Enfermedades y Condiciones

Diabetes Mellitus Tipo 1

¿Qué es?

Hay tres tipos de diabetes mellitus: diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes gestacional. Aproximadamente, sólo entre el 5 y el 10% de las personas con diabetes tienen el tipo 1. Este tipo, anteriormente llamado diabetes insulino-dependiente o juvenil, se presenta cuando se destruyen algunas o todas las células del páncreas que producen insulina. Debido a que el páncreas es el único lugar del cuerpo en el que se produce insulina, el paciente queda con poca insulina o sin ella, hasta que se trata la diabetes del tipo 1.

La diabetes mellitus impide que el cuerpo procese y use de manera eficaz los nutrientes que proporcionan energía y que se encuentran en los alimentos. Durante la digestión, la comida se transforma en los componentes básicos, como las grasas, los aminoácidos de las proteínas y los azúcares simples de los carbohidratos. El hígado puede procesar todos estos nutrientes y los convierte en un tipo de azúcar sencillo, la glucosa, que luego ingresa en la sangre. La hormona insulina actúa como una especie de guardián: su trabajo es ayudar a la glucosa a entrar a las células del cuerpo. Como no hay suficiente insulina en el cuerpo, la glucosa (azúcar) se acumula en e torrente sanguíneo (en la sangre) en lugar de penetrar en las células de los músculos y en otras células del cuerpo en donde puede usarse para generar energía.

La diabetes puede causar otros cambios en la química del cuerpo. Cuando las células no pueden usar la glucosa para obtener energía, tienen que usar algo más. En un esfuerzo por proporcionar combustibles alternativos para el cuerpo, el hígado produce sustancias ácidas llamadas cetonas que se acumulan en la sangre. Cuando las cetonas se producen en grandes cantidades, la sangre se vuelve anormalmente ácida. Esto genera una enfermedad grave, potencialmente mortal, llamada cetoacidosis. La cetoacidosis puede causar problemas cardíacos y afectar al sistema nervioso, y a las pocas horas de la aparición de los primeros síntomas, puede poner en riesgo de coma o muerte a una persona con diabetes tipo 1.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, lo que significa que se inicia cuando el sistema inmunológico ataca a las células del cuerpo. En este caso, el sistema inmunológico destruye a las células que producen insulina (las células beta) en el páncreas.

Lo que hace que el sistema inmunológico ataque a las células beta sigue siendo un misterio. Los expertos sospechan que un factor genético (heredado) predispone a una persona a la enfermedad y que un factor ambiental causa el comienzo de la enfermedad. Las infecciones virales y la dieta son dos posibles desencadenantes. El virus Coxsackie, el de la rubéola y el de las paperas, son posibles desencadenantes porque, algunas veces, la enfermedad comienza después de una de estas infecciones. La leche de vaca es un factor alimenticio que puede relacionarse con el desarrollo de la diabetes tipo 1. Los bebés que son amamantados tienen un riesgo menor de sufrir de diabetes tipo 1 que los bebés a los que no se los amamanta. La cantidad de azúcar en la dieta de una persona antes de que la enfermedad se desarrolle no causa la diabetes tipo 1.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica (prolongada) que normalmente comienza antes de los 35 años. No es raro que los niños de entre 1 y 4 años desarrollen la enfermedad; sin embargo, se diagnostica generalmente entre los 10 y los 16 años. La diabetes tipo 1 afecta a hombres y a mujeres por igual.

Síntomas

Generalmente los síntomas se presentan repentinamente y son intensos, e incluyen sed excesiva, micción (orina) frecuente y vómitos. Los niños pueden comenzar a mojar la cama después de un tiempo de no haberse orinado durante la noche. La pérdida de peso sin pérdida de apetito puede ser uno de los primeros signos de la diabetes de tipo 1 en los niños. Si la enfermedad no se trata, el azúcar y el ácido (cetona) acumulados en la sangre pueden causar debilidad, confusión, coma e incluso la muerte.

La diabetes tipo 1 afecta todos los sistemas del cuerpo y puede causar complicaciones graves, potencialmente mortales, que incluyen:

  • Daño en los ojos (retinopatía): en este trastorno, el nivel elevado del azúcar en sangre daña los pequeños vasos sanguíneos localizados en la parte posterior de los ojos. La retinopatía, tratada a tiempo, puede detenerse al controlar estrictamente el azúcar en sangre y usando tratamiento con rayo láser. Si el azúcar en sangre permanece demasiado elevado, la retinopatía eventualmente causa ceguera.
  • Daño en los nervios (neuropatía): el azúcar en sangre elevada puede dañar los nervios, causando dolor o entumecimiento de la parte del cuerpo afectado. El daño a los nervios de los pies, las piernas y las manos (neuropatía periférica) es el más común. También pueden dañarse los nervios que controlan las funciones del cuerpo (la neuropatía autónoma), como la digestión y la micción (cuando se orina).
  • Problemas en los pies: las úlceras y las ampollas ocurren con frecuencia en los pies de las personas con diabetes. Si la neuropatía periférica causa entumecimiento, quizá no se den cuenta de que tienen una úlcera, y se puede infectar. Puede haber mala circulación sanguínea, lo que produce una cicatrización lenta. Si no se trata, una úlcera simple puede llevar a una gangrena (la muerte del tejido blando debido a la falta de flujo sanguíneo) y, algunas veces, puede ser necesario quitar, por medio de una cirugía (amputar) la pierna o una parte de ella.
  • Enfermedad renal (nefropatía): el azúcar elevado en sangre puede dañar los riñones. Si el nivel de azúcar en sangre permanece alto, puede hacer que los riñones no funcionen (falla o insuficiencia renal).
  • Enfermedad del corazón y las arterias (ateroesclerosis): el nivel elevado de azúcar en sangre puede ocasionar problemas en el corazón y los vasos sanguíneos. Las personas con diabetes tipo 1 son más propensas a tener enfermedades del corazón, accidentes cerebrales y problemas relacionados con la mala circulación.
  • Cetoacidosis diabética: se presenta cuando el cuerpo produce sustancias ácidas, llamadas cetonas, como una fuente de energía sustituta en lugar de la glucosa. Los síntomas incluyen náuseas y vómitos, dolor abdominal, fatiga, letargo y, finalmente, coma y muerte (si no se trata).
  • Hipoglicemia: el nivel bajo de azúcar en sangre, llamado hipoglicemia, puede ocurrir si se toma demasiada insulina o los carbohidratos consumidos para balancear la insulina no son suficientes. Los síntomas incluyen debilidad, mareos, temblores, transpiración (sudoración) repentina, dolor de cabeza, confusión, irritabilidad y visión doble o borrosa. La hipoglicemia puede llevar al coma si no se corrige comiendo o bebiendo carbohidratos, o con una inyección de glucagón, una sustancia que hace que el hígado libere glucosa hacia la sangre.

Diagnóstico

La diabetes se diagnostica examinando el azúcar para conocer sus niveles. Con la prueba de glucosa en ayunas, se saca sangre por la mañana después de ayunar (no comer nada) durante la noche. Generalmente, el cuerpo mantiene niveles de azúcar en sangre entre los 70 y 100 miligramos por decilitro (mg/dL), aún después de haber ayunado. La diabetes se diagnostica si el nivel de azúcar en sangre aún después de ayunar es más alto que 126 mg/dL. Otra prueba, la de prueba de tolerancia a la glucosa, implica la medición del azúcar en la sangre 2 horas después de haber bebido 75 gramos de glucosa. La diabetes se diagnostica si el nivel de azúcar en sangre es de 200 mg/dl o mayor. La Asociación Americana de Diabetes recomienda la prueba de glucosa en ayunas porque es más sencilla, más rápida y menos costosa de realizar.

Duración

La diabetes tipo 1 es una enfermedad de por vida. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan chequeos regulares, monitoreo cuidadoso diario de los niveles de azúcar en la sangre y tratamiento con insulina durante toda la vida.

Las excepciones a esta regla pueden ser un número reducido de personas con diabetes que requieren transplantes de riñón por el grave daño renal causado por la enfermedad. Esa es la razón por la que, algunas veces, se puede realizar un transplante de páncreas al mismo tiempo que un transplante de riñón. Dado que el páncreas nuevo puede producir insulina, esto puede curar la diabetes. Debido a que el transplante de órganos requiere que la persona tome medicamentos que suprimen el sistema inmunológico por el resto de sus vidas, el transplante de páncreas no es un tratamiento recomendado por sí solo (únicamente se recomienda para las personas que requieren el transplante de otro órgano, y que van a necesitar esos medicamentos a largo plazo).

Prevención

No hay forma de prevenir la diabetes tipo 1. Algunas veces, se aconseja a las madres que no les den leche de vaca a sus bebés durante el primer año de vida para evitar alergias y posiblemente, para prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 1 en los niños con susceptibilidad genética; sin embargo, no hay una prueba definitiva de que esto prevenga la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento de la diabetes tipo 1 requiere que se inyecte insulina debajo de la piel para compensar la insulina que no produce el cuerpo. La mayoría de las personas con diabetes tipo 1 necesitan de dos a cuatro inyecciones por día. Algunas personas usan una jeringa para las inyecciones. Otros pacientes utilizan inyectores semiautomáticos que ayudan a medir cantidades precisas de insulina. Un gran número de pacientes usa bombas de insulina, que proporcionan una dosis regulada de insulina desde un compartimiento que se coloca en la cintura o en algún otro lugar del cuerpo, a través de una aguja implantada debajo de la piel. Se está investigando otras formas de administrar la insulina, como la inhalación.

Para regular adecuadamente el aporte de insulina, las personas con diabetes tipo 1 necesitan monitorizar sus niveles de azúcar en la sangre varias veces durante el día examinando una muestra de sangre. Esto se hace pinchando el dedo, por lo general con un dispositivo con resorte que hace que el proceso sea menos doloroso. Se coloca una gota pequeña de sangre en una tira reactiva que luego se inserta en un dispositivo llamado glucómetro (monitor de glucosa). En segundos se obtiene una lectura muy exacta de los niveles de azúcar en sangre. Los monitores de glucosa más nuevos tienen tiras reactivas que obtienen la sangre directamente del área pinchada, un proceso que puede requerir menos cantidad de sangre. Algunos monitores nuevos también permiten sacar sangre del antebrazo, los muslos o la parte carnosa de la mano, que podría ser menos dolorosos.

Las personas con diabetes también necesitan seguir una dieta y hacer ejercicio regularmente. Una dieta saludable para alguien con diabetes tipo 1 es aquella que mantiene una cantidad relativamente constante de la glucosa en la sangre, que es más fácil de controlar con la insulina. Normalmente, a una persona con diabetes tipo 1 se le aconseja comer, hacer ejercicio y aplicarse la insulina aproximadamente a la misma hora, todos los días. Los hábitos regulares ayudan a mantener los niveles de glucosa dentro de límites normales. Algunos métodos para el control riguroso del azúcar en sangre implican analizar el azúcar en la sangre varias veces al día y el aplicarse una insulina de acción rápida si es necesario, según la cantidad de carbohidratos ingeridos. Su médico o su especialista en nutrición lo ayudarán a determinar el mejor programa de insulina y de dieta para usted o su hijo.

El ejercicio ayuda a mantener al corazón y a los vasos sanguíneos sanos, y ayuda a controlar el azúcar en la sangre al hacer que los músculos usen la glucosa y al ayudar a mantener su peso bajo. Hable con su médico para que lo oriente acerca de cuánto ejercicio debe hacer y cuándo debe realizarlo para controlar mejor su diabetes.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si siente un aumento repentino en su sed y frecuencia para orinar con o sin vómitos, náuseas, cansancio o confusión. Siempre infórmele a su médico si pierde peso sin motivo.

Si usted o su hijo tienen diabetes tipo 1, visite a su médico regularmente (según cómo se lo aconseje él o ella) para asegurarse de que está manteniendo un control adecuado de su azúcar en sangre y para detectar la aparición temprana de signos de complicaciones, como enfermedades del corazón, problemas de los ojos e infecciones en la piel. Probablemente, su médico le sugiera que también visite a otros especialistas con regularidad, como un podiatra para chequear sus pies y un oftalmólogo para revisar sus ojos y evaluar para signos de complicaciones causados por la diabetes.

Pronóstico

Generalmente, las personas con diabetes tipo 1 se ajustan rápidamente al tiempo y a la atención necesarios para controlar el azúcar en sangre, tratar la enfermedad y mantener un estilo de vida normal. A medida que pasa el tiempo, el riesgo de complicaciones se agrava, pero se puede reducir en gran medida si se monitorean estrictamente y se controlan los niveles de azúcar en sangre.

Información adicional

American Diabetes Association ATTN (Asociación Americana de la Diabetes): National Call Center 1701 N. Beauregard St. Alexandria, VA 22311 Teléfono gratuito: 1-800-342-2383 http://www.diabetes.org/

American Dietetic Association (Asociación Norteamericana de Dietética) 120 South Riverside Plaza Suite 2000 Chicago, IL 60606-6995 Gratuito: 1-800-877-1600 http://www.eatright.org/

National Diabetes Information Clearinghouse (Centro Nacional de de Información sobre la Diabetes) 1 Information Way Bethesda, MD 20892-3560 Teléfono: 301-654-3327 Gratuito: 1-800-860-8747 Fax: 301-907-8906 http://diabetes.niddk.nih.gov/

National Institute of Diabetes & Digestive & Kidney Disorders (Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón) Oficina de Prensa y Relaciones Públicas Edificio 31, Room 9A04 31 Center Drive, MSC 2560 Bethesda, MD 20892-2560 Teléfono: 301-496-4000 http://www.niddk.nih.gov/

Weight-Control Information Network (Red de Información para el Control de Peso)1 Win Way Bethesda, MD 20892-3665 Teléfono: 202-828-1025 Gratuito: 1-877-946-4627 Fax: 202-828-1028 http://www.niddk.nih.gov/health/nutrit/win.htm

Última revisión: 27-10-2007T00:00:00-06:00

Última modificación: 15-08-2008 T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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Un Comentario en “Diabetes Mellitus Tipo 1”

  1. Para mi padre, de 95 años de edad, el “azúcar” se le baja en la mañana antes de desayunar(80) y se le sube cerca de media tarde(185). Su tratamiento consiste en glucofage, una tableta en la mañana después del desayuno y otra en la noche al acostarse o cenar. Por su edad no debe tener baja su azúcar(menos de 100) NI mayor de 200.
    PREGUNTA: ¿SI TIENE MENOS DE 100 ANTES DE DESAYUNAR, DEBE TOMAR SU PASTILLA Y CONTINUAR SU TRATAMIENTO?

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