Síndrome Pospoliomielítico


¿Qué es?

El síndrome pospoliomielítico consiste en dolor, debilidad muscular y fatiga que ocurre 15 a 30 años después de recuperarse de la poliomielitis (poliomielitis paralítica). Los síntomas siempre afectan uno o más de los mismos grupos de músculos afectados durante la infección de la poliomielitis.

La mayoría de los expertos considera que el síndrome pospoliomielítico aparece cuando el sistema nervioso, dañado por la poliomielitis algunos años antes, sigue el proceso de envejecimiento natural. La polio es una infección causada por el virus de la poliomielitis. La polio que afecta la médula espinal usualmente destruye alrededor de la mitad de las neuronas motoras (células nerviosas) que controlan los músculos del cuerpo. Durante la recuperación de la polio, usted no puede desarrollar nuevas células nerviosas; no obstante, sí puede desarrollar nuevas conexiones entre las células nerviosas y los músculos, por eso usted puede recuperar la fuerza muscular al “reconectar” sus conexiones nerviosas. Esta es una manera efectiva a través de la cual su sistema nervioso se repone de la polio, aunque esto podría ser temporal.

Después de recuperarse de la polio, su número de células nerviosas es mucho más pequeño, por eso usted no puede permitirse que dejen de funcionar más células. Sin embargo, la polio no es la única enfermedad que puede dañar las células nerviosas. A medida que pasan los años, las células nerviosas pueden quedar incapacitadas o dañadas por una enfermedad, lesión, el propio sistema inmune o por el envejecimiento natural. Las conexiones delicadas entre los nervios y los músculos pueden perderse durante los periodos de inactividad. Si solo tiene un pequeño número de células nerviosas normales, esta pérdida de más células nerviosas con el paso del tiempo podría hacer que algunos síntomas de la polio vuelvan a aparecer.

Los científicos están casi convencidos de que todo virus vivo de la polio se elimina muchos años antes de que aparezcan síntomas pospoliomielíticos. Algunos científicos tratan de detectar el virus de la polio en pacientes con síndrome pospoliomielítico; no obstante, no han encontrado signos convincentes de que haya virus remanente.

El síndrome es más común en personas que tuvieron polio durante la adolescencia o la edad adulta (y no durante la niñez temprana) y en personas que se repusieron a los síntomas que fueron inicialmente severos.

Las personas generalmente se ven afectadas hacia la mitad de la vida y en la última etapa de la vida adulta después de un largo periodo de estabilidad posterior a la polio. Los nuevos síntomas a veces aparecen después de una enfermedad o lesión.



Síntomas

Los síntomas principales incluyen dolor muscular, debilidad, fatiga y, en algunos casos, desgaste (atrofia) de los músculos afectados durante la infección de la polio, por lo general las piernas. Otros problemas pueden incluir intolerancia al calor o frío y dificultad para tragar, respirar o dormir. El síndrome también puede causar contracciones musculares anormales, como agitarse o tener espasmos en pequeños segmentos del músculo. Al empeorar, la discapacidad puede causar problemas sociales o sicológicos. Podría también haber entumecimiento o cosquilleo; no obstante, no son comunes estos problemas sensoriales.

Diagnóstico

Su médico le preguntará sobre su historia clínica, especialmente sus antecedentes de poliomielitis. Un examen neurológico puede identificar debilidad muscular y atrofia, y un examen llamado electromielograma puede ayudar a diagnosticar esta enfermedad. Mediante este procedimiento, se insertan pequeñas agujas dentro de varias áreas de los músculos. Se usan corrientes eléctricas leves que estimulan la contracción muscular para poder calcular su fuerza y función, aún cuando los nervios no pueden enviar la señal al músculo para que éste funcione. Cuando el diagnóstico es incierto, el electromiograma puede ayudar a diferenciar si la debilidad está causada por una enfermedad muscular o por problemas nerviosos.

Duración

El síndrome pospoliomielítico empeora lentamente con el tiempo y luego detiene su proceso durante un lapso de 1 a 10 años.

Prevención

En personas con antecedentes de polio, no existe una buena manera de prevenir el síndrome pospoliomielítico. Los niños y los adultos no vacunados que viajan a países en desarrollo deberían vacunarse contra esta enfermedad.

Tratamiento

No existe tratamiento específico para el síndrome pospoliomielítico. Podría usarse fisioterapia para incrementar la fuerza y resistencia musculares. Usted también puede modificar su estilo de vida, por ejemplo cambiando el ritmo de los ejercicios físicos para evitar la fatiga rápida. Los aparatos ortopédicos, las prótesis y otros dispositivos podrían soportar o reemplazar los músculos afectados.

Las complicaciones que afectan las molestias para tragar o respirar (como apnea del sueño) requieren tratamientos específicos. Los ejemplos podrían incluir el uso de diferentes posiciones durante las comidas o una máscara de presión de aire y una máquina que puede usarse mientras duerme para ayudar a respirar. El asesoramiento de un sicólogo, terapeuta ocupacional o un consejero vocacional pueden ayudar con los cambios sicológicos u ocupacionales. Los grupos de apoyo ofrecen educación, apoyo y oportunidades para insertarse en la sociedad.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su profesional de la salud si observa cambios en la fuerza muscular, disminución de la resistencia, desgaste muscular o espasmos musculares anormales. La dificultad para tragar, respirar o dormir también requiere atención médica.

Pronóstico

El síndrome pospoliomielítico usualmente empeora lentamente y detiene su avance durante un lapso de 1 a 10 años. Con una combinación de fisioterapia y estilo de vida, las personas a menudo pueden regresar o recuperar su nivel anterior de funcionamiento. El síndrome pospoliomielítico usualmente no causa síntomas que son tan severos como la enfermedad original de la polio.

Información adicional

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Última revisión: 2007-06-04T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-08-20T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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