Cardioversor-desfibrilador implantable (CDI)

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¿Qué es?

Un cardioversor-desfibrilador implantable (CDI) es un dispositivo médico que se coloca dentro del cuerpo. Un CDI trata ritmos cardíacos anormales que amenazan la vida (llamados arritmias), que incluyen fibrilación ventricular, que hace que las grandes cámaras musculares (los ventrículos) del corazón latan sin comprimir ni bombear sangre. Cuando esto sucede, no hay latidos reales y no hay un flujo suficiente de sangre hacia el cerebro y hacia otros órganos, incluido el corazón. Como resultado, una persona con fibrilación ventricular pierde el conocimiento y puede morir en minutos.

Un CDI consta de dos partes. El generador de pulsos parece una caja pequeña. Se implanta bajo la piel, debajo de la clavícula. La caja contiene una batería de óxido de litio (que dura entre cinco y nueve años) y componentes eléctricos que analizan la actividad eléctrica del corazón. Conectados al generador de pulsos se encuentran uno o más electrodos, que viajan al corazón. Cuando el CDI nota un ritmo cardíaco anormal, administra un breve impulso eléctrico intenso al corazón, corrigiendo el ritmo anormal. Muchas personas dicen que la descarga se siente como un golpe en el pecho, aunque el tipo de dolor varía.

Además de “desfibrilar” el corazón para que vuelva a un ritmo normal, los CDI también generan impulsos eléctricos más suaves. Estos impulsos pueden regular o “marcar el ritmo” de los latidos de forma artificial si el corazón desarrolla otros tipos de arritmias. Por ejemplo, los impulsos del CDI pueden ayudar a disminuir el ritmo del corazón cuando una persona tiene taquicardia ventricular, un latido demasiado rápido. Los impulsos del CDI pueden acelerar los latidos en casos de bradicardia, un latido anormalmente lento.

El CDI también lleva un registro de sus acciones. Este registro ayuda a su médico a controlar con qué frecuencia tiene arritmias y cuán peligrosas son. También le permite a su médico ver cuán bien funciona el CDI.

Los CDI se deben controlar periódicamente. No se necesita cirugía. Un transmisor de radio especial puede recibir información del CDI. Además, los CDI se pueden programar para mejorar el rendimiento. Los ajustes se realizan con un instrumento pequeño como una varita colocada cerca del cuerpo.

Para evitar una pérdida de energía inesperada, los CDI poseen una señal de advertencia incorporada que notifica al médico cuando la batería está baja. La señal aparece varios meses antes de que la batería se acabe. Se puede detectar en el consultorio médico durante un control de rutina del CDI.

Los primeros CDI en 1980 eran bastante simples. Sólo trataban la fibrilación ventricular y tenían un generador de pulsos bastante grande (casi el tamaño de un paquete de cigarrillos). Su implantación requería una cirugía importante a corazón abierto, seguida de una larga hospitalización. Los CDI más nuevos poseen generadores de pulso de aproximadamente 1 pulgada (2.5 centímetros) de diámetro y pesan menos de 1.4 onzas (40 gramos aproximadamente). Sus generadores de pulso se insertan bajo la piel a través de una pequeña incisión y los electrodos se pueden pasar por las venas sin abrir el pecho con cirugía. Debido a estas mejoras, la implantación del CDI ahora se clasifica como una cirugía menor.

Durante las últimas dos décadas, se han implantado más de 200,000 CDI en personas de todo el mundo. Durante este tiempo, los CDI han demostrado repetidamente ser dispositivos que salvan la vida. La mayoría de los estudios clínicos confirman que las personas con CDI tienen un riesgo mucho menor de muerte súbita que las personas comparables que recibieron otros tratamientos. En las personas que poseen un CDI para corregir la fibrilación ventricular, el índice de éxito es de casi el 100%.

Los CDI se implantan en una sala de operaciones de un hospital o en un laboratorio de electrofisiología cardíaca.

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Para qué se lo utiliza

Los médicos usan CDI para evitar la muerte súbita causada por ciertos tipos de arritmias cardíacas. Su médico puede recomendar un CDI en las siguientes situaciones:

  • Si sobrevivió a un episodio de fibrilación ventricular con peligro de muerte.
  • Si ha tenido episodios de latidos anormalmente rápidos (taquicardia ventricular).
  • Si tiene un corazón agrandado como resultado de una enfermedad cardíaca llamada cardiomiopatía dilatada y síncopes (sin explicación).
  • Si tiene enfermedad en las arterias coronarias, su corazón bombea una baja cantidad de sangre y tiene un alto riesgo de tener un latido anormalmente alto (taquicardia ventricular).
  • Si tiene una forma genética (hereditaria) de enfermedad cardíaca que puede causar muerte súbita (cardiomiopatía hipertrófica), incluso en personas jóvenes.

Preparación

Su médico revisará su historia clínica y sus alergias. Él o ella le solicitarán una lista de sus medicamentos actuales. Si toma medicamentos para evitar coágulos de sangre (anticoagulantes), su médico le informará cuándo dejar de tomarlos. Él o ella también le proporcionarán instrucciones sobre cuándo dejar de comer y beber antes del procedimiento.

Cómo se lleva a cabo

Antes de la cirugía, se colocará una bata de hospital y se quitará todas las joyas y relojes.

La ubicación más común para colocar el generador de pulsos del CDI es bajo la clavícula izquierda. Le afeitarán y limpiarán la piel en esta área y le colocarán una anestesia local. Si necesita más que una anestesia local para sentirse cómodo, su médico podría utilizar una sedación consciente, una forma de anestesia que le permite permanecer despierto y sin dolor durante la cirugía.

Le realizarán una pequeña incisión en el área adormecida de su clavícula. Luego, realizarán una pequeña incisión en una vena (llamada vena cefálica) debajo de su clavícula. La vena se usará como pasillo para pasar los electrodos del CDI a su corazón. Algunos modelos de CDI utilizan un electrodo, mientras que otros utilizan más.

El médico insertará los electrodos en la vena cefálica y los guiará hacia su corazón. La radiografía confirmará que los electrodos estén colocados correctamente. Los cables de los electrodos se conectarán al generador de pulsos, que luego será alojado cerca de su clavícula. Su médico probará el CDI para asegurarse de que funciona correctamente. Para hacerlo, el médico disparará arritmias cardíacas y luego observará como responde el CDI. Durante esta parte de la cirugía, recibirá anestesia general para permitirle que duerma durante las pruebas del CDI.

Una vez que el médico está seguro de que su CDI funciona correctamente, cerrará la incisión con puntos (suturas) o grapas quirúrgicas. Toda la intervención generalmente lleva entre una y dos horas.

Luego de la cirugía, el equipo médico controlará su condición de cerca. Durante este tiempo, su médico puede utilizar un instrumento magnético portátil para realizar los ajustes de programación en su CDI. Durante los siguientes días, le darán antibióticos para ayudar a evitar una infección. Si todo sale bien, su hospitalización será breve.

Antes de irse del hospital, recibirá instrucciones sobre una recuperación segura. En particular, deberá evitar levantar cosas pesadas y otros movimientos extenuantes del brazo durante algunas semanas. Estas actividades pueden desplazar o cambiar la posición de los electrodos del CDI dentro de su corazón.

Recibirá información sobre restricciones para conducir y para participar en deportes de contacto. Su médico le informará cómo reducir el riesgo de interferencia electromagnética, que puede afectar la programación y el rendimiento de su CDI. Esta interferencia puede provenir de dispositivos anti robo, equipo de vigilancia, teléfonos celulares, equipos de soldadura y maquinaria de hospital, como equipos de resonancia magnética nuclear.

Antes de irse a casa, su médico le brindará información sobre la marca y modelo de su CDI. Imprima esta información en una tarjeta de identificación y llévela con usted. También puede usar un collar o brazalete de alerta médica que lo identifique como una persona con un CDI.

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Seguimiento

Es probable que su médico programe su primera visita de seguimiento una o dos semanas después de la cirugía. En esta visita, el médico inspeccionará su incisión y quitará los puntos o grapas. Él o ella también verificarán el correcto funcionamiento de su CDI.

Luego de su primera visita de seguimiento, es probable que regrese para seguimientos del CDI cada tres a seis meses. Si no tiene problemas ni quejas, este cronograma de seguimiento debería continuar durante los siguientes tres a cuatro años. Durante las visitas de seguimiento su médico controlará el nivel de batería de su CDI, la programación y los registros electrónicos. Luego de tres a cuatro años, según su progreso, el seguimiento se puede programar con menos frecuencia.

Riesgos

Más del 99% de los pacientes sobrevive al procedimiento de CDI y un porcentaje de menos del 33% presentan complicaciones relacionadas con la cirugía. Las complicaciones de la cirugía de CDI pueden incluir:

  • infección
  • sangrado excesivo
  • perforación del pulmón o el músculo cardíaco
  • accidente cerebro vascular o ataque cardíaco (infarto de miocardio)
  • formación de acumulación de sangre (hematoma) debajo de la superficie de la piel

Una vez que el CDI está en su lugar, existen riesgos de largo plazo de:

  • desplazamiento de los electrodos del CDI
  • fractura de la punta de un electrodo
  • aislamiento roto en un cable del CDI
  • funcionamiento inadecuado del CDI (esto suele ocurrir en respuesta a arritmias que no vienen de los ventrículos. En un momento, el funcionamiento inadecuado era un problema muy común que afectaba a aproximadamente el 25% de las personas con CDI. En la actualidad, debido a las mejoras en el diseño del CDI, sólo lo experimentan cerca de un 5% de los pacientes.)
  • desgaste (erosión) de la piel donde está ubicado el generador de pulsos
  • cortocircuito u otra falla eléctrica del CDI

Cuándo llamar a un profesional

Después de la cirugía, llame a su médico de inmediato si:

  • el área alrededor de la incisión se vuelve roja, se hincha, tiene temperatura o le duele
  • los bordes de su incisión filtran sangre o pus
  • se abre una sutura o se sale una grapa, y los bordes de su incisión se abren
  • tiene fiebre o escalofríos
  • la piel sobre el generador de pulsos comienza a romperse
  • los impulsos eléctricos de su CDI causan un dolor o incomodidad significativo

Busque atención médica de emergencia inmediatamente si tiene un CDI y:

  • tiene sensación de desmayo o mareos
  • tiene dolor en el pecho o falta de aire
  • desarrolla palpitaciones o un latido muy irregular

Información adicional

National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, NHLBI) P.O. Box 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: 301-592-8573 TTY: 240-629-3255 Fax: 240-629-3246 http://www.nhlbi.nih.gov/

American College of Cardiology (Colegio Americano de Cardiología) Heart House 2400 N. Street NW Washington DC 20037 Teléfono gratuito: 1-800-253-4636 http://www.acc.org/

U.S. Food and Drug Administration (FDA) Administración Norteamericana de Alimentos y Fármacos 5600 Fishers Ln. Rockville, MD 20857-0001 Teléfono gratuito: 1-888-INFO-FDA (1-888-463-6332) http://www.fda.gov/

Heart Rhythm Society (Sociedad de Ritmo Cardíaco) 1400 K Street, NW Suite 500 Washington, DC 20005 Teléfono: 202-464-3400 Fax: 202-464-3401 http://www.hrsonline.org/

Última revisión: 2008-09-16T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-11-19T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

Para más información de Harvard, en Inglés, haga clic en el logotipo:



¿Qué es?

Un cardioversor-desfibrilador implantable (CDI) es un dispositivo médico que se coloca dentro del cuerpo. Un CDI trata ritmos cardíacos anormales que amenazan la vida (llamados arritmias), que incluyen fibrilación ventricular, que hace que las grandes cámaras musculares (los ventrículos) del corazón latan sin comprimir ni bombear sangre. Cuando esto sucede, no hay latidos reales y no hay un flujo suficiente de sangre hacia el cerebro y hacia otros órganos, incluido el corazón. Como resultado, una persona con fibrilación ventricular pierde el conocimiento y puede morir en minutos.

Un CDI consta de dos partes. El generador de pulsos parece una caja pequeña. Se implanta bajo la piel, debajo de la clavícula. La caja contiene una batería de óxido de litio (que dura entre cinco y nueve años) y componentes eléctricos que analizan la actividad eléctrica del corazón. Conectados al generador de pulsos se encuentran uno o más electrodos, que viajan al corazón. Cuando el CDI nota un ritmo cardíaco anormal, administra un breve impulso eléctrico intenso al corazón, corrigiendo el ritmo anormal. Muchas personas dicen que la descarga se siente como un golpe en el pecho, aunque el tipo de dolor varía.

Además de “desfibrilar” el corazón para que vuelva a un ritmo normal, los CDI también generan impulsos eléctricos más suaves. Estos impulsos pueden regular o “marcar el ritmo” de los latidos de forma artificial si el corazón desarrolla otros tipos de arritmias. Por ejemplo, los impulsos del CDI pueden ayudar a disminuir el ritmo del corazón cuando una persona tiene taquicardia ventricular, un latido demasiado rápido. Los impulsos del CDI pueden acelerar los latidos en casos de bradicardia, un latido anormalmente lento.

El CDI también lleva un registro de sus acciones. Este registro ayuda a su médico a controlar con qué frecuencia tiene arritmias y cuán peligrosas son. También le permite a su médico ver cuán bien funciona el CDI.

Los CDI se deben controlar periódicamente. No se necesita cirugía. Un transmisor de radio especial puede recibir información del CDI. Además, los CDI se pueden programar para mejorar el rendimiento. Los ajustes se realizan con un instrumento pequeño como una varita colocada cerca del cuerpo.

Para evitar una pérdida de energía inesperada, los CDI poseen una señal de advertencia incorporada que notifica al médico cuando la batería está baja. La señal aparece varios meses antes de que la batería se acabe. Se puede detectar en el consultorio médico durante un control de rutina del CDI.

Los primeros CDI en 1980 eran bastante simples. Sólo trataban la fibrilación ventricular y tenían un generador de pulsos bastante grande (casi el tamaño de un paquete de cigarrillos). Su implantación requería una cirugía importante a corazón abierto, seguida de una larga hospitalización. Los CDI más nuevos poseen generadores de pulso de aproximadamente 1 pulgada (2.5 centímetros) de diámetro y pesan menos de 1.4 onzas (40 gramos aproximadamente). Sus generadores de pulso se insertan bajo la piel a través de una pequeña incisión y los electrodos se pueden pasar por las venas sin abrir el pecho con cirugía. Debido a estas mejoras, la implantación del CDI ahora se clasifica como una cirugía menor.

Durante las últimas dos décadas, se han implantado más de 200,000 CDI en personas de todo el mundo. Durante este tiempo, los CDI han demostrado repetidamente ser dispositivos que salvan la vida. La mayoría de los estudios clínicos confirman que las personas con CDI tienen un riesgo mucho menor de muerte súbita que las personas comparables que recibieron otros tratamientos. En las personas que poseen un CDI para corregir la fibrilación ventricular, el índice de éxito es de casi el 100%.

Los CDI se implantan en una sala de operaciones de un hospital o en un laboratorio de electrofisiología cardíaca.

Para qué se lo utiliza

Los médicos usan CDI para evitar la muerte súbita causada por ciertos tipos de arritmias cardíacas. Su médico puede recomendar un CDI en las siguientes situaciones:

  • Si sobrevivió a un episodio de fibrilación ventricular con peligro de muerte.
  • Si ha tenido episodios de latidos anormalmente rápidos (taquicardia ventricular).
  • Si tiene un corazón agrandado como resultado de una enfermedad cardíaca llamada cardiomiopatía dilatada y síncopes (sin explicación).
  • Si tiene enfermedad en las arterias coronarias, su corazón bombea una baja cantidad de sangre y tiene un alto riesgo de tener un latido anormalmente alto (taquicardia ventricular).
  • Si tiene una forma genética (hereditaria) de enfermedad cardíaca que puede causar muerte súbita (cardiomiopatía hipertrófica), incluso en personas jóvenes.

Preparación

Su médico revisará su historia clínica y sus alergias. Él o ella le solicitarán una lista de sus medicamentos actuales. Si toma medicamentos para evitar coágulos de sangre (anticoagulantes), su médico le informará cuándo dejar de tomarlos. Él o ella también le proporcionarán instrucciones sobre cuándo dejar de comer y beber antes del procedimiento.

Cómo se lleva a cabo

Antes de la cirugía, se colocará una bata de hospital y se quitará todas las joyas y relojes.

La ubicación más común para colocar el generador de pulsos del CDI es bajo la clavícula izquierda. Le afeitarán y limpiarán la piel en esta área y le colocarán una anestesia local. Si necesita más que una anestesia local para sentirse cómodo, su médico podría utilizar una sedación consciente, una forma de anestesia que le permite permanecer despierto y sin dolor durante la cirugía.

Le realizarán una pequeña incisión en el área adormecida de su clavícula. Luego, realizarán una pequeña incisión en una vena (llamada vena cefálica) debajo de su clavícula. La vena se usará como pasillo para pasar los electrodos del CDI a su corazón. Algunos modelos de CDI utilizan un electrodo, mientras que otros utilizan más.

El médico insertará los electrodos en la vena cefálica y los guiará hacia su corazón. La radiografía confirmará que los electrodos estén colocados correctamente. Los cables de los electrodos se conectarán al generador de pulsos, que luego será alojado cerca de su clavícula. Su médico probará el CDI para asegurarse de que funciona correctamente. Para hacerlo, el médico disparará arritmias cardíacas y luego observará como responde el CDI. Durante esta parte de la cirugía, recibirá anestesia general para permitirle que duerma durante las pruebas del CDI.

Una vez que el médico está seguro de que su CDI funciona correctamente, cerrará la incisión con puntos (suturas) o grapas quirúrgicas. Toda la intervención generalmente lleva entre una y dos horas.

Luego de la cirugía, el equipo médico controlará su condición de cerca. Durante este tiempo, su médico puede utilizar un instrumento magnético portátil para realizar los ajustes de programación en su CDI. Durante los siguientes días, le darán antibióticos para ayudar a evitar una infección. Si todo sale bien, su hospitalización será breve.

Antes de irse del hospital, recibirá instrucciones sobre una recuperación segura. En particular, deberá evitar levantar cosas pesadas y otros movimientos extenuantes del brazo durante algunas semanas. Estas actividades pueden desplazar o cambiar la posición de los electrodos del CDI dentro de su corazón.

Recibirá información sobre restricciones para conducir y para participar en deportes de contacto. Su médico le informará cómo reducir el riesgo de interferencia electromagnética, que puede afectar la programación y el rendimiento de su CDI. Esta interferencia puede provenir de dispositivos anti robo, equipo de vigilancia, teléfonos celulares, equipos de soldadura y maquinaria de hospital, como equipos de resonancia magnética nuclear.

Antes de irse a casa, su médico le brindará información sobre la marca y modelo de su CDI. Imprima esta información en una tarjeta de identificación y llévela con usted. También puede usar un collar o brazalete de alerta médica que lo identifique como una persona con un CDI.

Seguimiento

Es probable que su médico programe su primera visita de seguimiento una o dos semanas después de la cirugía. En esta visita, el médico inspeccionará su incisión y quitará los puntos o grapas. Él o ella también verificarán el correcto funcionamiento de su CDI.

Luego de su primera visita de seguimiento, es probable que regrese para seguimientos del CDI cada tres a seis meses. Si no tiene problemas ni quejas, este cronograma de seguimiento debería continuar durante los siguientes tres a cuatro años. Durante las visitas de seguimiento su médico controlará el nivel de batería de su CDI, la programación y los registros electrónicos. Luego de tres a cuatro años, según su progreso, el seguimiento se puede programar con menos frecuencia.

Riesgos

Más del 99% de los pacientes sobrevive al procedimiento de CDI y un porcentaje de menos del 33% presentan complicaciones relacionadas con la cirugía. Las complicaciones de la cirugía de CDI pueden incluir:

  • infección
  • sangrado excesivo
  • perforación del pulmón o el músculo cardíaco
  • accidente cerebro vascular o ataque cardíaco (infarto de miocardio)
  • formación de acumulación de sangre (hematoma) debajo de la superficie de la piel

Una vez que el CDI está en su lugar, existen riesgos de largo plazo de:

  • desplazamiento de los electrodos del CDI
  • fractura de la punta de un electrodo
  • aislamiento roto en un cable del CDI
  • funcionamiento inadecuado del CDI (esto suele ocurrir en respuesta a arritmias que no vienen de los ventrículos. En un momento, el funcionamiento inadecuado era un problema muy común que afectaba a aproximadamente el 25% de las personas con CDI. En la actualidad, debido a las mejoras en el diseño del CDI, sólo lo experimentan cerca de un 5% de los pacientes.)
  • desgaste (erosión) de la piel donde está ubicado el generador de pulsos
  • cortocircuito u otra falla eléctrica del CDI

Cuándo llamar a un profesional

Después de la cirugía, llame a su médico de inmediato si:

  • el área alrededor de la incisión se vuelve roja, se hincha, tiene temperatura o le duele
  • los bordes de su incisión filtran sangre o pus
  • se abre una sutura o se sale una grapa, y los bordes de su incisión se abren
  • tiene fiebre o escalofríos
  • la piel sobre el generador de pulsos comienza a romperse
  • los impulsos eléctricos de su CDI causan un dolor o incomodidad significativo

Busque atención médica de emergencia inmediatamente si tiene un CDI y:

  • tiene sensación de desmayo o mareos
  • tiene dolor en el pecho o falta de aire
  • desarrolla palpitaciones o un latido muy irregular

Información adicional

National Heart, Lung, and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, NHLBI) P.O. Box 30105 Bethesda, MD 20824-0105 Teléfono: 301-592-8573 TTY: 240-629-3255 Fax: 240-629-3246 http://www.nhlbi.nih.gov/

American College of Cardiology (Colegio Americano de Cardiología) Heart House 2400 N. Street NW Washington DC 20037 Teléfono gratuito: 1-800-253-4636 http://www.acc.org/

U.S. Food and Drug Administration (FDA) Administración Norteamericana de Alimentos y Fármacos 5600 Fishers Ln. Rockville, MD 20857-0001 Teléfono gratuito: 1-888-INFO-FDA (1-888-463-6332) http://www.fda.gov/

Heart Rhythm Society (Sociedad de Ritmo Cardíaco) 1400 K Street, NW Suite 500 Washington, DC 20005 Teléfono: 202-464-3400 Fax: 202-464-3401 http://www.hrsonline.org/

Última revisión: 2008-09-16T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-11-19T00:00:00-07:00

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