Enfermedades y Condiciones

Encopresis (Incontinencia Fecal)

¿Qué es?

Se denomina encopresis o incontinencia fecal cuando un niño defeca (mueve sus intestinos) en su ropa interior o en cualquier otro lugar inapropiado. La definición médica de la encopresis dice que el niño debe tener al menos 4 años, edad en la cual la mayoría de los niños pueden controlar los movimientos intestinales. Sin embargo, algunos expertos consideran que todo niño de 3 años que no se le enseña a controlar esfínteres tiene encopresis. La encopresis se presenta en el 1 al 2% de los niños en edad escolar en Estados Unidos. A menudo los niños sufren más de este problema que las niñas.

En 9 de cada 10 niños con encopresis, el problema está relacionado con una constipación crónica, lo que significa que los movimientos intestinales no son frecuentes y la materia fecal es dura y seca.

Cuando es necesario evacuar la materia fecal, ésta se deposita en la parte inferior de los intestinos (recto), lo que distiende las paredes de los intestinos. Esta sensación de tener los intestinos distendidos es lo que normalmente nos hace sentir la necesidad de ir al baño. Sin embargo, si la pared de los intestinos se distiende durante un largo periodo y no hay movimiento intestinal, el recto pierde su natural tonicidad muscular y sensibilidad. Esto hace que cada vez sea más difícil que las porciones de heces se depositen en el recto.

A medida que se forman más heces en los intestinos, ésta se filtra alrededor de la masa grande y dura de material fecal, sale del recto y ensucia la ropa interior del niño.

En la mayoría de los niños con encopresis causada por la constipación, esto no sucede a propósito. De hecho, muchos niños ni siquiera se dan cuenta de que la materia fecal está siendo eliminada. El primer indicio de que el niño tiene este problema puede surgir cuando un padre, maestro o compañero se da cuenta de que el niño huele mal.

La constipación crónica que se vuelve encopresis puede tener causas diferentes, incluidas:

  • tensión y ansiedad a causa de problemas para controlar esfínteres.
  • una dieta baja en fibra (se encuentra en frutas, verduras, granos integrales) y alta en comidas que tienden a causar constipación (leche entera, queso, bananas, arroz blanco y pan blanco)
  • no beber suficiente cantidad de líquidos
  • un estilo de vida inactivo con muy poco ejercicio físico (ejercicios que estimulan el movimiento de los intestinos)
  • miedo y ansiedad por tener que usar un baño que no es el propio, por ejemplo en la escuela, la casa de un amigo, un hotel o un campamento de verano.
  • no prestar atención a la sensación de tener que mover los intestinos: algunos niños no van al baño cuando sienten la necesidad porque están demasiado ocupados jugando, mirando televisión o haciendo alguna actividad atractiva. En la escuela, ellos pueden sentir miedo de pedir permiso para dejar la clase e ir al baño.
  • una fisura: cuando un niño constipado finalmente mueve los intestinos, las heces anormalmente grandes pueden lesionar la piel del recto y producir un desgarro doloroso en la piel, llamado fisura. Debido a la fisura dolorosa, el niño puede volverse cada vez más ansioso al tener que mover los intestinos por temor al dolor
  • hipotiroidismo: el bajo nivel de hormonas tiroideas puede hacer que el sistema digestivo del niño funcione más lentamente que lo normal, lo que deriva en constipación.

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Independientemente de la causa principal de la constipación crónica del niño, el resultado final es el mismo. Se acumula una masa grande y dura de material fecal y agranda el recto hasta que pierde natural tonicidad muscular y sensibilidad. Esto dificulta al recto la eliminación de las heces, de manera que se acumula cada vez más material fecal. Este círculo vicioso solo puede interrumpirse cuando los intestinos están completamente limpios de materia fecal y pueden volver a su tamaño normal. Luego, un niño puede aprender como vaciar sus intestinos más regularmente.

En raros casos, la encopresis está relacionada con problemas médicos que afectan a los nervios de la columna o la pared de los intestinos, o temas sicológicos, como enojo, comportamiento impulsivo anormal, duelo por la muerte de un ser querido, abuso sexual o algún otro tipo de estrés.

Síntomas

En la mayoría de los niños con encopresis, los signos más evidentes son ropa interior sucia y olor nauseabundo (el olor de la materia fecal). Otros signos y síntomas pueden incluir:

  • periodos de constipación (ausencia de movimientos intestinales) que alternan con deposiciones muy prolongadas
  • rasgos de sangre en la cara externa de las heces o en el papel higiénico que se uso para limpiarse después del movimiento intestinal.
  • dolor en la parte inferior del abdomen o recto
  • ropa sucia con material fecal escondida en closets, debajo de la cama u otros lugares
  • orinarse en la cama, probablemente relacionado con la presión de la masa grande y dura de material fecal en el recto; esto ocurre en alrededor del 40% de los casos de encopresis

En raros casos, cuando la encopresis está causada por un problema sicológico serio, el niño puede tirar o ensuciar con material fecal los pisos, paredes o muebles.

Diagnóstico

El médico comenzará preguntándole acerca de los hábitos de deposición de su niño, incluidos la frecuencia con que su niño mueve los intestinos, el tamaño de las heces de su niño y si la cara externa de las heces tienen rasgos de sangre. El médico le preguntará sobre la dieta de su hijo, especialmente acerca de los alimentos que tienden a constipar (por ejemplo leche entera, queso, bananas, arroz blanco y pan blanco) y sobre los alimentos con alto contenido en fibras (frutas, verduras, granos integrales) que ayudan a ablandar las heces. Algunos médicos les piden a los padres que mantengan un registro de la dieta y las deposiciones de su hijo para ayudar a encontrar el mejor tratamiento para el niño. El médico también querrá saber acerca de todo periodo inusual de estrés en la vida del niño, tanto en la casa como en la escuela.

Éste examinará a su niño en busca de anomalías físicas en el abdomen, área de los genitales o parte inferior de la columna. Quizá también examine el recto de su niño en busca de fisuras u otras anomalías y quizá también verifique si hay mucha material fecal en el recto.

En la mayoría de los casos, el médico puede diagnosticar encopresis en base a la edad de su hijo, sus antecedentes y síntomas de constipación crónica y los resultados del examen físico. En la mayoría de los casos, no es necesario realizar otros exámenes.

Si el médico cree que el problema puede estar relacionado con anomalías en la parte inferior del tubo digestivo, quizá le ordene un examen con radiografías llamado enema opaco u otro procedimiento llamado biopsia rectal. En una biopsia, se extrae un pequeño trozo de tejido del recto para que pueda ser examinado en un laboratorio. Además, si su hijo muestra signos de hipotiroidismo, su médico quizá ordene análisis de sangre para medir los niveles de la hormona tiroidea.

Duración

En alrededor de la mitad de los niños con encopresis, el problema desaparece por sí solo dentro de los dos años. La mayoría de los niños con encopresis dejan de ensuciarse a mediados de la adolescencia.

Prevención

Para ayudar a prevenir la encopresis causada por la constipación crónica, usted puede:

  • Evitar por un tiempo alimentar a su niño con alimentos que causen constipación, especialmente bananas, manzanas, arroz blanco, queso y gelatina. Demasiada leche también puede ser un problema, así que pregúntele a su médico acerca de que cantidad de leche se considera adecuada para su hijo.
  • Incremente gradualmente la cantidad de agua y fibra en la dieta de su hijo. Su médico también puede guiarlo acerca de la cantidad de vasos de agua y la cantidad diaria de fibra recomendada para la edad de su hijo.
  • Haga que su hijo se siente en el inodoro durante 10 a 15 minutos dos veces por día, a la misma hora todos los días. Su hijo también debería ir al baño 10 o 15 minutos después de cada comida.
  • Mantenga activo a su hijo. El ejercicio físico ayuda a mover los intestinos para que la defecación se produzca más fácil y rápidamente.
  • Estimule y elogie a su niño por cada día que éste se mantuvo limpio. Nunca castigue, avergüence o culpe a su hijo.
  • Consulte con su médico antes de colocarle un enema o supositorios rectales a su hijo. Evite el uso de laxantes a diario a menos que sea parte del tratamiento de su hijo.

Recuerde que aún después de que su hijo haya aprendido completamente a controlar esfínteres, pueden ocurrir accidentes ocasionales. Es importante que usted permanezca calmado y despreocupado cuando cambia la ropa sucia de su hijo. Trate de no demostrarle disgusto, decepción o frustración.

Tratamiento

Si su hijo tiene encopresis a causa de la constipación crónica, el tratamiento consiste en los tres siguientes pasos:

  • Eliminar de los intestinos la masa grande de material fecal: esto a menudo se realiza con medicamentos (laxantes) por boca, sin embargo a veces es necesario colocar enemas o supositorios rectales.
  • Prevenir la constipación del recto: el niño quizá necesite tomar un ablandador de heces durante seis meses o más, como lactulosa (se vende en diferentes marcas comerciales) o aceite mineral para ayudar a que las deposiciones sean más fáciles y menos molestas. Puede llevar varias semanas o hasta meses de deposiciones regulares hasta que los intestinos agrandados vuelvan a tener su tamaño normal y recuperen su tonicidad muscular normal.
  • Enseñar hábitos normales de defecación: para dejar que los músculos de los intestinos respondan normalmente a la necesidad de defecar, el niño necesitará sentarse en el inodoro durante 10 a 15 minutos regularmente durante el día, inclusive después de cada comida. Su médico quizá le sugiera que trate de motivar a su hijo con un “sistema de fichas y recompensas”. Esto típicamente significa usar una tabla colorida para controlar el progreso de su hijo, con una estrella o calcomanías doradas cada día que su hijo mantuvo limpia su ropa interior. Cuando la tabla está completa, usted puede permitirle a su hijo elegir un pequeño regalo.

Si su hijo tiene encopresis debido a problemas neurológicos o de desarrollo que afectan el tubo digestivo, su médico lo derivará a un especialista, como un neurólogo o gastroenterólogo para un tratamiento.

Si la encopresis de su hijo parece estar relacionada con problemas sicológicos serios, su médico probablemente lo derivará a su siquiatra o a un especialista en desarrollo.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si su hijo tiene más de 4 años y ensucia regularmente su ropa interior con material fecal o ha comenzado nuevamente a ensuciarla después de varios meses o años de mantenerse limpio. Además, llame a su médico si su hijo tiene constipación frecuentemente, inclusive si no tiene problemas de encopresis.

Llame a su médico de inmediato si su hijo comienza a tirar o ensuciar con material fecal en cualquier lado, inclusive en su casa o en la escuela.

Pronóstico

La mayoría de los niños con encopresis superan el problema o responden al tratamiento, incluidos cambios en la alimentación, la medicación y terapia motivacional.

Cuando la encopresis está relacionada a problemas emocionales o sicológicos, el tratamiento puede llevar más tiempo.

Información adicional

National Digestive Diseases Information Clearinghouse (Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Digestivas) 2 Information Way Bethesda, MD 20892-3570 Gratuito: (800) 891-5389 Teléfono: (301) 654-3810 Fax: (301) 907-8906 http://www.niddk.nih.gov/health/digest/nddic.htm/

American College of Gastroenterology, ACG (Colegio Americano de Gastroenterología) 4900 B South, 31st St. Arlington, VA 22206 Teléfono: (703) 820-7400 Fax: (703) 931-4520 http://www.acg.gi.org/

American Academy of Family Physicians, (AAFP) (Academia Americana de Médicos de Familia) 11400 Tomahawk Creek Parkway Leawood, KS 66211-2672 Teléfono: (913) 906-6000 Gratuito: (800) 274-2237 http://www.familydoctor.org/

American Academy of Pediatrics, (AAP) (Academia Americana de Pediatría) 141 Northwest Point Blvd. Elk Grove Village, IL 60007-1098 Teléfono: (847) 434-4000 Fax: (847) 434-8000 http://www.aap.org/

Última revisión: 2007-10-15T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-04-09T00:00:00-06:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

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Un Comentario en “Encopresis (Incontinencia Fecal)”

  1. Hola, su espacio me parece muy importante para aclarar algunas dudas, agradezco su claridad y sencillez en la explicación.

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