Trastorno Bipolar (Enfermedad maníaco depresiva o Depresión maníaca)

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¿Qué es?

El trastorno bipolar, que solía llamarse enfermedad maníaco depresiva o depresión maníaca, es un trastorno mental caracterizado por cambios bruscos en el estado de ánimo, que van desde el más eufórico (maníaco) hasta el más decaído (depresivo).

Los períodos de excesivo buen estado de ánimo o irritabilidad se llaman episodios maníacos. La persona se vuelve muy activa, pero de una manera dispersa e improductiva, a veces con consecuencias dolorosas y vergonzosas. Algunos ejemplos son gastar más dinero de lo que se debería o involucrarse en aventuras sexuales que se lamentan más tarde.

Una persona con un estado maníaco está llena de energía o muy irritable, puede dormir mucho menos que lo normal y fantasear con planes imponentes que nunca se llevan a cabo. La persona puede tener pensamientos que van más allá de la realidad, síntomas psicóticos, como creencias falsas (delirios) o percepciones falsas (alucinaciones). Durante los episodios maníacos, una persona puede tener problemas con la ley. Si la persona presenta síntomas leves de manía y no tiene síntomas psicóticos, se denomina hipomanía o episodio hipomaníaco.

En la actualidad, el trastorno bipolar se divide en dos subtipos (bipolar I y bipolar II).

  • El trastorno bipolar I es la forma clásica en el cual la persona ha tenido al menos un episodio maníaco.
  • En el trastorno bipolar II, la persona nunca ha tenido un episodio maníaco, pero ha tenido al menos un episodio hipomaníaco, y por lo menos un período de depresión grave. El trastorno bipolar II puede ser más frecuente que el trastorno bipolar I.

Un trastorno que se clasifica por separado, pero que está relacionado con el trastorno bipolar es la ciclotimia. Las personas con este trastorno oscilan entre la hipomanía y la depresión leve o moderada sin haber desarrollado un episodio maníaco o depresivo total.

Algunas personas con trastorno bipolar cambian frecuentemente o rápidamente entre los síntomas maníacos y depresivos, un patrón que a menudo se denomina “reciclaje rápido”.

La mayoría de las personas que tiene episodios maníacos también experimentan períodos de depresión. Si los síntomas maníacos y depresivos se superponen en un período, esto se denomina episodio “mixto”. En algunos pacientes, puede resultar difícil detectar que estado de ánimo, depresión o manía, es el principal.

Aquellos que han tenido un episodio maníaco tendrán muy probablemente más episodios si no reciben tratamiento. Esta enfermedad tiende a ser hereditaria. A diferencia de la depresión, que se diagnostica más frecuentemente en las mujeres, el trastorno bipolar se da igual en mujeres como hombres. Los trastornos bipolares I y II ocurren en hasta el 4% de la población.

Los científicos han comenzado a entender mejor  la biología del trastorno bipolar, aunque aún queda mucho por descubrir.  Por ejemplo, las personas con trastorno bipolar pueden presentar problemas con su reloj biológico (ritmo circadiano). Este descubrimiento apoya el efecto del trastorno bipolar en el sueño, esto es menos horas de sueño durante los episodios maníacos y más horas de sueño durante los episodios depresivos.

Además, mediante técnicas avanzadas de gammagrafía cerebral, los científicos han descubierto que las personas con trastorno bipolar tienen un patrón característico de activación de varias regiones cerebrales (cuando se compara con personas que no padecen de este trastorno). Los científicos están buscando genes para encontrar a  las personas en riego de desarrollar un trastorno bipolar.

El riego más importante de está enfermedad es el del suicidio. Las personas que sufren de trastorno bipolar son también más propensas a abusar del alcohol y otras sustancias.

Síntomas

Durante la fase maníaca, los síntomas incluyen:

  • altos niveles de energía y actividad
  • estado de ánimo irritable
  • necesidad de sueño disminuida
  • autoestima aumentada y exagerada (“grandiosidad”)
  • verborrea
  • pensamientos acelerados
  • tendencia a la rápida distracción
  • nivel incrementado de imprudencia
  • creencias falsas (delirios) o percepciones falsas (alucinaciones)

Durante los episodios de euforia, una persona puede tener delirios de grandeza, mientras que los episodios de irritabilidad están acompañados de sentimientos de paranoia o de sospecha.

Durante un período de depresión, los síntomas incluyen:

  • estado de ánimo bajo o irritable
  • pérdida de interés o placer
  • mayor o menor ingesta de comida que lo normal
  • aumento o pérdida de peso
  • incremento o disminución de las horas de sueño
  • apariencia decaída o agitada
  • fatiga o pérdida de energía
  • sentirse despreciable o culpable
  • mala concentración
  • indecisión
  • pensamientos de muerte, intentos de suicidios o planes de suicidio

Diagnóstico

Un profesional de la salud mental diagnostica trastorno bipolar en base a su historia clínica y síntomas. El diagnóstico se basa no solo en sus síntomas actuales, sino en la interpretación de los problemas y síntomas que ocurrieron a lo largo de su vida.

Las personas con trastorno bipolar son más propensas a buscar ayuda cuando están deprimidos que cuando experimentan un episodio maníaco o hipomaníaco. Es importante contarle a su médico sobre cualquier antecedente de síntomas maníacos (como los descritos anteriormente). Si un médico receta un antidepresivo para una persona con un antecedente de este tipo, el antidepresivo podría desencadenar un episodio maníaco.

Como la medicación y otras enfermedades pueden causar síntomas de manía y depresión, su médico debe trabajar con los profesionales de la salud mental para evaluar el problema. Por ejemplo, su enfermedad  puede verse afectada por el tratamiento con esteroides o por un problema de tiroides.

Duración

Si el problema no se trata, un primer episodio maníaco dura un promedio de dos a cuatro meses y un episodio depresivo hasta ocho meses o más. Si la persona no recibe tratamiento, los episodios tienden a volverse más frecuentes y durar cada vez más.

Prevención

No hay manera de prevenir el trastorno bipolar, pero el tratamiento puede evitar los episodios maníacos depresivos, o por lo menos reducir la intensidad y frecuencia. Además, si usted puede hablar con su médico lo antes posible sobre la forma leve de este trastorno, podrá detener los episodios más agudos.

Tratamiento

El tratamiento más apropiado es la combinación de medicamentos y una terapia psicológica (psicoterapia). A menudo es necesario más de un medicamento para el control de los síntomas.

Estabilizadores del ánimo.

El carbonato de litio es el estabilizador del ánimo más vejo y más conocido. El litio puede disminuir el riego del suicidio.

Si usted toma litio, necesita realizarse análisis de sangre periódicos para asegurarse de que está tomando la cantidad necesaria. Los efectos secundarios incluyen náuseas, diarrea, orina frecuente, temblor y agudeza mental disminuida. El litio puede ocasionar cambios en los exámenes de su tiroides, riñones y el corazón. Deberá realizarse un electrocardiograma (ECG), análisis de tiroides y riñones para ver como funcionan y un análisis de sangre para hacer un recuento de sus células sanguíneas.

Durante muchos años, los medicamentos antiepilépticos, que se usan para tratar las convulsiones, se han usado también para tratar el trastorno bipolar. Los más frecuentemente usados son el ácido valproico (Depakote), la lamotrigina (Lamictal) y la carbamazepina (Tegretol).

Algunas personas toleran el ácido valproico más que el litio. Las náuseas, la pérdida de apetito, la diarrea, y el temblor son frecuenten cuando se toma ácido valproico; sin embargo, estos efectos secundarios tienden a disminuir con el tiempo. Los medicamentos también pueden causar aumento de peso. Los efectos secundarios graves pero poco comunes son daño al hígado y problemas con  las plaquetas.

La lamotrigina (Lamictal) ha sido usada en los últimos años porque algunos estudios demuestran que es más eficaz que el litio en la prevención de los episodios depresivos del trastorno bipolar. El litio, es más eficaz que la lamatrigina para prevenir la manía. El efecto secundario más común es el salpullido intenso y en raras oportunidades, este salpullido puede ser peligroso. Para reducir el riesgo, su médico probablemente comience con una dosis baja y la irá aumentando muy lentamente. Otros efectos secundarios comunes incluyen náuseas y dolor de cabeza.

La carbamacepina (Tegretol) es otro antiepiléptico usado para tratar el trastorno bipolar. Los efectos secundarios más comunes son la somnolencia, la visión borrosa, las náuseas y los vómitos. Estos a menudo pueden evitarse al incrementar la dosis de manera gradual. Otros efectos  incluyen inflamación del hígado, disminución en el recuento de glóbulos rojos y blancos y salpullidos intensos en la piel.

El litio, el ácido valproato y la carbamacepina deberían evitarse durante los primeros tres meses del embarazo porque causan anomalías congénitas.

En algunos casos, los síntomas maníacos o depresivos podrían representar un riesgo mayor para el feto que los medicamentos.

Por lo tanto, es importante hablar con su médico sobre los diferentes tratamientos y sus riesgos.

Medicamentos antipsicóticos.

En los últimos años, estudios han demostrado que algunos de los últimos neurolépticos pueden ser eficaces para controlar los síntomas del trastorno bipolar. Los efectos secundarios a menudo tienen que compararse con los efectos positivos de estas drogas:

  • Olanzapina: somnolencia, boca seca, mareos y aumento de peso.
  • Risperidona: somnolencia, excitación y náuseas.
  • Quetiapina: boca seca, somnolencia, aumento de peso y mareos.
  • Ziprasidona: somnolencia, mareos, excitación, náuseas y temblor.
  • Aripiprazola: náuseas, dolor de estómago, somnolencia (o insomnio) o excitación.

Algunos de estos neurolépticos nuevos pueden aumentar el riesgo de diabetes y causar problemas con los lípidos en sangre. La olanzapina está asociada con el mayor riesgo. Con la risperidona y la quetiapina, el riesgo es moderado. La ziprasidona y la aripiprazola causan un cambio de peso mínimo y no hay mucho riesgo de diabetes.

Medicamentos ansiolíticos.

Los ansiolíticos como el lorazepan (Ativan) y el clonazepam (Klonopin) a veces se usan para calmar la ansiedad y la agitación asociados con un episodio maníaco.

Medicamentos antidepresivos.

Existe una polémica sobre el uso de antidepresivos en el trastorno bipolar. Muchos psiquiatras en la actualidad evitan recetar antidepresivos porque hay datos de que pueden desencadenar un episodio maníaco o inducir a un patrón de reciclaje rápido. Una vez que se ha diagnosticado trastorno bipolar, muchos psiquiatras tratan la enfermedad con estabilizadores del ánimo. Algunos estudios, sin embargo, continúan demostrando el valor del tratamiento con antidepresivos, generalmente cuando se receta un estabilizador del ánimo o neuroléptico.

Hay diversas formas de trastorno bipolar, por eso es imposible establecer una regla general. En algunos casos se justifica solamente el uso de antidepresivos.

Psicoterapia.

La terapia de conversación (psicoterapia) es importante porque brinda educación y apoyo, y ayuda a la persona a aceptar la enfermedad. Las investigaciones recientes han demostrado que para la manía, la psicoterapia ayuda al paciente a reconocer los síntomas tempranos del estado de ánimo y lo ayuda también a seguir el tratamiento. Para la depresión, la psicoterapia puede ayudar al paciente a desarrollar estrategias para afrontar la enfermedad. La educación a la familia ayuda a los familiares a comunicarse y resolver problemas. Cuando las familias participan en el problema, los pacientes se adaptan más fácilmente, son más propensos a tomar buenas decisiones sobre su tratamiento y tiene una mejor calidad de vida. Ellos tienen menos episodios de la enfermedad, pocos días con síntomas y menos admisiones al hospital.

La psicoterapia ayuda al paciente a lidiar con las consecuencias de un comportamiento maniático. La persona puede haber sufrido algunas pérdidas ya sea en sus relaciones o en el lugar de trabajo. Un número de técnicas de psicoterapia pueden ayudar según sea el origen de los problemas de los pacientes. La terapia cognitivo-conductual ayuda al paciente a reconocer los patrones del pensamiento, lo que puede contribuir al buen manejo de la enfermedad. La psicodinámica, el psicoanálisis y la psicoterapia interpersonal pueden ayudar a clasificar los conflictos en relaciones importantes o explorar los antecedentes detrás de los síntomas.

Cuándo llamar a un profesional

Un episodio maníaco es un problema grave que requiere tratamiento inmediato. Sin embargo, una persona con un episodio maníaco puede no ser consciente de que está enfermo. Algunos pacientes con la enfermedad quizá necesiten ser llevados al hospital, aún cuando no quieran ir. Tiempo después muchos pacientes agradecen cuando se dan cuente que lograron evitar una pérdida o vergüenza y fueron presionados para seguir el tratamiento que necesitaban.

Si usted observa síntomas maníacos en una persona que ignora su condición, programe una consulta con un médico. El tratamiento puede evitar que los síntomas avancen y mejorar el progreso del paciente y su funcionamiento con el paso del tiempo.

Dado el alto índice de suicidio en el trastorno bipolar, una persona que sufre de este trastorno y que muestra síntomas de depresión grave debe de ponerse en contacto con su médico lo antes posible.

Pronóstico

El curso natural del trastorno bipolar varía; sin embargo, sin tratamiento los episodios maníacos depresivos tienden a ocurrir con más frecuencia a medida que la persona envejece, lo que causa un aumento de los problemas en las relaciones y el lugar de trabajo. A menudo es necesario buscar la correcta combinación de los medicamentos . El  tratamiento es cada vez más eficaz, muchos síntomas pueden disminuirse y en algunos casos, eliminarse. Por eso, muchas personas con trastorno bipolar pueden llevar una vida completamente normal y muy exitosa.

Información adicional

American Foundation for Suicide Prevention (Fundación Americana para la Prevención) 120 Wall St. 22nd Floor New York, NY 10005 Teléfono: 212-363-3500 Gratuito: 1-888-333-2377 Fax: 212-363-6237 http://www.afsp.org

American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana) 750 First St., NE Washington, DC 20002-4242 Teléfono: 202-336-5510 Gratuito: 1-800-374-2721 TTY: 202-336-6123 http://www.apa.org/

National Alliance for the Mentally Ill (Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales Ill) Colonial Place Three 2107 Wilson Blvd. Suite 300 Arlington, VA 22201-3042 Teléfono: 703-524-7600 Gratuito: 1-800-950-6264 TTY: 703-516-7227 Fax: 703-524-9094 http://www.nami.org/

Depression and Bipolar Support Alliance (DBSA) (Alianza de Apoyo a Personas con Depresión y Trastorno Bipolar) 730 N. Franklin St. Suite 501 Chicago, IL 60610-7224 Gratuito: 1-800-826-3632 Fax: 312-642-7243 http://www.ndmda.org/

Mental Health America (Salud Mental de América) 2000 N. Beauregard St., 6th Floor Alexandria, VA 22311 Teléfono: 703-684-7722 Gratuito: 1-800-969-6642 TTY: 1-800-433-5959 Fax: 703-684-5968 http://www.nmha.org/

Última revisión: 2008-10-10T00:00:00-06:00

Última modificación: 2009-01-08T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2009 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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7 Comentarios

  1. Laura Jimena Quiroga
    Publicado 14 enero, 2013 en 4:53 pm | Permalink

    deberia haber ayuda online alguien con quien conversar que sepa orientarte en los momentos dificiles

  2. lorena.
    Publicado 12 febrero, 2013 en 7:31 am | Permalink

    desde niña sufri periodos de depresion y fui diagnosticada de diferentes cosas ,hasta q el 2002 tuve mi primera crisis sicotica grave y dudaron de que padecia ,demoraron como dos años en darme el diagnostico de bipolaridad,he sufrido en total 2 episodios sicoticos y muchos depresivos graves, pero aveces cuando estoy bien he podido lograr cosas como trabajar en forma independiente y esporadica.

  3. lorena.
    Publicado 12 febrero, 2013 en 7:34 am | Permalink

    Quisiera si hay algun tratamiento definitivo a esta enfermedad o si existe una operacion

  4. Mirta Brunt
    Publicado 8 abril, 2013 en 3:36 pm | Permalink

    Excelente y muy útil para orientar a una familia que tiene la desgracia de tener alguien que padece esta enfermedad y que como es nuestro caso estamos en la Patagonia ..muy lejos de centros especializados.Gracias.

  5. maria
    Publicado 28 agosto, 2013 en 6:17 am | Permalink

    Hace 14 a. mi padre tuvo su primera fase maniaca y fue cd le diagnostc. la enfermedad, posteriormente tuvo una fase depresiva mayor que le duro 2 años, tras la cual empezo a tomar el litio. desde entonces mi padre no ha vuelto a ser el mismo, aunque no presente fases graves su personalidad y comportamiento ya no es el mismo, le ha efectado fisicamente y a nivel social.
    actualmente le han tenido que quitar el litio, por intoxicacion y ha entrado en fase de mania, el medcio lo esta tratando con AC. valproico. y haloperidol y lormetazepam.
    TENGO LA ESPERANZA QUE TRAS LA RETIRADA DEL LITIO VAYA A MEJOR.
    UN BESO PARA TODAS LAS PERSONAR QUE SUFREN ESTA ENFERMEDAD.

  6. MARTHA CECILIA CADENA
    Publicado 18 septiembre, 2013 en 6:14 am | Permalink

    TENGO UNA SOBRINA DIGNOSTICADA CON TRANSTORNO BIPOLAR LEVE QUISIERA QUE RECOMENDARAN CENTROS EN BOGOTA DONDE LA PUEDAN TRATAR YA QUE LA EPS, SOLO DE DA MEDICAMENTO Y NO LE REALIZA NINGUN TRATAMIENTO.
    MIL GRACIAS Y QUE DIOS LOS BENGIGA.

  7. Publicado 16 enero, 2014 en 4:38 pm | Permalink

    soy maniatico depresivo

Un Trackback

  1. [...] La depresión o el trastorno depresivo es una enfermedad que involucra al cuerpo, al estado de ánimo y a los pensamientos. La depresión se considera un trastorno del estado de ánimo. La depresión afecta a la forma en que uno come y duerme, la manera en que uno se siente acerca de si mismo, y la forma en que uno piensa acerca de situaciones de la vida. A diferencia de las experiencias emocionales normales de tristeza, pérdida, o estados de ánimo pasajeros, los trastornos depresivos son persistentes y pueden interferir significativamente con los pensamientos, el comportamiento, el estado de ánimo, la actividad y la salud física de quienes los padecen. Según el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés), los trastornos depresivos afectan a aproximadamente 18,8 millones de estadounidenses adultos (o aproximadamente el 9.5 % de la población de EE.UU. de 18 años o más) en un año determinado. Esto incluye el TDM (depresión severa), el trastorno distímico o distimia (depresión leve a moderada), y el trastorno bipolar (maniaco-depresivo). [...]

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