Poliarteritis nodosa

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¿Qué es?

La poliarteritis nodosa es una inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis) rara pero potencialmente mortal que daña las paredes de las arterias de pequeño y mediano calibre del cuerpo. Este daño disminuye el suministro de sangre y nutrientes a las arterias, que causa la lesión o destrucción del tejido cercano en muchas partes del cuerpo. La enfermedad más comúnmente afecta los riñones, los nervios de los brazos y piernas y los órganos abdominales, aunque también puede afectar la piel, las articulaciones, el cerebro, el corazón, los ojos y los órganos genitales.

En los órganos individuales, la poliarteritis nodosa puede tener los siguientes efectos:

  • Riñones: insuficiencia renal y presión arterial alta relacionada con la insuficiencia renal
  • Sistema nervioso: lesión nerviosa en los brazos y piernas, pérdida de sensibilidad y movimiento causada por una lesión específica de un nervio. En el cerebro, la lesión puede desencadenar accidentes cerebrovasculares, convulsiones o repentinas alteraciones en la función nerviosa.
  • Órganos abdominales: dolor intestinal, en el hígado o páncreas, especialmente después de comer, o hasta muerte de una parte de un órgano causada por la interrupción del suministro de sangre. Podrían romperse repentinamente los aneurismas arteriales, que son inflamaciones (hinchazón) parecidas a un globo que se forman a lo largo de una arteria en las áreas donde la vasculitis ha debilitado la pared arterial. Esto puede conducir a hemorragias (sangrado) mortales dentro del abdomen, acompañadas de dolor abdominal severo.
  • Corazón: ataque cardíaco además de inflamación del recubrimiento del corazón (pericarditis). La insuficiencia cardiaca congestiva puede dificultar la respiración, a medida que el líquido se acumula detrás del corazón y dentro de los pulmones.
  • Piel: salpullidos, nódulos en la piel y púrpura, causados por el sangrado de capilares dañados.

Se desconoce con exactitud porqué muchas personas tienen esta enfermedad ya que los síntomas pueden confundirse con otras formas de vasculitis. Un estudio en Gran Bretaña demostró que la poliarteritis nodosa ocurre en tres o cuatro de cada millón de personas cada año en el Reino Unido. En Estados Unidos, podría ocurrir más a menudo. Según un estudio realizado en Minnesota, ocurre en hasta nueve de cada 1 millón de personas.

La poliarteritis nodosa puede afectar a personas de cualquier raza y edad, pero afecta más comúnmente a los adultos entre 40 y 50 años, y además ataca dos veces más a los hombres que a las mujeres.

Aunque se desconoce la causa de la poliarteritis nodosa, cierta investigación ha sido ligada a la presencia de grupos de anticuerpos microscópicos del sistema de defensa del cuerpo, además de proteínas extrañas, como porciones de un virus. En algunas personas con poliarteritis nodosa, la enfermedad parece estar desencadenada por una infección hepática viral, ya sea hepatitis B o C.

En algunas pacientes, los investigadores han demostrado al menos un autoanticuerpo (una proteína autoinmune que ataca al cuerpo en vez de a un invasor extraño) que parece relacionarse con daño arterial de poliarteritis nodosa. Este autoanticuerpo, llamado anticuerpo anticitoplasmático de neutrófilo, también se detectó en la sangre de pacientes con otros trastornos vasculíticos. No obstante, la mayoría de los pacientes con poliarteritis nodosa no tienen este anticuerpo en su sangre o tejidos y muchos especialistas no creen que este anticuerpo tenga un rol importante en esta enfermedad.

Síntomas

En la mayoría de las personas, la poliarteritis nodosa se desarrolla gradualmente en semanas a meses. Los primeros síntomas incluyen fiebre, pérdida de peso, debilidad muscular, sensación de estar enfermo (malestar general), dolor muscular, dolores de cabeza o dolor abdominal. Estas molestias se denominan no específicas porque muchas enfermedades ocasionan los mismos síntomas. Eventualmente, después de estos síntomas aparecen signos específicos de daño arterial a uno o más órganos. Según la ubicación y la gravedad del daño, puede aparecer cualquiera de los siguientes síntomas:

  • presión arterial alta o insuficiencia renal, incluidos dolor de cabeza severo, retención de líquidos, náuseas y confusión.
  • náuseas, vómitos o dolor abdominal severo
  • convulsiones, cambios en la función mental, entumecimiento, cosquilleo o debilidad y mala articulación del habla
  • dolor en músculos o articulaciones
  • salpullidos en la piel, urticarias, salpullido causado por el sangrado de capilares dañados(púrpura) o hemorragias mayores debajo de la piel.
  • dolor en el pecho o falta de aire
  • dolor en los testículos o la pelvis

Dado que la poliarteritis nodosa puede causar una amplia variedad de síntomas, las personas no tienen los mismos síntomas de esta enfermedad.

Diagnóstico

Su médico examinará sus antecedentes y los medicamentos que toma. Si su médico sospecha que tiene poliarteritis nodosa, éste le preguntará si lo han vacunado contra la hepatitis B. Su médico podría preguntarle si lleva una vida que podría incrementar el riego de infectarse con hepatitis, tal como si comparte agujas para inyectarse drogas o tiene relaciones sexuales sin protección.

Después de medir su temperatura corporal y presión sanguínea, el médico lo examinará. Según sus síntomas, el médico prestará particular atención a su piel, abdomen, corazón y a cualquier síntoma o signo neurológico. Después del examen, su médico podría pedirle otros exámenes para detectar signos de inflamación arterial y daño en lo órganos, especialmente en los riñones. Estos exámenes podrían incluir:

  • biometría hemática completa (recuento de sangre) para detectar signos de anemia, u otros niveles de sangre anormales que podrían detectarse en infecciones o lupus
  • velocidad de eritrosedimentación, que mide la inflamación en todo el cuerpo, comúnmente elevada en pacientes con vasculitis
  • análisis químicos de la sangre para medir los niveles de creatinina y nitrógeno ureico en sangre, químicos que reflejan la función renal (de los riñones)
  • análisis de orina, que es un examen microscópico de la orina para detectar daño o inflamación renal
  • análisis de sangre para detectar infección de la hepatitis B o hepatitis C
  • análisis de sangre para anticuerpos anticitoplasmáticos de neutrófilos (ANCA, por sus siglas en inglés)

Los exámenes de sangre sirven para verificar problemas hemorrágicos.

Para confirmar que usted tiene poliarteritis nodosa, su médico podría recomendarle que le extraigan una muestra del tejido afectado (biopsia) para poder examinarlo con un microscopio y ver si la arteria está inflamada. En raros casos, podría ser necesario realizar una biopsia de piel para confirmar el diagnóstico. Como alternativa, su médico podría pedirle que se haga una radiografía llamada angiografía, que puede localizar aneurismas u otras áreas de daño arterial en la zona afectada. Esto es menos preciso que una biopsia, no obstante no siempre es posible realizar una biopsia; por ejemplo, no es posible tomar muestras de las arterias principales sin causar mucha hemorragia u otras complicaciones. En tales casos, la angiografía podría ser la mejor manera de mostrar signos de vasculitis. A veces, una angiografía mediante una TAC o una IRM puede mostrar cambios en los vasos sanguíneos que sugieren vasculitis. Aunque un examen positivo de anticuerpo anticitoplasmático de neutrófilos podría apoyar en el diagnóstico de algunos pacientes, este examen solo no es suficiente para confirmar la enfermedad.

Duración

Algunas personas responden de inmediato al tratamiento y pueden ir disminuyéndolo gradualmente en el transcurso de varios meses. Otros, en cambio, requieren tratamiento prolongado.

Prevención

No existe manera de prevenir la mayoría de los casos de poliarteritis nodosa.

Ponerse la vacuna contra la hepatitis B y evitar las actividades que incrementan el riesgo de contraer hepatitis, como compartir agujas para el uso de drogas intravenosas o mantener relaciones sexuales sin protección.

Tratamiento

Si no presenta signos de hepatitis y sus síntomas son relativamente leves, el médico usualmente comenzará el tratamiento con un medicamento esteroide, como la prednisona, un medicamento potente que suprime el sistema inmune y reduce la inflamación. No obstante, si presenta signos más severos que afectan el corazón, el sistema nervioso o los riñones, se combinará la prednisona con un medicamento inmunosupresor, como la ciclofosfamida (Cytoxan, Neosar) o la azatioprina (Imuran). El tratamiento completo generalmente dura al menos un año.

Si la poliarteritis nodosa está relacionada con la hepatitis B o la hepatitis C, pueden tratarlo con la prednisona para controlar la inflamación arterial y con medicamentos antivirales, como el interferón (para combatir la infección de la hepatitis). A veces, después de este tratamiento, se realiza plasmaféresis. La plasmaféresis es un proceso en el cual el plasma se separa de la sangre, se le eliminan los anticuerpos anormales y luego se lo vuelve a colocar en la sangre.

Cuándo llamar a un profesional

Visite a su medico si desarrolla cualquier síntoma de poliarteritis nodosa, especialmente si lleva una vida que incrementa el riesgo de contraer hepatitis B o C, como el abuso de drogas intravenosas. Si tiene dolor en el pecho, dificultad para respirar, dolor abdominal severo o una combinación de estos síntomas, llame o diríjase a una sala de urgencias de un hospital para que lo evalúen.

Pronóstico

Con tratamiento apropiado, al menos el 80% de las personas sobreviven al menos durante cinco años o más después del diagnóstico y a menudo se recuperan por completo. En un estudio realizado, el riesgo de una recaída después de un tratamiento exitoso fue de solo alrededor del 10%, aunque los vasos sanguíneos dañados podrían causar problemas como ataque cardiaco mucho tiempo después de haber tratado la inflamación. Sin tratamiento apropiado solo el 10% de las personas sobreviven durante cinco años después del diagnóstico.

Información adicional

National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases Information Clearinghouse (Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel) Centro de Información 1 AMS Circle Bethesda, MD 20892-3675 Teléfono: 301-495-4484 Gratuito: 1-877-226-4267 Fax: 301-718-6366 TTY: 301-565-2966 http://www.niams.nih.gov/

American College of Rheumatology (Colegio Norteamericano de Reumatología) 1800 Century Place, Suite 250 Atlanta, GA 30345 Teléfono: 404-633-3777 Fax: 404-633-1870 http://www.rheumatology.org/

National Organization for Rare Disorders, (Organización Nacional de Trastornos Raros) 55 Kenosia Ave. P.O. Box 1968 Danbury, CT 06813-1968 Teléfono: 203-744-0100 Gratuito: 1-800-999-6673 Fax: 203-798-2291 http://www.rarediseases.org/

Última revisión: 2008-07-23T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-11-20T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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2 Comentarios

  1. angela barbosa ordoñez
    Publicado 8 junio, 2013 en 5:40 pm | Permalink

    gracias a mi papi le diagnosticaron esta enfermedad hace dos años pero no ha tenido mejoria me gustaria que ustedes me pudieran ayudar para brindarle una mejor calidad de vida el tiene 70 años pero antes de esta enfermedad era un hombre muy activo gracias

  2. angela barbosa ordoñez
    Publicado 8 junio, 2013 en 5:54 pm | Permalink

    hola me gustaria q me ayudaran con mi papi a el le diagnoticaron esta enfermedad hace dos y no ha tenido mejoria ultimamente ha estado muy decaido con mareos y fatiga al caminar nosotros somos de bajos recursos y depronto no podemos pagar un tratamiento de alto costo pero de corazon yo le quiero briandar una mejor calidad de vida ya q el era un hombre muy activo gracias por su atencion

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