Enfisema

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¿Qué es?

El enfisema es una enfermedad respiratoria en la cual millones de pequeñísimos sacos de aire en los pulmones (llamados alvéolos) se agrandan más de lo normal o se rompen. A medida que estos sacos de aire frágiles y delgados se lesionan o destruyen, los pulmones pierden su elasticidad natural y no pueden vaciarse de manera normal. El enfisema es una enfermedad progresiva, lo que significa que avanza hasta empeorar. A medida que la condición progresa, los pulmones también pierden su capacidad para absorber oxígeno y liberar bióxido de carbono. La respiración se vuelve más difícil y a la persona le falta el aire, como si no estuviera recibiendo suficiente cantidad de aire.

El enfisema y la bronquitis crónica son las dos formas más comunes de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y a menudo ambas se manifiestan juntas. Una persona con bronquitis crónica (inflamación de las paredes bronquiales) tipicamente tiene tos diaria con flema que dura meses y se manifiesta durante varios años. Tanto el enfisema como la bronquitis crónica están causados por una lesión en los pulmones y bronquios, y esta lesión a menudo es permanente. Cuando el daño está causado por el cigarrillo, los síntomas pueden mejorar si el fumador abandona el hábito.

El cigarrillo es responsable de hasta el 90% de los casos de enfisema. La exposición al humo del cigarrillo y las toxinas transportadas por el aire pueden contribuir a la aparición del enfisema, aunque estos factores son mucho menos importantes que el cigarrillo. Los fumadores expuestos a altos niveles de contaminación ambiental, incluidos el dióxido de sulfuro y los contaminantes, parecen tener mayor riesgo de desarrollar EPOC.

Alrededor del 1% de las personas en Estados Unidos desarrollan enfisema debido a una enfermedad hereditaria conocida como deficiencia de alfa-1-antitripsina. Esta enfermedad genética no permite que el cuerpo produzca suficiente proteína llamada alfa-1-antitripsina (AAT), que protege los pulmones del daño causado por las enzimas. En sus formas más severas, el enfisema puede desarrollarse en personas de entre 30 y 40 años. Dado que el hábito del fumar interfiere con la función de la AAT, las personas con deficiencia de AAT que fuman desarrollan enfisemas más severos a una edad más temprana que aquellos que no fuman. La mayoría de las personas con deficiencia de AAT son caucásicos descendientes  del Norte de Europa.

La EPOC es la causa de muerte más común de la enfermedad respiratoria en Estados Unidos. La mayoría de las personas con enfisema son hombres fumadores mayores de 40 años que viven en áreas donde la contaminación es un problema constante. Sin embargo, dado el dramático incremento de mujeres fumadoras durante las décadas pasadas, la tasa de enfisema en mujeres continúa creciendo.

Síntomas

Durante las etapas iniciales del enfisema, hay pocos síntomas. La enfermedad usualmente progresa lentamente y los cambios en la respiración casi ni se observan. Una persona no tendrá síntomas hasta que no haya fumado un paquete de cigarrillos por día durante más de 20 años.

Sin embargo, con el tiempo, casi todas las personas con enfisema sufrirán de  falta de aire. Al principio se presenta solo durante las actividades extenuantes, como subir varios tramos de escaleras o practicar deportes. Con el paso del tiempo, puede haber falta de aire con las actividades diarias, como los quehaceres domésticos o caminar distancias cortas. Eventualmente, la persona puede tener falta de aire la mayor parte del día, aún cuando están en reposo o durmiendo. En el peor de los casos, el enfisema puede causar “disnea de Kussmaul”, la constante sensación de no poder respirar.

Estos síntomas respiratorios son los mismos independientemente de la causa del enfisema. Sin embargo, dos personas con el mismo grado de daño pulmonar pueden presentar síntomas diferentes. Una persona con enfisema leve puede sentir la falta de aire, mientras que otra persona en una etapa más avanzada del enfisema quizá tenga menos  molestias. Estas diferencias podrían ser consecuencia de otras condiciones médicas y de la manera en que sus pulmones se adaptan.

Otros síntomas causados por el enfisema incluyen:

  • silbido en el pecho, tos y expectoración de flema (si hay también bronquitis crónica)
  • sensación de presión en el pecho
  • distensión en el pecho tipo tórax en tonel
  • fatiga constante
  • dificultad para dormir
  • jaquecas matinales
  • pérdida de peso
  • hinchazón en los tobillos
  • letargo o dificultad para concentrarse

Diagnóstico

Su médico le preguntara sobre su hábito de fumar (cuánto tiempo hace que fuma y cuántos cigarrillos fuma por día). Otras preguntas pueden ser las siguientes:

  • ¿Respira el humo de los fumadores (es fumador pasivo) en el trabajo o en su casa?
  • ¿Vive o trabaja en un área donde está expuesto a irritantes en el medio ambiente o sustancias nocivas?
  • ¿Vive en una zona con una significativa contaminación ambiental?
  • ¿Hay una historia familiar de deficiencia de AAT, inicio temprano de enfisema o no fumadores que hayan tenido enfisema?

Su médico también le preguntará acerca de sus síntomas respiratorios, particularmente si ha desarrollado falta de aire y cuándo? Quizá también le pregunte sobre sus alergias respiratorias, resfríos recurrentes o una fuerte y persistente tos.

Luego su médico lo examinará para ver si existen signos característicos de enfisema. Este examen puede incluir:

  • detectar falta de aire cuando se realizan actividades simples, como entrar caminando al consultorio
  • examinar el tamaño y forma de su pecho, así como el movimiento de este cuando usted respira
  • escuchar sus pulmones para detectar silbido en el pecho o inexistencia de los sonidos normales de la respiración
  • examinar sus oídos, nariz y garganta para descubrir por qué está tosiendo
  • escuchar los latidos de su corazón
  • examinar su piel, labios y uñas de los dedos del pie para detectar un tinte azulado que indica bajos niveles de oxígeno en sangre (su médico quizá mida su nivel de oxígeno en sangre con un oxímetro
  • examinar las uñas de sus dedos en busca de una curvatura (“dedos en palillo de tambor”) que a veces ocurre con la enfermedad crónica de pulmón.
  • examinar sus tobillos en busca de hinchazón que indica acumulación de líquido.

Es importante recordar que en muchas personas los resultados del examen pueden ser absolutamente normales durante las etapas iniciales del enfisema.

En muchas personas, el enfisema será diagnosticado mediante radiografía o exámenes de función pulmonar. Una radiografía puede mostrar cambios típicos de enfisema incluidos dilatación pulmonar, cicatrices o formación de  bulas. Sin embargo, estos cambios quizá no se manifiesten hasta que ocurre una lesión significativa. Las tomografías computadas (TC) son muy buenas para detectar los cambios iniciales del enfisema y pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad en personas jóvenes o en aquellos que nunca han fumado.

Pruebas de funcionamiento pulmonar (también conocida como espirometría) es útil tanto para diagnosticar enfisema como para determinar las etapas de la enfermedad. En este examen, usted soplará fuerte a través de un tubo conectado a una máquina diseñada para medir su capacidad pulmonar. Su médico también puede ordenar pruebas especiales en los pulmones que pueden requerir sentarse dentro de una caja de vidrio o soplar lentamente en una mezcla de diferentes gases.

Su doctor puede solicitarle otras pruebas que incluyen:

  • Gasometría arterial: mide los niveles de oxígeno y bióxido de carbono de sangre, que se extrae con una aguja en una arteria pequeña en la muñeca.
  • Electrocardiograma (ECG): busca evidencia de problemas cardiacos que pueden causar problemas respiratorios o presión en el corazón causado por el enfisema.  Si su médico sospecha de enfisema, puede ordenar un análisis de sangre específico para confirmar el diagnóstico de deficiencia de alfa-1-antitripsina. Si este análisis da positivo, su médico puede recomendarle que toda su familia se lo realice.

Duración

Independientemente de la causa, la lesión pulmonar en el enfisema no puede detenerse. Si la enfermedad no se trata, la lesión y los síntomas del enfisema continuarán hasta empeorar. Si se trata, los síntomas del enfisema pueden mejorar.

Prevención

Si fuma, abandone el hábito. Si no fuma, no comience. Los estudios han demostrado que dejar de fumar ayuda tanto a prevenir el enfisema o detener su progreso. Usted también puede limitar su exposición a la contaminación de aire si restringe sus actividades al aire libre cuando se informan altos niveles de contaminación. Las personas expuestas a químicos nocivos en el trabajo deberían hablar con sus jefes, acerca de las máscaras respiradoras o deberían consultar con un especialista en medicina laboral.

Las personas diagnosticadas con enfisemas deberían hablar con su médico acerca de las vacunas contra la gripe y la neumonía neumocócica. Estas vacunas pueden ayudar a prevenir las infecciones respiratorias que ponen en riesgo la vida de las personas con enfermedad pulmonar.

Tratamiento

Ningún tratamiento puede detener o frenar el enfisema, sin embargo el tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas, a tratar las complicaciones y a minimizar la discapacidad. El consejo médico que encabeza la lista de tratamientos es dejar de fumar, el único factor más importante para mantener sanos los pulmones. Dejar de fumar resulta ser lo más efectivo en las etapas iniciales del enfisema, pero también puede detener la pérdida de la función pulmonar en las etapas finales de la enfermedad.

Las personas con deficiencia de alfa-1-antitripsina pueden ser candidatos a la terapia de reemplazo con infusiones de AAT obtenida de donantes. Aunque esta forma de tratamiento es eficaz, lleva tiempo realizarla y es muy cara. Se encuentran en fase de desarrollo las formas genéticamente diseñadas y un inhalador.

Su médico puede recetarle diferentes medicamentos para aliviar los síntomas de la bronquitis crónica que a menudo acompaña al enfisema. Estos incluyen:

  • Broncodilatadores: incluidos el tiotropio (Spiriva), ipratropio (Atrovent), el albuterol (Proventil, Ventolin y demás nombres comerciales) y el salmeterol (Serevent). Estos medicamentos se usan mediante inhaladores manuales o nebulizadores eléctricos, que producen una fina niebla que puede inhalarse. Estos medicamentos se llaman broncodilatadores y ayudan a abrir los bronquios en los pulmones y a reducir la falta de aire, el silbido en el pecho y la tos. La teofilina (vendida por varias marcas comerciales) es un broncodilatador en pastillas. Dado que puede interactuar con algunos medicamentos y causar efectos colaterales, se usa menos a menudos que los inhaladores.
  • Corticosteroides: estos medicamentos ayudan a reducir la inflamación en los pulmones. Durante los síntomas de un brote agudo, a menudo estos medicamentos se recetan en forma de comprimidos o inyecciones. Los corticoesteroides que se inhalan o los comprimidos se recetan para ser ingeridos con el objeto de ayudar a controlar la inflamación y la bronquitis crónica.
  • Antibióticos: estos se usan generalmente durante los brotes agudos de EPOC desencadenado por las infecciones respiratorias.

Se ha probado la terapia con oxígeno para incrementar la esperanza de vida en personas con enfisema que tienen niveles de oxígeno en sangre más bajos que lo normal. El oxígeno usualmente se suministra a través de un tubo plástico (cánula nasal) colocado debajo de las fosas nasales. El oxígeno se almacena en cilindros de metal o se purifica con aire de una máquina eléctrica (concentrador de oxígeno). Están disponibles varios dispositivos ligeros y manuales que permiten a aquellas personas que necesitan oxígeno salir de sus casas por algunas horas. Otras personas con enfisema necesitan oxígeno solo por la noche. Dado que el suministro de oxígeno en el hogar es muy caro, la mayoría de las compañías de seguro médico tienen requisitos estrictos para recibir oxígeno en el hogar.

Las personas con enfisema también tienen riesgo de desnutrirse y de desarrollar problemas sicológicos como ansiedad o depresión. Por lo tanto es importante visitar al médico regularmente para seguir una dieta apropiada así como para recibir asesoramiento o medicamentos que ayuden con los problemas sicológicos.

Están disponibles varios tratamientos para personas en etapas avanzadas de enfisema.

  • Rehabilitación pulmonar: esta es una forma de terapia física que le enseña al paciente con enfisema a conservar y mejorar la energía y reducir la falta de aire.
  • Cirugía de reducción de volumen pulmonar: mediante esta técnica controvertida, se eliminan las partes del pulmón enfermo para mejorar la función de la parte sana del pulmón.
  • Transplante de pulmón: generalmente se considera un transplante de pulmón en una persona cuyo enfisema es tan agudo que se cree que tendrá una esperanza de vida de dos a tres años.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si tiene:

  • episodios nuevos de falta de aire
  • tos persistente con o sin flema
  • una disminución en la capacidad habitual para realizar ejercicios físicos
  • infecciones respiratorios frecuentes

Si fuma, visite a su médico para hablar acerca de la manera de dejar este hábito. Existen varios tipos de tratamientos (incluidos medicamentos y asesoramiento) que pueden aumentar la probabilidad de éxito, comparado con “dejar de fumar de golpe”.

Usted debería visitar a un médico si un familiar fue diagnosticado con deficiencia de alfa-1-antitripsina.

Pronóstico

El enfisema no se cura, sin embargo la enfermedad puede controlarse. Las personas con enfisema leve que han dejado de fumar tienen una esperanza de vida normal. Aquellos que adoptan hábitos de vida saludable pueden disfrutar de una vida bastante normal por un largo tiempo. Incluso aquellas personas con enfisema agudo tienen buenas probabilidades de sobrevivir cinco años o más.

Las investigaciones han demostrado que aquellas personas con enfisema que siguen fumando incrementan la gravedad de la enfermedad y pueden reducir su periodo de vida en 10 años o más.

Información adicional

American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón) 61 Broadway, 6th Floor New York, NY 10006 Teléfono: (212) 315-8700 Gratuito: (800) 548-8252 Correo electrónico: info@lungusa.orghttp://www.lungusa.org/

National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre) P.O. Box 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: (301) 592-8573 TTY: (240) 629-3255 Fax: (301) 592-8563 Correo electrónico: nhlbiinfo@rover.nhlbi.nih.govhttp://www.nhlbi.nih.gov/

Última revisión: 2007-11-19T00:00:00-07:00

Última modificación: 2008-01-05T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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  1. [...] aumenta las probabilidades de desarrollarenfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquitis y cáncer del pulmón, cáncer [...]

  2. [...] la exhalación, dificultando la espiración, y entre ellas están la bronquitis crónica y el enfisema. La mayoría de personas con EPOC padece ambas enfermedades. [...]

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