Lo que debes saber acerca del parto por cesárea

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Un parto por cesárea es una cirugía para que nazca el bebé cuando no puede nacer por vía vaginal. Este procedimiento sólo debe practicarse si tu salud o la de tu bebé están en peligro. Aquí te cuento cuándo te podrían sugerir una cesárea para dar a luz a tu bebé.

Muchas mujeres actualmente le tienen miedo al parto porque no quieren pasar por una experiencia dolorosa. Sin embargo, el cuerpo de la mujer está diseñado para dar a luz, y el proceso de parto natural habla de que el bebé nace por donde debe: la vagina. Si has tenido un embarazo sano y tu bebé está también en buenas condiciones de salud, no dudes de la naturaleza y de tu capacidad para dar a luz de forma natural.

Sin embargo, las ideas negativas sobre el parto y el dolor han hecho que aumenten las cesáreas por conveniencia y no por razones médicas. Por ejemplo, en los Estados Unidos, los nacimientos por cesárea han aumentado en los últimos años.

Cada quien decide lo mejor para su salud en cooperación con su médico, pero yo recomiendo que un parto por cesárea sea llevado a cabo sólo cuando las circunstancias médicas lo ameritan y exista un riesgo elevado de poner en peligro tu salud y la de tu bebé. Lo digo porque al fin y al cabo, la cesárea es una cirugía mayor en la que se hacen incisiones (cortes) en la pared abdominal y el útero de la madre y también pueden presentarse complicaciones.

Aunque se considera un procedimiento seguro, el parto por cesárea conlleva más riesgos. Un parto vaginal le permite a la mujer una recuperación mucho más rápida.

Como mencioné anteriormente, la cesárea se considera cuando hay algún peligro para la vida de la madre o del bebé. Por lo general, los obstetras pueden recomendarla cuando hay situaciones de riesgo y como las siguientes:

 

  • La posición del bebé no es con la cabeza hacia abajo, sino de nalgas o está ubicado transversalmente o de lado en el útero.
  • El bebé tiene alguna malformación congénita (defecto de nacimiento) como hidrocefalia grave.
  • La mamá tiene placenta previa (cuando la placenta cubre el cuello del útero) o placenta baja (muy cerca del cuello), lo cual implica un riesgo de hemorragia durante el parto vaginal y debe evitarse a toda costa.
  • La mamá tiene alguna enfermedad de transmisión sexual como VIH o herpes genital que puede implicar un riesgo para la salud del bebé.
  • Es un embarazo múltiple (gemelos, mellizos, trillizos, etc.).
  • La mamá fue sometida a una cirugía del útero o cesárea anteriormente. Sin embargo, muchas mujeres pueden tener un parto vaginal seguro luego de haber tenido una cesárea, en especial si el corte que se hizo previamente en el útero fue un corte horizontal. A esto se le conoce como Parto Vaginal después de Cesárea o PVDC.
  • La mamá tiene diabetes o hipertensión.
  • El bebé es muy grande.

A veces, puede ocurrir que una madre empieza un trabajo de parto normal, pero a medida que transcurre el tiempo se presentan complicaciones que requieren una cesárea de emergencia para resolverse. Esto sucede si:

  • Luego de muchas horas de trabajo de parto, el parto no progresa o se vuelve lento (una evolución anormal en el trabajo de parto).
  • Hay sufrimiento fetal, cuando los latidos del corazón del bebé o su frecuencia cardiaca son anormales. Esto refleja como está manejando el bebé las contracciones. Lo normal es que su frecuencia cardíaca sea de entre 120 y 160 latidos por minuto. Si la frecuencia cardíaca disminuye, es necesario tomar medidas de inmediato como administrarle oxígeno a la mamá, cambiarla de posición, darle líquidos y hacerle un parto por cesárea.
  • La placenta se desprende de la pared del útero antes de tiempo.
  • Se comprime el cordón umbilical.

Como toda cirugía mayor, es necesario que conozcas los riesgos que implica la cesárea. No dudes en hablar de ellos abiertamente con tu médico para despejar las dudas y tus miedos:

 

  • Hemorragia o sangrado excesivo
  • Lesiones en la vejiga o los intestinos
  • Desprendimiento anormal de la placenta
  • Infección en el útero
  • Infección en las vías urinarias con dificultad para orinar
  • Coágulos de sangre
  • Reacciones a medicamentos
  • Daños al bebé
  • Estreñimiento o retraso de la función intestinal
  • Infección en la herida

Es importante mencionar que la cesárea puede hacerse mediante anestesia regional (de la cintura para abajo) o general. De cualquier modo, la anestesia puede afectar también al bebé. En ocasiones, los bebés que nacen por cesárea pueden tener algunas complicaciones respiratorias porque no tuvieron el trabajo de parto que estimula la eliminación de líquido de los pulmones.

En el caso de que la cesárea sea por emergencia, los riesgos son menores que los beneficios, puesto que se salva la vida del bebé y de la mamá. Además, se hacen millones de cesáreas en todo el mundo diariamente y la mayoría de los bebés y las madres tienen resultados positivos.

Cada mujer, cada embarazo y cada parto es diferente. También los son el criterio del médico y tus ideas acerca del parto. Por eso que debes tomar una decisión informada teniendo en cuenta tu salud, la de tu bebé y por supuesto, las recomendaciones del médico.

Imágen © iStockphoto.com / Lee Pettet

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Un Comentario

  1. lina
    Publicado 18 agosto, 2014 en 4:30 pm | Permalink

    Estoy embarazada tengo 3 meses esroy muy. Preocupada por que tengo obesidad en 1 nivel trato de no comr dulces

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