Recetas para la vida – Echando leña al fuego

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Cuando se habla por hablar y sin pensar

Por Iliana Berezovsky y Becky Krinsky

¡Qué fácil es echar leña al fuego, hablar por hablar y decir cosas sin pensar! Comentarios que en un momento parecen ser insignificantes e inofensivos pueden tener un impacto importante. Hay ocasiones que se habla sin darse cuenta que se está instigando a una persona en contra de otra. Otras veces, uno proyecta los propios sentimientos y no se da cuenta que al tirar leña al fuego está empeorando la situación.

Las palabras son herramientas valiosas que tienen el poder de construir lazos más fuertes de comunicación o crear abismos profundos en las relaciones humanas.

Graciela pasaba junto a su amiga Ronda, una divertida tarde entre risas y recuerdos. Como sucede frecuentemente hoy en día, la conversación se interrumpió porque Graciela tuvo que a tomar una llamada telefónica. Cuando colgó, el tono de voz le había cambiado, y de estar encantada y divertida pasó a estar tensa y molesta.

Al preguntar Ronda que le estaba sucediendo, Graciela le comentó que había recibido el llamado de un hombre que le había hecho unos trabajos en su casa y llamaba para reclamar su pago. Ella le había encargado mucho a Gustavo, su marido, que le hiciera el favor de pagarle prontamente y obviamente, eso no sucedió.

Al escuchar la situación, Ronda asintió, estaba de acuerdo con la frustración de su amiga y le dijo que creía que su esposo había sido muy irresponsable. Esto hizo que Graciela sintiera un enojo aún mayor y recordara su última discusión por otra situación similar. Ronda seguía reafirmando el enojo de su amiga y tirando leña al fuego. Pronto Graciela se sentía como un fósforo encendido. Estaba furiosa con su esposo, lo llamó por teléfono, se puso a gritarle a viva voz ofendiéndolo y llamándolo un irresponsable y mentiroso. Gustavo que se hallaba en el medio del trabajo, prefirió cortar la conversación y hablar más tarde del tema.

Pocos minutos después, Graciela recibió una nueva llamada. En esta ocasión era su hermana. Luego de escuchar lo que sucedió, su hermana le aconsejó que se calmara y que hablara con su marido ya que seguro que tendría una buena explicación. Le recordó que se trata de un buen hombre y le aconsejó que conversara con él amablemente y con calma. Luego de una larga conversación, Graciela se calmó.

Cuando Gustavo regresó del trabajo, Graciela se disculpó por haber perdido el control y haberle gritado. Su esposo entonces le contó que había esperado a esta persona más de dos horas pero que finalmente se tuvo que ir a trabajar. Graciela se sintió avergonzada y se dio cuenta como sin querer, su buena amiga le había empeorado la situación echando más leña al fuego.

La Receta:

Apagando fuegos

Ingredientes:

  • 1 lata de calma
  • 2 cucharadas de prudencia
  • 1 racimo de buena actitud y disposición
  • 2 sobrecitos de positivismo
  • 3 gotas de compasión
Condimentos:
  • Paciencia, sutileza y ganas de ayudar

Recomendación del Chef:  Un comentario negativo aumentar la ira cuando una persona está enojada.

Modo de preparación:

  1. Es fácil dejarse influir por los comentarios de los demás. Muchas veces la manera en que se habla puede determinar el resultado de las acciones futuras. El estado emocional de uno responde a la energía de aquellos que están a su alrededor.
  2. Pensar positivamente, decir palabras constructivas y ofrecer una buena alternativa, ayuda a mejorar las relaciones personales. Actuar, pensar y hablar con positivismo conduce a que el otro se sienta mejor acerca de sí mismo y de sus relaciones. A veces, un buen comentario en el momento indicado puede ayudar a salvar una relación que de otro modo se hubiera afectado.
  3. La compasión debe ser una obligación de todos. Es importante aprender a percibir a la persona que se halla cerca de nosotros. Saber que se debe decir y que se debe callar, ser pertinente y considerado, son habilidades que se deben cultivar y aplicar diariamente.

  “La energía, las palabras y las emociones son contagiosas.”

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Por Becky Krinsky

¿Que  le puedes decir a una persona que regresa con el alma rota después de que tú le habías advertido que eso le sucedería? Recordarle tus palabras y decirle “Te lo dije” sólo empeora el malestar y finalmente no van a llegar ¡a nada! Es mejor comprender que hay ocasiones en que cada quien tiene que vivir su realidad y aprender de ella, a pesar de nuestros buenos consejos.

¿Será terquedad, capricho o negligencia? Bastaría con poder ver la realidad con objetividad y ver que las cosas, las personas y las situaciones son evidentes. ¿Por qué es necesario experimentar en carne propia lo que es claro para otros?

Muchas veces por mas de recibir los mensajes adecuados, la información suficiente, las personas esperan que los resultados serán distintos, es tan grande el deseo que sin dudar aseguran una posibilidad de un cambio milagroso. ¿Será que simplemente hay una verdadera necesidad de vivir el dolor, la decepción o la dificultad para entenderlo, experimentarlo y en los mejores casos para aprender de esto?

Edgar anda con la mujer equivocada, todos lo saben y se lo dicen, ella mayor que el, con un fuerte carácter y con muy malas relaciones personales, hace que este joven se comporte de una manera distinta con su familia, la cual lo quiere lo apoya y siempre esta a su lado.

Mucho se le explicó, se le dijo y se le suplicó, sin embargo Edgar no escuchó. Se mudo con Magda a vivir, ella, una mujer difícil, domínate, intolerante y poco sociable, sin embargo él la amaba y sentía gran atracción. Al principio Edgar feliz, vivía con la mujer que quería y sentía que finalmente había elegido por si mismo sin tomar en cuenta a su familia, especialmente a su hermana con la que siempre platicaba y que quería tanto.

Como era de esperarse, comenzaron los problemas. Edgar ya no se miraba tan encantado, su actitud había cambiado. Nada salió como Edgar esperaba, perdió su trabajo, se sentía solo y no tenia con quien hablar. Después de todo ya se lo habían advertido, que ni esa mujer ni esa relación le iban a hacer bien.

Cuando Edgar ya no pudo mas, se regresó a casa de su familia, donde  su hermana -al igual que todos en la familia- estaba sentida con el. Ellos sabían el  gran error que estaba cometiendo y se lo comunicaron en muchas ocasiones.

Su hermana, más que nadie, sabe cuantas veces le advirtió que esto sucedería. Cuando está a punto de decirle “YA VEZ, TE LO DIJE…” se controla y no le dice nada, después de todo, esta contenta que el ha regresado a casa y que en el futuro posiblemente tendrá una mejor disposición para escuchar los consejos que le hacen.

La Receta:

“Consejos sabios”

Hay que saber cuando y con quien hablar

Ingredientes:

  • 1 taza de responsabilidad
  • 1 taza de compasión
  • 2 pedacitos de prudencia
  • 1 pizca de astucia
  • 1 manojo de entendimiento
  • 2 cucharadas de objetividad y sinceridad
  • 1  racimo de palabras claras y dulces

Recomendación del chef:

Si la persona no esta dispuesta a escuchar nada, ni el mejor consejo ofrecido lo podrá aprovechar.

Modo de preparación:

  1. Dar un consejo es cosa seria, éste puede cambiar el destino toda una vida. Es posible que muchos consejos no sean malos simplemente, quizá les hace falta parte de la información para entender verdaderamente la situación. Hablar con responsabilidad e inteligencia propicia que el consejo sea escuchado mejor.
  2. Las consecuencias son los mejores consejeros. Hay que analizar, saber escuchar y ver más allá de los perjuicios personales antes de poder hablar. En lugar de pensar en que es la acción adecuada se debería de preguntar, ¿que pasaría si yo hiciera lo que estoy a punto de sugerir?
  3. Los consejos son útiles siempre y cunado sean hechos sin prejuicios, sean objetivos  y sobretodo sinceros. De nada sirve confundir o limitar a la persona que se aconseja, el propósito del consejo es ayudar, apoyar, inspirar y motivar a la persona a que tome conciencia y haga una buena elección.

“Solamente puedes dar un consejo el día que entiendas que realmente no sabes toda la realidad, que solo quieres ayudar sinceramente  a que la persona tome conciencia de sus propias acciones. Nunca para imponer tú opinión.”

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12 Comentarios

  1. patricio
    Publicado 23 noviembre, 2012 en 4:43 am | Permalink

    HOLA HABRIA QUE DESTACAR QUE EL LENGUAJE CREA
    REALIDAD

  2. *yolanda
    Publicado 23 noviembre, 2012 en 5:35 am | Permalink

    Hola Dr.Aliza.este es un importante consejo que devemos aplicar todo los dias….. muchas gracias.

  3. MONYK
    Publicado 23 noviembre, 2012 en 6:30 am | Permalink

    Este artículo me encantó, sobre todo porque las personas siempre hablan sin escuchar primero el por qué de las cosas?, y nos juzgan sin saberlo.

  4. ana lopez
    Publicado 23 noviembre, 2012 en 9:16 am | Permalink

    Como dice las sagradas escrituras; las palabras (lengua, boca) sirven para bendecir o maldecir, para dar vida o muerte. Mucho cuidado con lo que decimos.

  5. Ana
    Publicado 23 noviembre, 2012 en 6:38 pm | Permalink

    Pues es comentario es importante y seria bueno que muchas personas lo tomaranos encuenta,porque aveces las actitudes y las palbras suelen ser muy hirientes dolorosas. Gracias al gran Eguipo.

  6. Jose Farfan
    Publicado 24 noviembre, 2012 en 3:55 am | Permalink

    Las mayores “GUERRAS” es por culpa de la pequeña “LENGUA”
    Cuidemonos de Ella y usemosla para construir y no para destruir. Gracias por ese articulo.

  7. grace
    Publicado 24 noviembre, 2012 en 6:00 am | Permalink

    MUCHISIMAS GRACIAS A LAS PERSONAS Q HACEN TODO ESTO POSIBLE GRACIAS DOCRORA DIOS LES BENDIGA SIEMPRE

  8. Yesica Pomares
    Publicado 25 noviembre, 2012 en 6:03 am | Permalink

    Pienso que nadie carbonea a nadie, cuando alquien te da un consejo o hace un comentario, tu sabes como te lo hace si por bien o por mal, y tu escojes como reaccionar solo tu y cuando te equivocas y no eres madura te escusas en los demás pero interiormente sabes que fuistes solo tu quien lo hizo a ciencia y sapiensa.

  9. luis carreño alvarez
    Publicado 25 noviembre, 2012 en 6:40 am | Permalink

    Gracias doctora por esos concejos, dicen que las palabras
    tienen poder y hay que ser muy prudentes al hacer criticas a alguien.

  10. Guadalupe Sant
    Publicado 27 noviembre, 2012 en 1:59 pm | Permalink

    Gracias Dra. por sus concejos, si no vamos a decir algo constructivo, es mejor quedarce callado, voy a seguir su consejo.

  11. NELSON CASTRO SANCHEZ
    Publicado 5 diciembre, 2012 en 11:25 am | Permalink

    Este mensaje es suma importancia, yo muchas veces pase por eso aunque he logrado irme superando en un 90%, yo ya se lo malo que son los comentarios fuertes hasta la Biblia los prohibe.

  12. vicente orihuela arias
    Publicado 12 diciembre, 2012 en 8:45 am | Permalink

    En una pelicula que alguna vez vi de niño le dice la mama conejo a su conejito que te he dicho y este le responde si al hablar no he de agradar lo mejor es callar si lo vimos y aprendimos solamente hay que recordarlo

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