Las fracturas por estrés: qué son y cómo evitarlas

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No sólo los golpes fuertes o los accidentes inesperados son los responsables de las fracturas (quebraduras) y los huesos rotos. ¿Sabías que la presión continua y constante (como la que se ejerce sobre un hueso o articulación durante un entrenamiento deportivo rutinario), puede causar lesiones y fisuras? Estas se conocen como fracturas por estrés y aquí te contamos de qué se tratan.

Cuando un hueso debe soportar más peso o fuerza de la que puede, corre el riesgo de romperse o fracturarse. ¿Quién no conoce a algún amigo o colega que haya pasado por esta experiencia? Tal vez a ti se te haya roto un hueso en algún momento de tu vida.

Un hueso puede romperse o fracturarse (quebrarse) de diferentes formas. En general, las que más se conocen son las que ocurren debido a golpes fuertes, caídas o accidentes. Pero pueden suceder de otras maneras también.

Aunque pueda parecer difícil, no es extraño que los deportistas y las personas que entrenan regularmente se lesionen los huesos, debido a la repetición continua de un mismo movimiento o a la presión sobre un mismo lugar. Uno de los casos más comunes es el de los corredores, que tienden a sufrir pequeñas fisuras en los tobillos o en los talones.

A estas delgadas fisuras se les conoce como fracturas por estrés y son el tipo de lesiones más comunes entre los deportistas, que si bien pueden ser molestas, en general sanan por sí solas simplemente con descanso. Lo malo es que necesitarás tiempo para recuperarte, porque tu hueso se demora algunos meses en reparar la fractura o rotura. Además, una vez que te fracturas es posible que vuelvas a lesionarte en el mismo lugar: se estima que el 60 por ciento de las personas que tienen una fractura por estrés han tenido una lesión similar antes.  

Por supuesto, algunos deportes tienen más riesgo que otros. Por ejemplo, las actividades que incluyen correr y saltar pueden causar fracturas por estrés en las piernas y en los pies, como por ejemplo en la tibia (el hueso largo que se extiende desde la rodilla hasta el tobillo) y el metatarso (el conjunto de cinco huesos largos ubicados en la parte media del pie, que constituyen el esqueleto de la planta del pie). Así como, los deportes que requieren otros movimientos repetitivos, como el lanzamiento y el remo, que ponen en mayor peligro a los huesos de otras partes del cuerpo, que también pueden sufrir este tipo de fracturas.

¿Significa esto que debes dejar de entrenar? No, sólo que debes tener ciertos cuidados. Ten en cuenta que las fracturas por estrés tienen más posibilidades de desarrollarse cuando comienzas una actividad nueva o cuando de un momento a otro aumentas la intensidad de tu entrenamiento. Eso sucede porque los músculos no están fortalecidos suficientemente como para soportar la gran tensión a la que los sometes y se cansan rápidamente. Por eso no pueden amortiguar el golpe, que recae directamente sobre los huesos.

Otro dato que debes considerar es que algunas personas tienen más posibilidades de fracturarse que otras.  Así que si estás en alguno de estos grupos es conveniente que te asesores con tu entrenador antes de comenzar o intensificar tu trabajo:

  •  Mujeres, en especial las que no tienen ciclos menstruales regulares.
  • Mujeres con osteoporosis (una enfermedad que debilita los huesos, los vuelve frágiles).
  •  Adolescentes.
  • Personas con anormalidades anatómicas, como por ejemplo: los arcos de los pies caídos.
  • Personas que usan equipos o calzados inapropiados, por ejemplo para correr.

Por eso, una forma de prevenir las fracturas es usar el calzado y la indumentaria apropiada para cada deporte, así como los accesorios de protección indicados para cada caso: casco de seguridad, coderas, rodilleras y canilleras, entre otros.

Para cuidarte al hacer deportes, además, debes aprender a escuchar las señales que te envía tu cuerpo y aprender a distinguir, por ejemplo, entre los dolores propios del ejercicio y los que te están indicando que hay una lesión. Y si tienes dudas o sientes molestias que no son comunes, debes consultar con un especialista. Así podrás seguir disfrutando de tu deporte favorito.

Imágen © iStockphoto.com / Alexia Bannister

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Un Comentario

  1. LILIA CUCAITA TORRES
    Publicado 9 abril, 2013 en 4:11 pm | Permalink

    QUERIDA DOCTORA: GRACIAS POR ESTOS DATOS, SON MUY VALIOSOS, EN MI CASO COMO PERSONA MAYOR HAGO ACUAERÓBICOS Y ME TOCA ESTAR PENDIENTE PUES SIENTO QUE ALGUNOS EJERCICIOS RESULTAN ALGO FUERTES PARA MÍ PUES PADEZCO DE ARTROSIS DE CADERA, CINTURA Y MANOS..
    GRACIAS A SU INFORME SERÉ MUY CUIDADOSA.
    DIOS ME LA SIGA CUIDANDO…

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