Pérdida de la audición en niños

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¿Qué es?

Un niño con pérdida auditiva tiene problemas para oír sonidos dentro del rango del habla humana normal.

Más de 7 millones de niños sufren de pérdida de la audición, que puede presentarse en el nacimiento (congénita) o puede desarrollarse más tarde (adquirida). La pérdida de la audición afecta a 17 de cada 1.000 niños menores de 18 años. Es uno de los problemas congénitos más frecuentes en los recién nacidos, que afecta a unos de cada 650 bebés sanos. Es más frecuente en bebés que nacen con otros problemas de salud. Más del 90%  son de padres que no padecen de problemas auditivos. Sin embargo, esta condición puede ser hereditaria, ya que entre el 5 y el 10% de los niños sordos tiene padres sordos.

El problema de la pérdida auditiva no se detecta hasta que el niño tiene 2, 3 o hasta 4 años de edad. Debido a que el período crítico del desarrollo del lenguaje comprende desde el nacimiento hasta los 3 años, no identificar la pérdida auditiva a una temprana edad puede tener consecuencias serias en el habla del niño.

Hay dos  categorías principales:

  • Pérdida auditiva central: incluye problemas con el procesamiento de la información en el cerebro.
  • Pérdida de la audición periférica:se refiere a los problemas con las estructuras auditivas. La pérdida de la audición periférica se divide en tres tipos:
    • Pérdida auditiva de conducción: el tipo más frecuente en los niños, se presenta cuando se bloquea la transmisión del sonido a través del oído externo o medio. Esta condición puede ser temporal o permanente y puede presentarse en ambos oídos. Este tipo de pérdida auditiva es causado por anomalías físicas presentes desde el nacimiento. Comienza durante la niñez como resultado de infecciones en el oído medio (otitis media). Otras causas incluyen perforación del tímpano, tapón de cera u objetos en el canal auditivo.
    • Pérdida auditiva neurosensorial: está relacionada con la transmisión de información de sonido desde las células ciliadas ubicadas en el interior del oído hasta el nervio que envía información del sonido al cerebro.
    • Es una condición permanente que usualmente afecta a ambos oídos. La pérdida de la audición neurosensorial puede presentarse durante el nacimiento o manifestarse más tarde. La causas incluyen la exposición prolongada a sonidos fuertes, infecciónes (por ejemplo la meningitis bacteriana) lesiónes de la cabeza, medicamentos tóxicos y algunas enfermedad hereditarias extrañas.
    • Pérdida de la audición mixta: es un problema  de conducción como neurosensorial.

La pérdida de la audición se mide en volumen de sonido que puede escucharse sin amplificación. Típicamente, se clasifica como limítrofe o leve, moderada, regular, seria o grave. El término ¨sordo” se aplica generalmente a una persona cuyo pérdida de la audición es tan amplia que  no puede comunicarse con otra persona mediante la voz.

Síntomas

La pérdida de la audición puede manifestarse a cualquier edad, sin embargo es más frecuente en los niños pequeños. Los bebés con pérdida de la audición no desarrollan las siguientes etapas, las cuales se consideran esenciales en el desarrollo de la audición normal.

  • De 0 a 3 meses: el niño parpadea, se sobresalta, se mueve al escuchar ruido y se tranquiliza al escuchar el sonido de la voz de sus padres.
  • De 4 a 6 meses: el niño gira la cabeza hacia donde escucha voces u otros ruidos y produce sonidos musicales (“ooh,” “ah”), y parece que escucha, de manera que responde como si estuviera teniendo una conversación.
  • De 7 a 12 meses: el niño mueve su cabeza en dirección hacia donde escucha sonidos, balbucea (“ga,” “bababa,” “lalala,” etc.) y dice “mamama” “papapa”.
  • De 13 a 15 mese: el niño señala, dice mamá y papá correctamente y responde a una orden sencilla.
  • De 16 a 18 meses: el niño pronuncia palabras simples.
  • De 19 a 24 meses: el niño señala las partes del cuerpo cuando le preguntan, pronuncia dos palabras seguidas (“quiero galleta”, “cama no”) y se entiende el 50% de lo que el niño dice.
  • De 25 a 36 meses: el niño hace oraciones de tres a cinco palabras y se entiende el 75% de lo que el niño dice.
  • De 37 a 48 meses: se entiende todo lo que el niño habla.
  • Los indicios de la pérdida de la audición en niños mayores pueden incluir:
  • Escuchar la TV o la radio a un volumen más alto que el resto de los niños.
  • Sentarse cerca de la TV cuando el volumen es normal. Pedir  que repitan lo que se habla.
  • Tener dificultad para hacer la tarea escolar.
  • Tener problemas de habla y lenguaje.
  • Mostrar mal comportamiento.
  • Ser distraído.
  • Quejarse de tener problemas para escuchar y oídos tapados.

Diagnóstico

El problema de pérdida de la audición  se descubre cuando se evalúa al niño debido a problemas en el rendimiento y con su comportamiento en la escuela. Es importante identificar la pérdida de la audición lo antes posible ya que aunque sea muy leve, este problema puede tener consecuencia en el desarrollo del habla y lenguaje del niño.

El médico le preguntará acerca de la historia clínica de su hijo y lo examinará  en busca de deformaciones del oído, problemas en el tímpano (que incluyen signos de infección en el oído medio) acumulación de cera u objetos en el oído.

Se pueden realizar diversas pruebas para medir la pérdida de audición:

  • Timpanograma: esta prueba mide la presión de aire en el oído medio y la capacidad de movimiento del tímpano.
  • Audiometria: esta prueba se usa para determinar el volumen de sonido que un niño puede oír. El niño escucha sonidos de varios volúmenes y frecuencias a través de audífonos en una habitación especial. Se le pide al niño que responda a los sonidos levantando la mano, por lo que no se realiza a niños menores de 5 años. Para un niño de entre 2½ y 5 años, esta prueba varia para que el niño responda a los sonidos mientras juega. En niños menores de 2½ años, la audiometría se utiliza como prueba aproximada de detección para descartar una pérdida de audición significativa. Un observador mira los movimientos del lactante, que son las respuestas a los sonidos. Esta prueba no puede determinar cual es el oído con problemas o si son ambos.
  • Respuesta auditiva a nivel del tronco cerebral (llamado también potencial evocado auditivo del tronco cerebral): en esta prueba, se colocan sensores en el cuero cabelludo para grabar las señales eléctricas de los nervios que participan en la audición. Se estudian estas señales, las cuales brindan información acerca de la audición y de la función de cerebro relacionada con la audición. Esta prueba se utiliza para estudiar a los recién nacidos o a niños que no pueden cooperar . Puede usarse para confirmar la pérdida de la audición o para brindar información específica de los oídos después de que se han realizado otras pruebas. Los niños de 4 meses a 6 años a menudo necesitan ser sedados durante la prueba para que sus movimientos no interfieran con la grabación.
  • Emisiones otoacústicas: es una prueba relativamente corta y no invasiva que consiste en colocar un micrófono pequeño en el oído para recoger señales que normalmente son emitidas por las células ciliadas ubicadas en la parte interna del oído. Al igual que la prueba de respuesta auditiva a nivel del tronco cerebral, ésta no estudia la audición directamente, sino que brinda una excelente prueba de detección en los recién nacidos y lactantes. Si se detectan algún problema de audición, este debería confirmarse mediante la prueba de respuesta auditiva a nivel del tronco cerebral.

Estas son pruebas de rutina en los lactantes y niños con un alto riesgo de pérdida de la audición. Incluyen aquellos niños que padecen de:

  • Retrasos en el desarrollo, especialmente en el habla.
  • Síndromes que afectan la cabeza, los cuales están asociados con la pérdida de la audición.
  • Otros factores de riesgo, tales como antecedente de nacimiento prematuro, meningitis bacteriana o antecedentes familiares de pérdida de la audición.

Muchos hospitales en la actualidad examinan a todos los recién nacidos en busca de pérdida de la audición.

Duración

Algunas condiciones que causan la pérdida de la audición son permanentes. Otras, como infecciónes con producción de líquido detrás del timpano, son temporales, aunque puede llevar varios meses hasta que el problema desaparezca.

Prevención

Muchas de las causas de la pérdida de la audición pueden prevenirse si usted y su hijo siguen los siguientes pasos:

  • Tenga un buen cuidado prenatal.
  • Tenga un buen tratamiento y seguimiento de las infecciones del oído medio.
  • Evite o reduzca la exposición a ruidos altos. El daño irreversible puede deberse a un exposición prolongada a los sonidos no mucho más alto que el habla normal. Tales sonidos pueden ser de secadores de pelo, música a un alto volumen, petardos, revolver de juguete, armas de fuego, juguetes que hacen ruido al apretarlos, cortadoras de césped y sopladores de hojas, trineos de motor y otros vehículos de recreación, y equipos de trabajo en la granja. Algunos de los juguetes que hacen ruido son los suficientemente ruidosos como para causar daño con solo unos minutos de exposición por día.
  • Use protectores de oídos, tales como orejeras, tapones para oídos de espuma que se amoldan al oído o tapones ya moldeados en aquellos casos que no se pueda evitar la exposición a los sonidos fuertes.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, un niño necesita tener una evaluación completa de su  desarrollo, el habla y el lenguaje antes de planear un tratamiento.

A menudo, la pérdida auditiva de conducción se corrige. Por ejemplo, las infecciones del oído medio y la acumulación de líquido detrás del tímpano pueden tratarse y la audición del niño puede corregirse. Se puede considerar la cirugía para algunos problemas.

La pérdida auditiva neurosensorial se trata con audífonos que amplifican el sonido. Se pueden adaptar para niños de tan solo 4 semanas de edad. El tratamiento antes de los 6 meses de vida puede significar una gran diferencia en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El implante coclear es un opción de tratamiento relativamente nueva para la pérdida auditiva neurosensorial grave y profunda. El dispositivo se implanta quirúrgicamente en el cráneo. Funciona como las células ciliadas en el oído medio, ayudando a traducir las ondas sonoras en señales que pueden llegar al cerebro. Los implantes cocleares están aprobados en Estados Unidos para ser usados en adultos y niños mayores de 1 a 2 años . Los niños con una pérdida de la audición pueden aprender el lenguaje de señas (junto con sus familiares) y la lectura de labios  como medio de comunicación.

Cuándo llamar a un profesional

Debería ponerse en contacto con su médico si está preocupado porque un lactante o niño tiene problema de audición.

Pronóstico

El pronóstico es mejor si el problema se detecta y trata en su etapa inicial.

Información adicional

National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación) National Institutes of Health 31 Center Drive, MSC 2320 Bethesda, MD 20892-2320 Teléfono: (301) 496-7243 Gratuito: (800) 241-1044 Fax: (301) 402-0018 TTY: (800) 241-1055 Correo electrónico: nidcdinfo@nidcd.nih.govhttp://www.nidcd.nih.gov/

Última revisión: 2007-02-27T00:00:00-07:00

Última modificación: 2008-08-20T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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