Cáncer de vejiga

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¿Qué es?

El cáncer de vejiga es un crecimiento anormal de células anómalas en la vejiga, el órgano con forma de globo que almacena la orina.

El cáncer de vejiga comienza en la mucosa de la vejiga. En el 70 y 80% de las personas con cáncer de vejiga, el cáncer se descubre cuando aún es un problema limitado y superficial. Estos cánceres superficiales de vejiga usualmente aparecen como un parche aislado de células anómalas sobre la mucosa de la vejiga o como una protuberancia extraña, con forma de un dedo de la mano, a lo largo de la pared interna de la vejiga. Menos frecuentemente, el tumor se diagnostica cuando ya es invasivo, lo que significa que el tumor ha invadido profundamente el músculo de la pared de la vejiga, se ha diseminado (metastatizado) hacia los nódulos linfáticos de alrededor o se ha propagado a otros órganos.

Existen tres clases de cáncer de vejiga, que presentan diferentes tipos de células. Alrededor del 90% de los cánceres de vejiga son carcinomas de células de transición. El resto son carcinomas de células escamosas (6 al 8%) o adenocarcinomas (2%).

Se conoce poco acerca de las causas del cáncer de vejiga. Se cree que la mayoría de los carcinomas de células de transición son causados por carcinógenos (sustancias que producen cáncer), como el humo del tabaco y los químicos en el ambiente. Los fumadores contraen cáncer dos a cuatro veces más a menudo que aquellas personas que no fuman, aunque alrededor de la mitad de los pacientes con cáncer de vejiga nunca han fumado. El cáncer de vejiga está también asociado con la exposición a ciertos químicos industriales, pero la exposición a tales químicos se ha reducido considerablemente gracias a las nuevas leyes sobre seguridad en el lugar de trabajo. Estos carcinógenos industriales incluyen colorantes como la anilina, hidrocarburos policíclicos aromáticos (como la 2-naftilamina, el 4-aminobifenil o la benzidina), los bifenilos policlorados o los químicos usados para la fabricación de aluminio. Estos químicos son usados en las industrias del aluminio, caucho, químicos y cueros, así como por las tintorerías, deshollinadores, peluquerías, pintores, impresores, trabajadores textiles, maquinistas y camioneros. En los países en desarrollo, una parasitosis llamada esquistosomosis aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga.

El cáncer de vejiga tiende a regresar en personas que han tenido está enfermedad. Luego de que el cáncer se trata, existe mucha probabilidad de que otros cánceres se desarrollen en otras áreas, ya sea dentro de la vejiga misma, en los uréteres (los tubos que drenan la orina desde los riñones hasta la vejiga) o en una parte del riñón llamada pelvis renal. El riesgo de que otros cánceres se desarrollen en algún lugar del tracto urinario significa que una vez que usted ha tenido cáncer de vejiga, necesitará hacerse revisiones frecuentes.

En los Estados Unidos, el cáncer de vejiga es el cuarto tipo de cáncer más frecuente entre los hombres y el noveno más común en las mujeres. Alrededor del 63.000 nuevos casos se diagnostican cada año, la mayoría en adultos mayores de 55 años. Los caucásicos tienen el doble de probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga que los afroamericanos y es tres veces más probable que la enfermedad afecte a hombres que a mujeres. El cáncer de vejiga mata a aproximadamente 13.000 americanos por año.

Síntomas

Los síntomas del cáncer de vejiga incluyen:

  • Sangre en la orina (hematuria): este síntoma es el primer signo de cáncer de vejiga en el 80 a 90% de las personas. La hematuria puede aparecer como un visible color rojo en la orina.
  • Dolor al orinar: llamada disuria
  • Orina frecuente: con más frecuencia que lo normal

Diagnóstico

Su médico revisará su historia clínica, especialmente todo antecedente de cálculos renales o infecciones en el tracto urinario porque estas condiciones también pueden causar sangre en la orina. Su médico también le preguntará acerca de sus antecedentes de fumar, su ocupación y dieta.

Si ya no fuma, pero lo hizo en el pasado, es importante que le diga esto a su médico. Aunque haya dejado de fumar, su riesgo de desarrollar cáncer de vejiga es mayor durante 10 años después de haber fumado el último cigarrillo.

Después de revisar sus síntomas y los factores de riesgo, su médico lo examinará, incluidos un examen rectal y en las mujeres un examen pélvico. Su médico también le pedirá exámenes de laboratorio, incluidos exámenes de sangre y de orina para revisar las cantidades microscópicas de glóbulos rojos e infección. Además, una muestra de orina puede enviarse a una laboratorio especial para detectar las células atípicas y las células cancerosas.

El principal examen que se realiza en busca de cáncer de vejiga es la cistoscopia, un procedimiento mediante el cual el médico inserta un instrumento en su vejiga a través de la uretra para observar la mucosa de la vejiga. La uretra es la abertura a través de la cual usted orina. Con la cistoscopia, su médico puede ver si se están desarrollando tumores en su vejiga. Durante la cistoscopia, su médico tomará una biopsia del tumor o lo extirpará, si es posible hacerlo. Una biopsia significa extirpar una pequeña cantidad de tejido para que pueda ser examinado con un microscopio en busca de células cancerosas. En muchos casos, se realizarán dos cistoscopias, la primera para tomar una biopsia y determinar si hay cáncer y la segunda para extirpar todo cáncer descubierto durante el primer procedimiento.

En algunos casos, pueden ser necesarios otros exámenes para determinar el grado de diseminación del cáncer. En la mayoría de los casos, su médico debería examinar los uréteres y las pelvis renales, que son las partes de los riñones donde se recoge la orina antes de que drene en la vejiga. Esto puede realizarse de tres maneras:

  • Un examen radiográfico especial llamado pielografía intravenosa (PIV). En un PIV, se inyecta contraste dentro de la sangre y se toman radiografías de los riñones y uréteres a medida que el contraste se filtra por los riñones y drena en la vejiga. Se realiza un PIV en busca de otros tumores en la parte superior del tracto urinario.
  • Un tomografía computada especial (TC) llamada urografía por tomografía computarizada, la cual crea imágenes computarizadas tridimensionales que le permiten al médico ver claramente los uréteres.
  • Una pielografía retrógrada, este examen es similar a un PIV, pero lo realiza un urólogo durante la cistoscopia. En vez de inyectar contraste dentro del torrente sanguíneo, el urólogo lo inyecta directamente dentro de los uréteres durante la cistoscopia.

Si su urólogo sospecha de la existencia de un problema, puede realizar un examen llamado ureteroscopía. En este examen, el médico inserta un tubo dentro de los uréteres y las pelvis renales para observarlos directamente por dentro. Otros exámenes pueden incluir un ultrasonido, una tomografía computada (TC) o una resonancia magnética (IRM), que le permiten al médico ver la pared de la vejiga, los riñones y los nódulos linfáticos cerca de la vejiga.

Duración

Una vez que el cáncer de vejiga se desarrolla, sigue creciendo y posiblemente se siga propagando hasta que sea tratado.

Prevención

Para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, no fume. Si ya fuma, pregúntele a su médico acerca de métodos comprobados que le ayuden a dejarlo.

Si trabaja en un lugar donde hay un alto riesgo de exposición a químicos que pueden causar cáncer de vejiga, averigüe acerca de los equipos disponibles para reducir la exposición, por lo tanto use estos equipos correctamente mientras está en su trabajo. Si necesita más información acerca de tipos específicos de exposición o equipamiento protector específico, póngase en contacto con el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (National Institute for Occupational Safety and Health). Este instituto es parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention). Se cree también que las personas que beben mucha agua diariamente tienen menos riesgo de tener cáncer de vejiga que aquellas que solo beben pequeñas cantidades de líquido. Se cree que el agua logra disminuir la concentración de carcinógenos en la orina.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de vejiga depende de cuan agresivo se ve el cáncer bajo un microscopio, esto se llama grado del tumor y depende también de cuanto se ha diseminado, esto se denomina etapa del cáncer.

Grado del tumor: es una estimación de la probabilidad que existe de que el cáncer crezca y se disemine rápidamente. El cáncer de vejiga se clasifica como de alto grado si se ve agresivo y tiene un alto potencial de diseminación. Los cánceres de alto grado a menudo necesitan tratarse con quimioterapia, radiación o cirugía. Los cánceres de bajo grado no parecen agresivos y tiene menos del 5% de probabilidad de convertirse en cáncer de alto grado. Los cánceres de bajo grado no se comportan como los cánceres normales en la mayoría de los casos. En oras palabras, el cáncer de vejiga puede considerarse como dos enfermedades diferentes: los cánceres de bajo grado y los cánceres de alto grado. Los tumores de bajo grado tienden a regresar y si lo hacen, quizá necesiten ser extirpados de inmediato. Sin embargo, en pocos casos ponen en riesgo a la vida, y generalmente no se requieren tratamientos agresivos, como la radiación o la extirpación de la vejiga.

Etapa del cáncer: se determina según tres factores:

  • Si el tumor afecta solo la mucosa de la vejiga o si ha invadido el músculo de la vejiga, los tejidos alrededor de la vejiga o los órganos pélvicos cercanos.
  • Si el cáncer se ha diseminado hacia los nódulos linfáticos cercanos.
  • Si el cáncer se ha diseminado (metastatizado) hacia áreas distantes en otras partes del cuerpo.

Las opciones de tratamiento varían según la etapa:

Tumores superficiales: son cánceres que afectan solo la mucosa de la vejiga. En general estos tumores son de bajo grado y usualmente se tratan con un procedimiento denominado resección transuretral (RTUO) realizada mediante una cistoscopia. En este procedimiento, el médico usa un pequeño alambre para extirpar el tumor o una corriente eléctrica localizada para quemar el tumor (un procedimiento llamado fulguración). Luego de la resección transuretral, algunos pacientes de alto riesgo (pacientes con tumores de alto grado o tumores recurrentes de bajo grado) también reciben medicación que se coloca directamente dentro de la vejiga. En este tratamiento, llamado terapia intravesical, se usa una de las siguientes medicinas: el bacilo Calmette-Guerin, llamado también BCG (Pacis, TheraCys, TICE BCG); la tiotepa,  la mitomicina (Mutamycin); el interferon o la doxorubicina (Adriamycin, Rubex).

La terapia intravesical puede reducir la probabilidad de que el cáncer regrese y puede disminuir también la probabilidad de que el cáncer progrese a una etapa más avanzada y peligrosa.

Las opciones de tratamiento son menos claras para los tumores superficiales de alto grado que regresan a pesar de la resección transuretral y la terapia intravesical. Cuando los tumores superficiales de alto grado regresan más de una o dos veces, muchos especialistas recomiendan la cirugía para quitar la vejiga. Esta es una cirugía mayor. En cambio para los pacientes en edad más avanzada y con otras enfermedades, los médicos podrían sugerir radiación y quimioterapia intravenosa.

Carcinoma localizado: es una forma de cáncer de vejiga no invasivo. El carcinoma localizado se refiere al cáncer que existe solo dentro de la membrana que recubre la vejiga. No crece más allá de la cavidad de la vejiga ni se disemina hacia adentro en los tejidos debajo de la membrana superficial. Es más probable que el cáncer localizado se disemine hacia otras áreas del cuerpo que otros cánceres superficiales. El carcinoma localizado puede ser difícil de extirpar por completo porque es un tumor plano que puede no verse y puede involucrar múltiples áreas de la vejiga. La terapia intravesical con bacilo Calmette-Guerin, BCG, puede eliminar el carcinoma localizado en algunas personas. Si el BCG y la resección transuretral no logran eliminar el carcinoma localizado, entonces el médico usualmente recomienda que la vejiga sea extirpada quirúrgicamente para prevenir la diseminación del cáncer hacia otras partes del cuerpo. La radiación y la quimioterapia no resultan efectivas para eliminar el carcinoma localizado.

Tumores invasores del músculo de la vejiga: en este caso, el cáncer de vejiga ha crecido hasta llegar al músculo grueso de la pared de la vejiga, pero no se ha diseminado hacia los nódulos linfáticos u órganos distantes. El tratamiento típico es un tipo de cirugía llamada cistectomía radical, que extirpa la vejiga junto con los nódulos linfáticos cercanos y los órganos pélvicos adyacentes. En los hombres, este procedimiento incluye la extracción de la glándula prostática y las vesículas seminales. En las mujeres, incluye la extirpación del útero, las trompas de Falopio, los ovarios y parte de la vagina. Como la cistectomía radical extirpa la vejiga, el cirujano debe crear un forma alternativa para que el cuerpo contenga y elimine la orina. En algunos pacientes, el cirujano usará parte del intestino delgado para crear un tubo que drene la orina desde los uréteres hacia una abertura en el abdomen llamado estoma. La orina se recoge en una bolsa que cubre el estoma. Una alternativa es usar parte del intestino para crear una nueva área para almacenar la orina (esto se llama bolsa de Kock, bolsa de Mainz o bolsa de Indiana). Esta bolsa se conecta a un estoma que se crea de tal manera que la orina no se filtre a menos que se coloque un catéter a través de ella. Esto se denomina un estoma continente porque está creado para no filtrar orina. En otros casos, el cirujano creará una bolsa que puede conectarse a la uretra, de manera que la orina salga del cuerpo a través de la misma abertura como antes de la cirugía. Esta bolsa se denomina neovejiga. La mejor alternativa para el paciente dependerá de las circunstancias de éste y de sus preferencias. Cada procedimiento tiene ventajas y desventajas.

Algunos médicos oncólogos recomiendan tratar con quimioterapia al cáncer antes de realizar la cistectomía radical, sin embargo existe un debate en torno a este tema. Existen pruebas de que es menos probable que el cáncer regrese en pacientes que reciben quimioterapia antes de la cirugía y de que estos pacientes vivan más tiempo. Como los médicos oncólogos no pueden predecir que pacientes se beneficiarán con este tratamiento, muchos necesitan tratarse para mejorar el resultado de unos pocos. El otro enfoque consiste en extirpar la vejiga sin realizar primero la quimioterapia. Una vez extirpada la vejiga, puede examinarse para determinar si hay probabilidad de que el cáncer regrese y si es necesario realizar quimioterapia. Sin embargo, no está claro si realizar quimioterapia después de la cirugía tiene los mismos beneficios que realizar quimioterapia antes de la cirugía.

Como alternativa de una cistectomía radical, a veces se realiza un procedimiento llamado cistectomía segmentaria o parcial en pacientes que tiene tumores localizados menos agresivos (en alrededor del 5 al 10% de los casos). En una cistectomía segmentaria, solo se extirpa la parte enferma de la vejiga, por eso el paciente puede orinar casi de manera normal luego de la cirugía. Una desventaja de este procedimiento es que la vejiga queda más pequeña después de la cirugía y quizá el paciente necesite orinar con más frecuencia.

Una alternativa de la cirugía es la terapia de radiación combinada con la quimioterapia. Se han realizado muchos estudios sobre este enfoque, que han tenido resultados favorables, aunque solo determinados pacientes son elegibles para este tratamiento. Las ventajas de este enfoque es que alrededor de la mitad de los pacientes tratados de esta manera pueden mantener sus vejigas. Sin embargo, no está claro si la terapia con radiación combinada con la quimioterapia es tan eficaz como la cirugía. Por eso, este enfoque no está totalmente aceptado en los Estados Unidos. Sin embargo, si un paciente no resulta un buen candidato para este tipo de cirugía, entonces se debería considerar la terapia de radiación combinada con la quimioterapia.

Tumores más extendidos: los tumores que han invadido más allá de la pared de la vejiga se tratan generalmente con una cistectomía radical si puede extirparse todo el tumor Si el tumor no puede extirparse, a veces se realiza quimioterapia o terapia de radiación antes de la cirugía para tratar de disminuir el tumor y luego poder extirparlo. Si el cáncer ha invadido la pared de la vejiga al momento de la cirugía o si se ha diseminado hacia los nódulos linfáticos, entonces la quimioterapia después de la cirugía puede reducir la probabilidad de que el cáncer regrese más tarde. Sin embargo, los cánceres de vejiga que se han diseminado hacia los nódulos linfáticos usualmente pueden curarse.

Cáncer de vejiga metastatizado: el cáncer de vejiga que se ha diseminado hacia otros órganos o hacia los nódulos linfáticos distantes se considera metastático. El cáncer de vejiga metastatizado es generalmente fatal. Sin embargo, es muy sensible a la quimioterapia y hay pruebas de que la quimioterapia puede prolongar las vidas de los pacientes con cáncer de vejiga metastatizado. Mediante la quimioterapia, se reducirá el tamaño de los tumores, por lo menos a la mitad, en la mayoría de los pacientes. Aún un pequeño número de pacientes pueden curarse. La quimioterapia convencional usada para este propósito fue, hasta poco tiempo, una combinación de cuatro drogas: el metotrexato (vendido como genérico), la vinblastina (Velban), la doxorubicina (Adriamycin, Rubex) y la cisplatina (Platinol). Esta combinación se denomina MVAC. Sin embargo, un estudio reciente demostró que la combinación de dos drogas llamadas gemcitabina (Gemzar) y cisplatina es casi idéntica a la anterior y tiene mejor tolerancia. Otras drogas frecuentemente usadas para tratar el cáncer de vejiga incluyen el paclitaxelo (Taxol), la ifosfamida (IFEX) y el carboplatino (Paraplatin).

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico de inmediato si observa sangre en su orina o si su orina tiene un color rojizo. Además, llame a su médico su comienza a orinar más de lo normal o si orina con dolor o siente algún tipo de molestia al orinar.

Pronóstico

El pronóstico depende de la etapa del cáncer de vejiga y del tipo de tratamiento usado. En general, hasta el 80% de las personas con tumores superficiales sobreviven por lo menos cinco años después del diagnóstico. Para las personas cuyos tumores han invadido el músculo de la vejiga, la tasa de sobrevivencia del primer año puede ser tan alta como el 75%. Las personas con tumores más invasivos o tumores metastatizados por lo general no tienen tan buen pronóstico, con tasas de sobrevivencia de cinco años en el 40% o menos.

Información adicional

National Cancer Institute, NCI (Instituto Nacional para el Tratamiento del Cáncer) U.S. National Institutes of Health Public Inquiries Office (Institutos Nacionales de Salud Pública de Estados Unidos, Oficina de información) Building 31, Room 10A03 31 Center Drive, MSC 8322 Bethesda, MD 20892-2580 Teléfono: 301-435-3848 Gratuito: 1-800-422-6237 TTY: 1-800-332-8615 http://www.nci.nih.gov/

American Cancer Society, ACS (Sociedad Americana del Cáncer) 1599 Clifton Road, NE Atlanta, GA 30329-4251 Gratuito: 1-800-227-2345 http://www.cancer.org/

National Institute for Occupational Safety and Health (Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional) 4676 Columbia Parkway Mail Stop C-18 Cincinnati, OH 45226 Gratuito: 1-800-356-4674 Fax: 513-533-8573 http://www.cdc.gov/niosh/

Última revisión: 2006-09-15T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-09-02T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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4 Comentarios

  1. LINDA OSORIO
    Publicado 29 abril, 2013 en 5:05 pm | Permalink

    BUENAS TARDES, EL SITIO ME PARECIO MUY BUENO, AGRADECERE ME INDIQUEN SI CON USTEDES PUEDO COMPRAR LA VACUNA THERACYS YA QUE NO LA CONSIGO, SALUDOS.

  2. federico caride
    Publicado 8 julio, 2013 en 12:02 pm | Permalink

    Este es el informe más completo que he leido sobre cancer de vejiga. Me gustaría saber si a los 85 años de edad es posible la aparicion de este tipo de cancer y posibilidades de curación

  3. Luis Alberto Morera Pereyra
    Publicado 25 agosto, 2013 en 8:23 am | Permalink

    El informe es de suma importancia para las personas como yo, ya que gracias a uds., recien podemos tener información sobre este mal, muy interesante lo que nos informan, les agradecería si tienen mas información me hagan llegar a mi correo electrónico, ya que hace 3 meses me han retirado los 2 tumores cancerígenos de la vejiga, muchas gracias y que Dios los cuide y protejan

  4. Edwin Castellón
    Publicado 12 octubre, 2013 en 4:25 pm | Permalink

    Hola mi estiamados amigos/as, es un verdadero gusto saber que hay equipos de personas que trabajan por la salud de los demás, muchas veces hasta nos morimos por desconocer que existen formas de identificar nuestras enfermedades de forma temprana y las forma de su cura aveces sn mucho trauma y costos.

    Gracias por mantenerme informado.

    Saludos.

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