indican que el riesgo de desarrollar obesidad podría ser afectado por áreas del cerebro que controlan las emociones y las respuestas al estrés, que funcionan junto con las que controlan el apetito y el equilibrio energético.</p>
<p>En este sentido, no sólo es importante <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ejercicio/el-motivar-a-los-ninos-a-hacer-ejercicio-es-clave-para-combatir-la-obesidad-infantil/">estimular a los niños a hacer ejercicio</a> y ayudarlos a mantener una dieta saludable. El cariño y un fuerte vínculo entre madre e hijo(a) también pueden ser claves a la hora de cuidar que tus niños no acumulen kilos o libras de más.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Carmen Martínez Banús</em></p>
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		<title>¿Tu hijo padece de TDAH? Consejos para aliviar los efectos secundarios de los medicamentos</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 08:50:32 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-31230" title="iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov.jpg" alt="" width="171" height="290" /></a>Los medicamentos para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) alivian los síntomas de esa enfermedad, como irritabilidad, ansiedad o dificultad para mantenerse tranquilos. Pero podrían provocar efectos secundarios, que pueden ser leves o bastante serios. Afortunadamente, hay modos de controlarlos.</em></p>
<p>Cuando Marta</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-31230" title="iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000017405186XSmall_Nikolay-Titov.jpg" alt="" width="171" height="290" /></a>Los medicamentos para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) alivian los síntomas de esa enfermedad, como irritabilidad, ansiedad o dificultad para mantenerse tranquilos. Pero podrían provocar efectos secundarios, que pueden ser leves o bastante serios. Afortunadamente, hay modos de controlarlos.</em></p>
<p>Cuando Marta vio los efectos del tratamiento para el TDAH en su hijo de 6 años pensó que había sido peor el remedio que la enfermedad: el niño no quería comer y para colmo, comenzó a tener un tic nervioso que lo hacía sentir ridículo ante sus compañeritos de escuela. Si antes el problema en el aula era la falta de concentración y el movimiento continuo, ahora el niño se sentía avergonzado e infeliz. Ya el doctor le había advertido de posibles efectos secundarios, pero aún así, Marta volvió a consultarle. El doctor trató de calmar sus dudas con las siguientes razones:</p>
<ul>
<li>Los tratamientos disponibles actualmente ofrecen buenos resultados, pero hay que enfrentar también los posibles efectos secundarios.</li>
<li>La mayoría de estos efectos son leves y duran solamente un tiempo.</li>
<li>Para reducir los más severos, los médicos comienzan con dosis más bajas de medicamento, ajustándolas y graduándolas progresivamente.</li>
<li>También le ofreció una guía para aliviar los síntomas más severos que compartimos contigo más adelante.<span id="more-31073"></span></li>
</ul>
<p>¿ Te resultan familiares el caso de Marta y su hijo? Miles de niños y sus familias tienen que lidiar a diario con el tratamiento y el manejo del TDAH. Quizá le esté pasando lo mismo a tu hijo.  Incluso con las dosis más bajas, puede estar sufriendo algunos efectos secundarios. Aunque los más ligeros suelen desaparecer por sí solos, debes hablar con el médico si los notas en tu hijo. Si duran más de un mes, es importante que el médico lo sepa y tome medidas.</p>
<p>Los efectos secundarios dependen del tipo de medicamento. Hay dos tipos principales para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad<em> (</em>TDAH): estimulantes y no estimulantes. Los estimulantes incluyen los de metilfenidato  (como <em>Concerta</em>, <em>Focalin</em>, <em>Metadate ER</em>, <em>Ritalin</em>), y los de anfetaminas (como <em>Adderall</em>, <em>Adderall XR</em>). Entre los no estimulantes está la atomoxetina (<em>Strattera</em>), un antidepresivo y un ansiolítico.</p>
<p>Los medicamentos estimulantes son los más conocidos y más usados, y entre el 70 y el 80% de los niños reaccionan a ellos de manera positiva. Algunos efectos secundarios de estos medicamentos son la falta de apetito, problemas con el crecimiento, irritabilidad, alteración de la conducta hasta el punto de que el niño no puede expresar sus emociones. También pueden desarrollar tics (pestañear en exceso, hacer muecas, ladear la cabeza), aunque muchas veces estos tics son producto de la enfermedad, y el medicamento solamente los empeora.</p>
<p>Algunos niños, sin embargo, no reaccionan bien a los medicamentos estimulantes, y responden mejor a los no estimulantes. Estos pueden provocar falta de apetito, problemas estomacales, náuseas y somnolencia, pero esos síntomas suelen desaparecer después del primer mes de tratamiento. Aunque raros, hay otros efectos secundarios más serios. Uno es su potencial para elevar las enzimas del hígado y para causarle daño a este órgano tan importante. También puede acelerarse ligeramente el pulso del niño y aumentar su presión arterial, así como provocarle depresión y pensamientos suicidas, aunque esos casos son muy raros.</p>
<p>Aunque es importante consultar con el médico si notas cualquier efecto secundario de los medicamentos que toma tu hijo, hay algunos consejos que te ayudan a aliviarlos:</p>
<ul>
<li><strong>Falta de apetito</strong>. Si el niño se siente inapetente después de tomar el medicamento, dale la dosis después del desayuno. Como probablemente no tenga apetito a la hora del almuerzo, compensa con una buena cena por la noche. Y ten siempre a mano bocadillos nutritivos de bajas calorías. Si la inapetencia se prolonga, tal vez el médico decida rebajar las dosis o suspender el medicamento los fines de semana.</li>
<li><strong>Dolores o molestias estomacales</strong>. Para evitarlos, nunca le des al niño el medicamento con el estómago vacío.</li>
<li><strong>Dificultad para dormir</strong>. Fija una rutina a la hora de dormir, que incluya actividades relajantes, como la lectura o el baño. Si aun así el niño no duerme bien, pregúntale al médico si puede tomar el medicamento más temprano, reducir la dosis o suspender la dosis de la tarde para que duerma bien cuando se acueste.</li>
<li><strong>Somnolencia por el día</strong>. Pregúntale al medico si puedes darle el medicamento a la hora de dormir y no por la mañana, o tal vez rebajar la dosis.</li>
<li><strong>Efecto de rebote</strong>. Si el efecto del medicamento se termina por la tarde o por la noche, algunos niños presentan síntomas aun mayores del TDAH. Para evitarlo, pídele al médico que use un medicamento de mayor duración, o pregúntale si puede tomar dosis pequeñas de un estimulante de acción rápida más tarde en el día.</li>
<li><strong>Cambios en el estado de ánimo</strong>. Vigila al niño. Si notas cambios como incapacidad de expresarse emocionalmente o pensamientos suicidas, suspende inmediatamente el medicamento y avisa al médico.</li>
<li><strong>Problemas cardíacos</strong>. Aunque raros, ha habido casos de problemas cardíacos serios debido a medicamentos para el TDAH. Por eso es esencial hablarle al médico de cualquier antecedente  de enfermedades cardíacas en la familia, si es necesario, hacer las pruebas y estar atento a cualquier síntoma que se presente.</li>
<li><strong>Daños hepáticos</strong>. El médico debe hacerle al niño exámenes periódicos de sangre y las pruebas necesarias para determinar si están bien las enzimas del hígado.</li>
</ul>
<p>Ante cualquier duda, consulta con el médico. No cambies las dosis tú misma ni dejes de darle el medicamento al niño sin consentimiento del doctor. Ya verás que probablemente con perseverancia y paciencia, los efectos secundarios irán desapareciendo y el niño y tú podrán enfrentar mejor el reto del el trastorno por déficit de atención e hiperactividad<em> (</em>TDAH).</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Nikolay Titov</em></p>
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		<title>10 enfermedades que pueden afectar a los niños. ¡Infórmate!</title>
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		<pubDate>Tue, 10 Jan 2012 08:55:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000011015438XSmall_-webphotographeer.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30438" title="iStock_000011015438XSmall_ webphotographeer" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000011015438XSmall_-webphotographeer.jpg" alt="" width="345" height="229" /></a>Los niños se enferman, es una realidad. Como padre o madre, tal vez es lo que más te preocupa. Las vacunas hacen un gran aporte para evitar que ciertas enfermedades se propaguen, pero con el auge de la tendencia que ahora tienen algunos</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000011015438XSmall_-webphotographeer.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30438" title="iStock_000011015438XSmall_ webphotographeer" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000011015438XSmall_-webphotographeer.jpg" alt="" width="345" height="229" /></a>Los niños se enferman, es una realidad. Como padre o madre, tal vez es lo que más te preocupa. Las vacunas hacen un gran aporte para evitar que ciertas enfermedades se propaguen, pero con el auge de la tendencia que ahora tienen algunos padres a no vacunar a sus pequeños, algunas enfermedades han vuelto a hacer su aparición. Otras son menos complicadas y es probable que tu hijo(a) las haya padecido. Aquí te hablo de 10 enfermedades en los niños para que sepas de qué se tratan y no te tomen de sorpresa cuando el pediatra te hable sobre ellas.</em></p>
<p>Las enfermedades, desafortunadamente siempre están ahí amenazando con la posibilidad de afectar la salud de tus hijos. Toma nota de algunas enfermedades que se presentan en los niños pequeños y los bebés. Es importante que estés informado(a) al respecto para que sepas identificar los síntomas y que busques atención médica.<span id="more-30434"></span></p>
<ol>
<li><strong>Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o Virus Sincitial Respiratorio (VSR).</strong> Da síntomas similares a los de un resfrío. Puede causar complicaciones serias en los bebés, como neumonía y otros problemas respiratorios graves. Es un virus que se transmite fácilmente por contacto directo y no hay vacuna contra él en la actualidad. Lo mejor es tomar medidas preventivas como lavarse las manos y no compartir juguetes o utensilios.</li>
<li><strong><a href="http://www.vidaysalud.com/daily/medicina-al-dia-mayo-clinic/la-tos-ferina-afecta-a-gente-de-toda-edad/">Tos ferina</a></strong>. Causa una tos severa que hace que los niños se queden casi sin respirar. Los antibióticos no funcionan para combatirla, así que es necesario vacunarse contra ella. La vacuna para esta enfermedad es la DTaP. Los adultos también la pueden contraer, así que es necesario que se vacunen nuevamente, en especial si están cuidando a un bebé o a un niño pequeño.</li>
<li><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/sintomas/dolor-de-oido/"><strong>Infección del oído</strong>.</a> Es muy común que los niños pequeños estén predispuestos a desarrollar infecciones del oído. ¿La razón? Tienen pequeñas trompas de Eustaquio (se denominan también trompas auditivas o tubos faringotimpánicos), que son las que conectan los oídos con la garganta y pueden bloquearse cuando una gripe causa inflamación. Esto hace que el líquido se quede atrapado en el oído medio y permita que los gérmenes se multipliquen. Los síntomas son irritabilidad, fiebre y tirar de (halarse) las orejas. La mayoría de estas infecciones se curan por sí mismas, pero es importante que consultes con el pediatra.</li>
<li><strong><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/meningitis/">Meningitis</a></strong>. Así se le llama a la inflamación de las membranas que recubren el cerebro (las meninges) y la espina dorsal. En los bebés y los niños pequeños, los síntomas son similares a los de una gripe con mucha irritabilidad. Hay dos tipos de meningitis, la viral y la bacteriana. Esta última es mucho más grave y puede tener consecuencias muy serias si no se trata a tiempo. Existen algunas vacunas disponibles para prevenir ciertos tipos de meningitis bacteriana.</li>
<li><strong>Rotavirus</strong>. La diarrea y el vómito son los síntomas principales del rotavirus. Antes de que existiera una vacuna contra el rotavirus, era la principal causa de muerte en niños por diarrea. Afortunadamente, hoy existe la vacuna y es esencial durante los primeros meses de vida.</li>
<li><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/enfermedades-y-condiciones/a-c/conjuntivitis-aguda-ojo-rojo/"><strong>Conjuntivitis</strong>.</a> Ojos rojos y llorosos. Comezón y una capa amarillenta sobre las pestañas. Si el niño tiene estos síntomas, se trata probablemente de una conjuntivitis. Esta condición es causada por los mismos virus del resfriado común o por una bacteria y se esparce rápidamente en lugares donde se encuentran muchos niños en un mismo lugar: en escuelas y en guarderías. En la mayoría de los casos, la conjuntivitis se va por si sola, pero en otros, requiere tratamiento. Consulta con tu médico.</li>
<li><strong><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/varicela-viruela-loca/">Varicela</a></strong>. Seguramente cuando piensas en picazón o comezón, la varicela o “viruela loca” es una de las cosas que viene a tu mente. Pero más allá de las ampollas molestas, la varicela puede causar complicaciones serias en los bebés recién nacidos, en los adultos y en las mujeres embarazadas. Gracias a la ciencia, actualmente existe una vacuna diseñada para prevenirla.</li>
<li><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/sarampion/"><strong>Sarampión</strong>.</a> Recientemente, con el auge de que muchos padres no quieren vacunar a sus hijos, el sarampión ha vuelto a hacer su aparición. Si tus hijos están vacunados, no debes temer. La infección empieza con síntomas similares a la gripe, como congestión, tos y fiebre. Luego, aparece una erupción en todo el cuerpo. La mayoría de los niños se recupera en 2 semanas, pero pueden surgir algunas complicaciones serias como la neumonía, a raíz del sarampión. Es importante la prevención con la vacuna.</li>
<li><strong><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/paperas/">Paperas</a>.</strong> Antes de que se desarrollara una vacuna, las paperas era una enfermedad bastante común en los niños. Pero, al igual que con el sarampión, muchas personas que no se vacunan han contribuido a que la infección reaparezca. Las paperas no dan síntomas, pero sí se presenta una hinchazón de las glándulas que se encuentran entre el oído y la mandíbula.</li>
<li><strong><a href="www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/sindrome-de-kawasaki/">Enfermedad de Kawasaki</a></strong>. Con ese nombre raro, se designa a una enfermedad que también es rara y que ataca a los niños menores de 5 años. Los síntomas incluyen fiebre alta, sarpullido o erupción localizado, ojos rojos, labios quebrados, hinchazón y enrojecimiento de los pies y las manos. Si esta enfermedad no se trata, puede causar daños graves al corazón.</li>
</ol>
<p>Estas son sólo algunas de las enfermedades que los niños pueden padecer. El estar informado acerca de ellas es la clave para prevenirlas por medio de las vacunas y otras medidas como mencionamos. Consulta con tu pediatra acerca de dichas enfermedades y qué puedes hacer en caso de que presenten síntomas.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / webphotographeer</em></p>
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		<title>La terapia de masaje podría mejorar los síntomas del asma en los niños</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Jan 2012 08:45:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Natural Standard</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30268" title="iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden.jpg" alt="" width="198" height="297" /></a>Según un nuevo estudio, la terapia de masaje podría mejorar la función pulmonar en niños con asma.</em></p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-30268" title="iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000018646431XSmall_Mark-Bowden.jpg" alt="" width="198" height="297" /></a>Según un nuevo estudio, la terapia de masaje podría mejorar la función pulmonar en niños con asma.</em></p>
<p>Existen numerosas teorías sobre los posibles beneficios de la terapia de masaje, aunque no hay muchos estudios sobre cómo funciona. Hay evidencia preliminar prometedora que sugiere que el masaje podría ser beneficioso para la función pulmonar de los niños con asma. Sin embargo, los datos no son concluyentes.</p>
<p>En un nuevo estudio, 60 niños con asma fueron asignados al azar para recibir o 20 minutos diarios de terapia de masaje por sus padres en casa durante cinco semanas, además de la atención normal para el asma, o a un grupo control que recibiría solamente la atención normal (sin los masajes). Se realizaron varias pruebas de función pulmonar en el primer y último día de tratamiento, incluyendo la espirometría, que mide el volumen de aire que puede ser inhalado o exhalado, y el flujo espiratorio forzado en un segundo, que mide la velocidad del aire que sale de los pulmones.</p>
<p><span id="more-30265"></span></p>
<p>Los investigadores encontraron que al final del estudio, el flujo espiratorio forzado fue significativamente mayor para los niños en el grupo de terapia de masaje, en comparación con el grupo control. También hubo una mejora significativa a la relación entre el flujo respiratorio forzado y la capacidad vital forzada (o sea el volumen de aire que puede ser forzado a salir después de una inspiración o inhalación completa). No se observaron mejoras significativas en otras pruebas de función pulmonar, incluyendo el flujo espiratorio máximo.</p>
<p>Los autores del estudio concluyeron que la terapia de masaje podría mejorar la función pulmonar en niños con asma. Sin embargo, son necesarios más estudios bien diseñados para confirmar estos hallazgos.</p>
<p>Para obtener más información acerca de las terapias de integración para el asma, por favor visita nuestro <a href="mailto:http://www.vidaysalud.com/category/diccionario-de-remedios-y-tratamientos-naturales/">Diccionario de Remedios y Tratamientos Naturales</a>, elaborado en colaboración con Natural Standard, o utiliza la casilla de búsqueda arriba a la derecha.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<ol>
<li>Abdel Fattah M, Hamdy B. Pulmonary functions of children with asthma improve following massage therapy. J Altern Complement Med. 2011 Nov;17(11):1065-8.</li>
<li>Natural Standard: La autoridad en medicina integral. <a href="http://www.naturalstandard.com/">www.naturalstandard.com</a></li>
</ol>
<p><em>La información contenida en este breve informe es solo para propósitos informativos, y tiene como intención ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes sobre la salud. Esta información no debe interpretarse como un consejo médico específico. Antes de tomar decisiones terapéuticas, los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para recibir contestaciones específicas a sus preguntas sobre terapias, diagnósticos y / o enfermedades. </em></p>
<p><em><a href="http://www.naturalstandard.com" target="_blank"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-23489" title="ns-logo" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/ns-logo-150x150.jpg" alt="" width="135" height="135" /></a>Copyright © 2011 Natural Standard Inc. Prohibida su distribución o reproducción comercial.</em></p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Mark Bowden</em></p>
<p><em><br />
</em></p>
<div><em><br />
</em></div>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Los antialérgicos de venta libre son un primer paso seguro para los niños que presentan síntomas de alergias</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Dec 2011 08:52:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mayo Clinic</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><strong><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015257884XSmall_Isabel-Massé.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-30007" title="iStock_000015257884XSmall_Isabel Massé" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015257884XSmall_Isabel-Massé.jpg" alt="" width="258" height="273" /></a>ESTIMADA MAYO CLINIC:</em></strong></p>
<p><em>Mi hija de siete años tiene todos los síntomas de las alergias: ojos acuosos, goteo de la nariz y estornudos.  ¿Puedo administrarle un antialérgico de venta libre sin peligro, o debo primero acudir al médico con ella?</em></p>
<p><strong>RESPUESTA </strong><em>del Dr. James Li, Enfermedades</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015257884XSmall_Isabel-Massé.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-30007" title="iStock_000015257884XSmall_Isabel Massé" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015257884XSmall_Isabel-Massé.jpg" alt="" width="258" height="273" /></a>ESTIMADA MAYO CLINIC:</em></strong></p>
<p><em>Mi hija de siete años tiene todos los síntomas de las alergias: ojos acuosos, goteo de la nariz y estornudos.  ¿Puedo administrarle un antialérgico de venta libre sin peligro, o debo primero acudir al médico con ella?</em></p>
<p><strong>RESPUESTA </strong><em>del Dr. James Li, Enfermedades Alérgicas, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos</em><strong>:</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Si los síntomas de alergia son leves, se puede administrar un antihistamínico de venta libre a un niño sin peligro.  Intente con uno de los antihistamínicos y si los síntomas de su hija desaparecen, posiblemente eso sea todo lo que ella necesita.  No obstante, si los síntomas no desaparecieran, consulte con el médico de cabecera o con un especialista en alergias antes de administrarle ningún otro medicamento.</p>
<p>Las alergias son comunes, sobre todo en los niños.  Algunas investigaciones plantean que hasta 15 o 20 por ciento de la población podría padecer de muchas alergias.  Debido a que la mayoría de niños pasa mucho tiempo afuera, la exposición que tienen al moho y polen del exterior también es mayor que en los adultos, lo que desencadena más síntomas de alergia.  Además, a los niños generalmente les gusta jugar con las mascotas, como gatos y perros, lo que los expone a contacto estrecho con la caspa de estos animales, que es otra sustancia alérgica común (alérgeno).<span id="more-29947"></span></p>
<p>En respuesta a la presencia de un alérgeno en el ambiente, como el polen o la caspa de las mascotas, el cuerpo podría producir histamina que ocasiona estornudos, comezón, goteo de la nariz y ojos acuosos.  En algunas personas, las alergias también podrían taponar las vías respiratorias de los pulmones, dificultando la respiración.  Los antihistamínicos disminuyen los síntomas alérgicos de goteo nasal y ojos acuosos porque bloquean el efecto de la histamina.</p>
<p>Entre las pastillas de antihistamínico de venta libre para niños de 7 años están la fexofenadina (Allegra), la loratadina (Claritin) y la cetirizina (Zyrtec).  Estos medicamentos normalmente no producen somnolencia y conllevan bajo riesgo de efectos secundarios.  Es importante tomar la dosis correcta, así que lea atentamente la etiqueta para saber la cantidad que debe administrarle a su hija.</p>
<p>Por otro lado, verifique que el medicamento contenga solamente un antihistamínico y no esté combinado con un descongestionante.  Los descongestionantes orales podrían ayudar en algunas circunstancias específicas, pero generalmente no se recomiendan para uso prolongado porque contienen un estimulante leve que podría ocasionar dolores de cabeza y problemas para dormir, especialmente en los niños.</p>
<p>Si el antihistamínico oral alivia los síntomas de su hija sin efectos secundarios, y si ella solo necesita el medicamento a veces, posiblemente no sea necesario que acuda al médico.  Sin embargo, si el problema continuara, entonces lo adecuado sería investigar un poco el asunto.</p>
<p>Cuando los síntomas alérgicos no desaparecen con los antihistamínicos orales, es posible que dichos síntomas no se deban a ninguna otra cosa, sino que requieran otro tipo de tratamiento para las alergias.  Los medicamentos de venta bajo receta médica podrían funcionar mejor que los antialérgicos de venta libre.  El médico de cabecera o un especialista en alergias puede realizar pruebas en su hija para identificar sus alergias, lo que puede ayudar a determinar las mejores alternativas de tratamiento y a evitar los alérgenos que ocasionan el problema.  Si las pruebas mostraran, por ejemplo, que su hija es alérgica al polen de los árboles o de la ambrosía, a los gatos, a los ácaros o al moho, entonces el médico puede informarle cómo disminuir la exposición a esos alérgicos específicos.</p>
<p>Otra consideración es que los síntomas de su hija podrían no asociarse a ninguna alergia.  Es decir, si ella tuviese congestión nasal durante todo el año, en lugar de solamente durante ciertas estaciones, o si pareciera que las vías respiratorias se encuentran obstruidas solo en un lado, eso podría señalar un problema sinusal, pólipos nasales o desviación del tabique.</p>
<p>Un medicamento de venta libre para las alergias que contenga solo un antihistamínico es un primer paso razonable para intentar controlar los síntomas de su hija.  Si eso no la aliviara lo suficiente, acuda al médico porque existen tratamientos eficaces para las alergias.  Si la afección de la niña no se vinculara a una alergia, el médico puede ayudar a diagnosticar el problema subyacente y crear un plan de tratamiento adecuado para la situación.</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong>Para más información de la Mayo Clinic haz clic en el logotipo:</strong></p>
<p><a href="http://www.mayoclinic.org/spanish/" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-13863" title="mayo_clinic__logo" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/mayo_clinic__logo.jpg" alt="" width="103" height="103" /></a>Copyright © 2011 por Mayo Clinic.  Todos los derechos reservados.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Isabel Massé</em></p>
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		<title>Una guía de primeros auxilios en caso de que el niño sufra un pequeño accidente</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Dec 2011 09:00:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000016849937XSmall_ivanastar.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-29892" title="iStock_000016849937XSmall_ivanastar" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000016849937XSmall_ivanastar.jpg" alt="" width="306" height="276" /></a>Por más cuidado que tengas y precauciones que tomes, los niños corren, juegan, saltan, practican deportes y en el proceso pueden sufrir accidentes que van desde un golpe en la cabeza, a sufrir una herida, un raspón o una quemadura.  Para poder ayudar a tu hijo en un caso así, tienes que saber cómo actuar. Para eso te traemos esta pequeña guía de primeros auxilios para varias de las situaciones más comunes. Mantén esta información a mano y compártela con las demás personas al cuidado de tus hijos. </em></p>
<p><em> </em>“¡Mamá, mamá! ¡Me aplasté un dedo!” (o: “Me raspé la rodilla”, “Me sangra la nariz”). Cualquiera que sea el accidente que ha sufrido el niño, lo primero es (aunque resulte difícil), tratar de mantener la calma. El niño ya está lo suficientemente asustado o adolorido, así que si reaccionas con ecuanimidad, lo ayudarás a recuperarse y a tranquilizarse.  Lo segundo es: actuar de inmediato.<span id="more-29888"></span></p>
<p><strong>1.  Un dedo de la mano o del pie aplastado</strong> (por una puerta, un pisotón accidental o por un objeto pesado).  Si el dedo está deformado, ha perdido la uña o ves sangre bajo la uña, debes acudir cuanto antes a un doctor para que confirme si hay fractura y cure la herida. No intentes estirar o manipular un dedo fracturado, porque puedes empeorar las cosas. Si puede moverlo y solamente está adolorido, lava el área y aplica una bolsa con hielo o coloca el dedo bajo el chorro de agua fría para reducir la inflamación. Si además del golpe se ha roto la piel y sangra, lava bien el dedo con agua y jabón y cubre con una bandita adhesiva.  Durante los siguientes 2 o 3 días, debes estar atento(a) por si se presenta inflamación, enrojecimiento, supuración (si sale pus) o si desarrolla fiebre. Estos síntomas indican que hay infección y debes acudir al médico.</p>
<p><strong>2.  Sangre por la nariz</strong>.  Si además del sangrado,  el niño está vomitando, está muy pálido o sudoroso, llama al médico. Pero si el sangrado es el único síntoma,  pídele que incline la cabeza ligeramente hacia delante y aprieta las ventanas de la nariz para contener la sangre mientras el niño respira por la boca.   No dejes que incline la cabeza hacia atrás ni lo acuestes para que no se trague la sangre. Tampoco insertes trocitos de papel dentro de la nariz para absorber la sangre ya que al retirarlos podrías irritar la mucosa de la nariz y provocar más sangrado.  Busca ayuda médica si existe la posibilidad de que la nariz se haya fracturado (partido o roto), si el sangrado no se para después de 20 minutos de aplicar presión, si el niño tiene dificultad para respirar, si además comienza a sangrar por las orejas o las encías o si el niño tiene un objeto alojado dentro de la nariz.</p>
<p><strong>3.  Una quemadura</strong> (tocó una vela o el chorro de agua demasiado caliente, por ejemplo). Para comenzar, deja correr agua fresca sobre el área afectada durante unos minutos. Sécala delicadamente con una toalla limpia, dando palmaditas, sin frotar. Para aliviar el dolor inicial, aplica una compresa fría (no hielo que puede empeorar la quemadura).  Cubre el área con un vendaje estéril.  No apliques ni ungüentos ni pomadas antibióticas que puedan atrapar el calor y empeorar la quemadura. Si ésta se ampolla, supura (sale pus), o si el enrojecimiento y el dolor persisten después de varias horas, busca ayuda médica.</p>
<p><strong>4.  Una herida o raspón</strong>.  Si el área afectada está sangrando, cubre con una toalla limpia y aplica presión. El sangrado debe detenerse en unos 5 o 10 minutos. Si no se detiene, busca ayuda médica. Si hay un objeto alojado en la herida, como un trozo de vidrio, trata de sacarlo con unas pinzas esterilizadas con alcohol. Limpia la herida con agua tibia y jabón, sécala con cuidado y aplica una pomada con antibiótico. Cubre con un vendaje estéril y cámbialo a diario. Si la herida es demasiado grande o profunda, entonces debes buscar atención médica para que suturen (pongan unos puntos) la herida. Consulta con el pediatra si se necesita reactivar la vacuna contra el tétano.</p>
<p><strong>5.  Un golpe en la cabeza.</strong> Si el niño pierde el conocimiento (se desmaya) a causa del golpe, llama al 911 o al teléfono de emergencias de tu país. Si el niño está consciente y responde bien, aplica una bolsa de hielo sobre el golpe para reducir la inflamación. Comienza a monitorear el estado del niño con frecuencia durante las próximas 24 horas. Debes estar atenta a los siguientes síntomas: si notas un cambio en las pupilas (una parece más grande que la otra), si éstas no reaccionan con la luz, si el niño vomita a menudo o si se siente mareado.  Cuando cualquiera de estos síntomas o signos sucedan, llama al médico enseguida.  Aunque todo parezca normal, hazlo que descanse y no dejes que realice un esfuerzo físico o que practique un deporte ese día.</p>
<p>Si es un niño pequeño y se encuentra muy asustado, trata de tranquilizarlo. Asegúrale que muchos niños han pasado por lo mismo. O mientras le curas, cuéntale algún episodio de tu infancia en el que tú u otra persona de la familia experimentó una situación similar. Controla tu propio temor y mantén tu ecuanimidad para brindarle seguridad y apoyo mientras pasa por ese mal rato. Con la atención adecuada y mucho amor de tu parte, sanará en poco tiempo.  Pero recuerda que si tienes dudas siempre es mejor consultar al médico.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / ivanastar</em></p>
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		<title>6 consejos para estimular a tus hijos a ser más activos</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Dec 2011 08:45:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013788470XSmall_crop_kristian-sekulic.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-29180" title="iStock_000013788470XSmall_crop_kristian sekulic" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000013788470XSmall_crop_kristian-sekulic.jpg" alt="" /></a>Con tantas pantallas alrededor, hacer que tus niños hagan deportes puede resultar una tarea difícil de lograr. Sin embargo, es importante que durante la infancia fomentes en tus hijos la costumbre  de que se mantengan activos. Esto no sólo les ayuda a controlar su peso y a evitar la obesidad infantil, sino también les ayuda a crecer y a desarrollarse de manera saludable.</em></p>
<p>El ejercicio ayuda a los niños a combatir la obesidad infantil y hasta a tener un mejor desarrollo durante la etapa de crecimiento. Los estudios lo demuestran ampliamente.  Por ejemplo, unos investigadores de la Universidad de Illinois encontraron que los niños que hacen ejercicio obtienen mejores calificaciones en los exámenes que aquéllos que son sedentarios y, al parecer, tienen más facilidad para mantener la atención y la memoria y para coordinar sus acciones y sus pensamientos.</p>
<p>Por otro lado, un estudio presentado en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y de Nutrición (AESAN), encontró que los niños con sobrepeso tienen una tendencia a presentar dificultades en el desarrollo psicológico, así como síntomas de ansiedad y de depresión.<span id="more-29084"></span></p>
<p>¿Y tu niño, qué tan activo está? Aún cuando no sea obeso, es posible que te cueste apagarle el televisor o sacarlo de la computadora o apartarlo de los videojuegos. Sin embargo, no te des por vencida(o) y estimúlalo realizar actividades y deportes, ya sea a nivel individual o en grupo.</p>
<p>Y para que no falles en tu intento por hacer de tu hijo un niño activo, he aquí algunos consejos que pueden ayudarte:</p>
<ol>
<li><strong>Observación y paciencia</strong>. Dale tiempo al niño o a la niña para que descubra lo que realmente le gusta. No todos se sienten cómodos con los deportes tradicionales, como el baloncesto o el fútbol. Algunos prefieren nadar, bailar o andar en bicicleta. Observa a tus hijos y trata de definir cuál es la actividad que más les agrada y ten paciencia. Para descubrirlo puede ser necesario que cambien una y otra vez de actividad, hasta que encuentren la que va con su personalidad.</li>
<li><strong>Únete al juego</strong>. Los adultos estamos acostumbrados a tomar el ejercicio casi como un trabajo, pero no tiene porque ser así. Una de las claves para ser constantes es divertirse. Así como buscas el placer de tus niños, date tú también la oportunidad de pasarla bien y juega con ellos o comparte actividades. Caminar juntos hasta el colegio, por ejemplo, no sólo los mantiene en movimiento, sino que también les da la posibilidad de conversar y acercarse el uno al otro. Lo mismo si aprovechas un rato cada fin de semana o en tus días libres para ir a jugar al parque. ¡Hasta pueden incluir a la mascota familiar!</li>
<li><strong>Incluye a sus amigos</strong>. A veces no basta con que tú te unas a la actividad. Invita a sus amigos y déjalos que se diviertan haciendo lo que más les gusta a ellos.</li>
<li><strong>Establece una rutina</strong>. Los niños necesitan estructura y orden. Si programas días y horarios para sus actividades puede resultarles más fácil realizarlas.</li>
<li><strong>Enséñales con el ejemplo</strong>. Así como juegas con ellos y les exiges que tengan su rutina de ejercicios, no te olvides hacer ejercicio tú y de mantener un estilo de vida sano también.</li>
<li><strong>Limita las horas frente a cualquier pantalla</strong>. ¿Has pensado cuántas horas pasan los niños frente a ellas? Si sumas el tiempo frente a la televisión, a las computadoras y a los videojuegos es posible que te sorprendas. ¡Y ni hablar si también incluyes al teléfono celular! Es cierto que los niños ahora también pueden usar la computadora para hacer las tareas del colegio y para estudiar, además de que para ellos es un medio más de contacto con sus amigos. Prohibirla por completo tampoco es bueno, pero ayúdalos a tener un uso responsable y seguro del Internet y de las redes sociales, lo que incluye también limitar el tiempo que se usan.</li>
</ol>
<p>Por último, recuerda que el ejercicio nunca se debe tomar como algo forzoso ni aburrido, por el contrario, enséñales que la actividad física y las actividades al aire libre son divertidas y pueden ser hasta un premio.</p>
<p>Y ahora que sabes todo esto, salgan todos en familia a jugar al parque.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / kristian sekulic</em></p>
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		<title>Cuando es un niño quien padece diabetes tipo 2</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Dec 2011 09:00:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015850250XSmall_selimaksan.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-28555" title="iStock_000015850250XSmall_selimaksan" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015850250XSmall_selimaksan.jpg" alt="" width="297" height="254" /></a>El perfil de la diabetes tipo 2 rejuvenece cada día más.  Hasta hace relativamente pocos años, según el Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, la mayoría de los pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2 eran adultos que tenían 40 años</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015850250XSmall_selimaksan.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-28555" title="iStock_000015850250XSmall_selimaksan" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015850250XSmall_selimaksan.jpg" alt="" width="297" height="254" /></a>El perfil de la diabetes tipo 2 rejuvenece cada día más.  Hasta hace relativamente pocos años, según el Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, la mayoría de los pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2 eran adultos que tenían 40 años o más y estaban sobrepasados de peso. Pero eso ha cambiado. No solamente se ve un aumento en los casos de diabetes en general, sino que el número de niños y adolescentes (entre los 10 y los 19 años) con diabetes aumenta también, debido en parte, al aumento en la obesidad y el estilo de vida sedentaria. Si no quieres que tu hijo forme parte de estas estadísticas, ayúdalo a evitar que desarrolle la enfermedad y si ya padece de diabetes, a que la controle. </em></p>
<p>¿Un niño con diabetes tipo 2?  Hasta hace pocos años, era algo raro. El tipo de diabetes más común entre los niños era la diabetes tipo 1 (antiguamente llamada diabetes juvenil, en la que el páncreas no produce insulina). El panorama ha ido cambiando, y desafortunadamente, empeorado. Echa una ojeada a los datos de un estudio norteamericano proporcionados por el Centro para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés):<span id="more-28551"></span></p>
<ul>
<li>Más de 186,000 personas menores de 20 años padecen de diabetes (tipo 1 y tipo 2) tan solo en los Estados Unidos.</li>
<li>Los médicos y los proveedores de salud diagnostican cada vez a más niños y a más adolescentes con diabetes tipo 2, un tipo de diabetes que se diagnosticaba generalmente en los adultos de 40 años o más, convirtiéndola en un problema de salud importante en ese segmento de la población.</li>
<li> La elevación en los niveles de obesidad en los niños y el bajo nivel en la actividad física se combinan para agravar todavía más la tendencia.</li>
<li>Los niños y los adolescentes con el diagnóstico de diabetes tipo 2 tienen entre 10 y 19 años, están obesos, tienen familia cercana que padece de diabetes y muestran <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/diabetes/que-es-la-resistencia-a-la-insulina/" target="_blank">resistencia a la insulina</a> con dificultad para controlar la glucosa (el azúcar) en la sangre .</li>
</ul>
<p><strong>¿Qué significa que mi hijo padece diabetes tipo 2? </strong></p>
<p>Cada vez que comemos, el aparato digestivo transforma los carbohidratos en glucosa (o azúcar en la sangre).  El páncreas segrega una hormona, la insulina, que ayuda a que esa azúcar entre a las células para que la utilicen como energía.  Cuando tu hijo tiene diabetes tipo 2, las células o son resistentes a los efectos de la insulina (o ésta no es suficiente) y entonces la glucosa se acumula en la sangre, a niveles que no son saludables y pueden ser peligrosos para la salud. Con el tiempo, la diabetes pone al cuerpo del niño, del adolescente o del adulto, en riesgo de sufrir <a href="http://www.vidaysalud.com/su-salud-de-a-a-z/diabetes-mellitus-tipo-2/" target="_blank">complicaciones asociadas con la diabetes</a> como: enfermedades cardíacas, ceguera y problemas renales, entre otros.</p>
<p><strong>¿Y por qué mi niño?</strong></p>
<p>La causa principal del aumento de la diabetes 2 en los niños, y probablemente de la diabetes de tu hijo, es el exceso de peso.  En los Estados Unidos solamente, uno de cada cinco niños tiene sobrepeso, lo que duplica las probabilidades de que desarrollen diabetes. Esta epidemia de sobrepeso no ocurre en un vacío: se origina debido a los hábitos de alimentación poco saludables, la falta de actividad física y de ejercicio.</p>
<p>El combatir esta causa es precisamente la primera línea de defensa y el tratamiento para tu hijo. El pediatra determinará si el niño tiene sobrepeso y cuánto, teniendo en cuenta su sexo, su edad, su peso y su estatura (altura). A medida que pueda ir reduciendo el exceso de peso, resultará mucho más fácil mantener los niveles de glucosa bajo control. La dieta de un niño nunca debe de ser demasiado restringida ya que está creciendo y desarrollándose.</p>
<p>Para llevar ese nivel de glucosa a los niveles normales, el pediatra, el niño y tú deben trabajar en equipo para que el tratamiento tenga éxito. ¿En qué consiste éste?</p>
<ul>
<li>Bajo supervisión del doctor y con tu ayuda, el niño debe aprender a comer mejor y de manera más saludable, reduciendo la cantidad de las grasas y los azúcares. Como está creciendo, él o ella (quizá junto con un dietista registrado le indicarán qué y cuánto comer).</li>
<li>Aumentar el nivel de actividad física. Según las recomendaciones federales incluidas en la Guía de Actividad Física estadounidense, los niños y los adolescentes deben realizar como mínimo una hora de actividad física al día.</li>
<li>Tomar sus medicamentos.  Aunque muchas veces la diabetes de tipo 2 se puede controlar con dieta y ejercicios durante un tiempo,  a veces, como la condición es progresiva hará falta que tome medicamentos más adelante.  La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) ha aprobado un medicamento llamado metformina (en tabletas y en forma líquida) que ayuda a reducir la glucosa en los niños. Cuando se toma diariamente, el metformina aumenta la sensibilidad del cuerpo a su propia insulina, la activa y la hace más efectiva a la hora de llevar la glucosa hasta las células. Inicialmente, en algunas personas, podría provocar malestares estomacales, náusea y diarrea, pero estos síntomas desaparecen en unas cuantas semanas. A muchos les ayuda a perder peso también porque podría disminuir el apetito.</li>
<li>El control de la diabetes implica un compromiso diario y de por vida.  El niño, al igual que los adultos, tendrá que aprender a medir su nivel de glucosa a diario, a veces más de una vez. Ocasionalmente podría necesitar inyectarse insulina (esto es raro en los casos de diabetes tipo 2, especialmente al principio). El médico te indicará qué tipo de insulina deberá usar y la dosis en el caso de tu hijo.</li>
</ul>
<p><strong>Cuestión de equipo</strong></p>
<p>Cuando el niño recibe un diagnóstico de diabetes de tipo 2, esto implica un gran cambio en su vida y en la de su familia. Es precisamente el núcleo familiar el principal apoyo del niño en esta etapa y todos deben colaborar con el médico para que el niño pueda controlar su azúcar y llevar una vida saludable.  Hay estrategias en las que tú, como madre o padre, pueden ayudar:</p>
<ul>
<li>Planea comidas saludables ¡para toda la familia! Es una buena forma no sólo de ayudarlo, sino de evitar que diagnostiquen a otros de tus hijos &#8212; o sea, de prevenir la diabetes si el niño(a) tiene factores de riesgo</li>
<li>Elimina los refrescos y las bebidas carbonatadas y limita el consumo de carbohidratos</li>
<li>Aprende a contar los gramos de carbohidratos y lee las etiquetas de los productos que compras en el supermercado.</li>
<li>Ponle al niño una meta de pérdida de peso que sea realista. Conversa honestamente con él sobre su condición y explícale que su cooperación es imprescindible para controlar la enfermedad.</li>
<li>Anímalo a realizar actividad física, idealmente 1 hora al día, pero 30 minutos diarios cinco días a la semana resultan muy positivos. Controla el tiempo que le dedica a la televisión o a la computadora.</li>
<li>Lleva al niño a hacerse exámenes de la vista regularmente. <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/diabetes/tienes-diabetes-ten-cuidado-con-tus-pies/" target="_blank">Revisa también sus pies</a> para prevenir problemas, (por ejemplo: en caso de que haya una lesión y no se de cuenta para tratarla antes de que se infecte) .</li>
<li>Si el niño o adolescente no coopera, trata de averiguar la causa. Los adolescentes también tienen que manejar cambios hormonales que afectan su comportamiento, su estado de ánimo y también las fluctuaciones (cambios) de la glucosa. Consulta con tu médico si tienes alguna duda.</li>
<li>Realiza los cambios en el estilo de vida gradualmente.  Pequeños pasos, uno a la vez, pero consistentemente, son los que mejores resultados rinden a largo plazo.</li>
<li>Recuerda que otras condiciones, desde una infección a un simple resfriado, puede afectar los niveles de la glucosa. Tenlo presente para que no te alarmes.</li>
</ul>
<p><strong>Cómo prevenir la diabetes tipo 2 en los niños</strong></p>
<p>La manera más efectiva es evitar la causa principal: el exceso de peso y la obesidad.  Una dieta balanceada y el ejercicio son la fórmula perfecta, no sólo para mantener a raya la diabetes, sino otras condiciones perjudiciales para la salud.  Los padres y los maestros deben alentar  a los niños a consumir comidas más pequeñas, con menos carbohidratos refinados y más frutas y vegetales y siempre con una proteína, así como a  que realicen ejercicio diariamente durante o después de la escuela.</p>
<p>La diabetes tipo 2 es una amenaza muy real. Pero tú puedes ayudar a tu hijo a evitarla y a controlarla si ya la ha desarrollado.  El depende de ti, así que demuéstrale cuánto lo quieres llevándolo a jugar al parque o invitando a sus amiguitos a un partido de pelota improvisado, en lugar de dejarlo sentado por horas frente a la computadora. Con tu ayuda, saldrá adelante.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / selimaksan</em></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Necesita tu hijo una prueba de colesterol?</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 09:00:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Doctora Aliza</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015418336XSmall_Mustafa-Arican-2.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-28463" title="SONY DSC" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015418336XSmall_Mustafa-Arican-2.jpg" alt="" width="185" height="347" /></a>La Academia Americana de Pediatría recomienda que se les realicen pruebas del colesterol solamente a los niños con antecedentes familiares de problemas cardiovasculares y colesterol alto, así como a los que están obesos, a los que padecen de diabetes o de hipertensión.  Sin</p>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015418336XSmall_Mustafa-Arican-2.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-full wp-image-28463" title="SONY DSC" src="http://www.vidaysalud.com/wp-content/uploads/iStock_000015418336XSmall_Mustafa-Arican-2.jpg" alt="" width="185" height="347" /></a>La Academia Americana de Pediatría recomienda que se les realicen pruebas del colesterol solamente a los niños con antecedentes familiares de problemas cardiovasculares y colesterol alto, así como a los que están obesos, a los que padecen de diabetes o de hipertensión.  Sin embargo, un panel del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre ha presentado una nueva propuesta: revisar de forma rutinaria el nivel del colesterol de los niños entre los 9 y los 11 años, antes de la pubertad. ¿Con qué fin? Con el de detectar la elevación del colesterol y así prevenir enfermedades y complicaciones cardíacas desde una edad temprana. ¿Qué opinas tú? </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Desde el nacimiento, los padres atienden todas las necesidades del niño e incluso empiezan a planear su futuro. Muchos comienzan desde muy temprano a buscar el colegio ideal, abren  una cuenta de ahorros para sus estudios, o compran una póliza de seguros para la protección de la familia. ¿Cuántos se preocupan por sentar desde la infancia las bases de una buena salud, especialmente la del corazón? Los niños del presente se enfrentan a un estilo de vida cada vez más sedentario y más propenso a las comidas rápidas, de bajo contenido alimenticio, pero que son verdaderas bombas de calorías, grasas y sodio.  No es una coincidencia que estemos viviendo una epidemia de <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/la-obesidad-infantil-y-el-colesterol-alto/" target="_blank">obesidad infantil</a> con consecuencias muy serias: más casos de diabetes, hipertensión y niveles altos de colesterol en niños cada vez más jóvenes. Si no se controla la tendencia, se multiplicarán en un futuro cercano las enfermedades cardíacas y los ataques cerebrovasculares y las víctimas serán esos mismos niños.<span id="more-28460"></span></p>
<p>Tomando ese panorama en cuenta, un panel del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre presentó unas nuevas recomendaciones durante la conferencia más reciente de la Asociación Americana de Cardiología. El panel estima que todos los niños entre las edades de 9 y 11 años deben someterse a exámenes de sangre para detectar niveles altos de colesterol y sugieren que vuelvan a examinarse de nuevo entre los 17 y los 21 años. Estos exámenes permitirían descubrir y tratar el colesterol alto en una etapa temprana, evitando el endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), una de las <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/corazon/el-colesterol-y-la-salud-del-corazon/" target="_blank">causas principales de la enfermedad cardíaca</a>.</p>
<p>Estas nuevas recomendaciones representan un gran cambio en relación a las normas actuales, establecidas en 1992, y que son las que sigue y apoya la Academia Americana de Pediatría: que consisten en que se realicen exámenes de colesterol solamente en los niños con historia familiar de colesterol alto y enfermedad cardíaca, en los obesos o que padezcan de diabetes y de hipertensión. Pero estas normas no son siempre infalibles.  En un estudio realizado en Virginia Occidental en Estados Unidos, en que se examinaron a más de 20,000 estudiantes de quinto grado. Muchos de estos niños que tenían el colesterol alto no se habían detectado mediante el sistema de exámenes actual.</p>
<p>Es por esa razón que el panel recomienda revisar a todos los niños para empezar a reducir los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas lo antes posible.</p>
<p>¿Sabes si el colesterol de tu hijo está dentro de los límites normales? El pediatra podrá darte esa información únicamente después de realizar un examen de sangre.</p>
<p>Pero veamos cómo se evalúan los niveles totales del colesterol (la suma del colesterol de alta densidad (HDL) y el de baja densidad (LDL) actualmente en los niños y en los adolescentes:</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Colesterol total</span></strong></p>
<ul>
<li>Aceptable: 170mg/dl</li>
<li>Marginal (en el borde): 170-199 mg/dl</li>
<li>Elevado: 200 mg/dl</li>
</ul>
<p>Si tu hijo tiene un nivel aceptable, sigue las recomendaciones del pediatra para su próxima evaluación. Si los niveles están en el borde (marginales) o elevados, probablemente el médico le indique un perfil de lípidos (grasas) más completo para determinar los valores de los triglicéridos, el HDL (<em>High Density Lipoprotein</em>, por sus siglas en inglés) que representa el colesterol bueno y el LDL (<em>Low Density Lipoprotein, </em>por sus siglas en inglés) que representa el colesterol malo y de acuerdo a los resultados, le indique el tratamiento que deberá seguir. Este puede limitarse a un cambio en su alimentación y aumentar su actividad física y, si es necesario, podría incluir también tomar medicamentos.  La Academia de Pediatría recomienda que algunos niños a partir de los 8 años tomen medicamentos para reducir el colesterol (como el Lipitor, Zocor, u otros en forma genérica).</p>
<p><strong>Lo que puedes hacer para reducir los niveles de colesterol</strong></p>
<p>Estos consejos te ayudarán tanto para evitar que el niño tenga un colesterol elevado, como a reducirlo si ya está alto.</p>
<ul>
<li>Reduce su consumo de carne roja y huevos</li>
<li>Cocina con poca grasa.</li>
<li>Incorpora más frutas y verduras frescas a la dieta de tu hijo.</li>
<li>Elimina las sodas, las papitas de bolsa y las hamburguesas de restaurantes de comida rápida.</li>
<li>Opta por cocinar a la plancha o al vapor en lugar de freír.</li>
<li>Reduce también los postres, selecciona mejor una fruta. Pero si le encanta el pastel (la torta) y el helado, entonces vigila el tamaño de las porciones.</li>
<li>Los cambios en la dieta deben ir acompañados de un aumento en el ejercicio, mínimo 30 minutos diarios, 5 días a la semana.</li>
<li>Anima al niño a practicar un deporte.</li>
<li>Ponle límite a las actividades sedentarias (computadora, televisión).</li>
<li>Si tiene sobrepeso, consulta con tu pediatra en relación a cuál es la dieta que debe seguir y la cantidad que debe ir perdiendo gradualmente.</li>
</ul>
<p>Estos consejos deben convertirse en hábitos para que den resultados óptimos a largo plazo: para evitar que el endurecimiento de las arterias producido por el colesterol se traduzca en enfermedades cardíacas. Recuerda que el colesterol es un enemigo silencioso que actúa en la sombra y cuando da señales, ya ha hecho un gran daño. <a href="http://www.vidaysalud.com/daily/ninos/no-mas-obesidad-infantil/" target="_blank">Esfuérzate por ayudarlo a reducir y a controlar su peso</a> si está elevado. Cada libra o kilo de más es un gran factor en su contra.  La alimentación saludable y la actividad física debe ser algo que hace toda la familia. Comienza desde ahora a darle a tu hijo y a toda tu familia el mejor regalo: una vida saludable empezando con buenos hábitos alimenticios.</p>
<p><em>Imágen © iStockphoto.com / Mustafa Arican</em></p>
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