Enfermedades y Condiciones

Síndrome de Distrofia Simpática Refleja (SDSR)

¿Qué es?

El síndrome de distrofia simpática refleja (SDSR) es una condición dolorosa y crónica que usualmente afecta un brazo o pierna. Esta condición ha recibido otros nombres incluidos algodistrofia, causalgia, síndrome hombro-mano, atrofia de Sudeck y osteoporosis transitoria. En 1995, se modificó oficialmente el nombre a síndrome de dolor regional complejo o SDRC, aunque esta modificación no fue mundialmente aceptada.

En el SDSR, el problema es severo, constante, con ardor en el brazo o en la pierna afectada.

La condición puede desencadenarse por el daño a las fibras nerviosas en el tejido que sufrió algún tipo de lesión; no obstante, aún se desconoce la causa de este síndrome. Los especialistas creen que en el SDSR, los nervios se vuelven muy sensibles. Los signos de dolor se vuelven más intensos y los estímulos comunes como al tacto leve y a los cambios de temperatura se sienten como dolor.

Esta condición por lo general comienza después de una lesión o evento como traumatismo, fractura, infección, cirugía o accidente cerebrovascular o después de haber usado un yeso. A menudo, la lesión que desencadena el síndrome de distrofia simpática refleja es muy leve comparada con el dolor que se siente más tarde. No obstante, la condición también puede progresar a una lesión más severa o parálisis. El dolor a menudo se limita al área lesionada. Los primeros casos descritos se remontan a los soldados de la Guerra Civil, los cuales manifestaban dolor en los brazos y piernas días a semanas después de haber recibido curaciones en sus heridas de balas.

Esta condición puede ocurrir a cualquier edad y es relativamente rara. Es más frecuente en personas entre los 40 a 60 años de edad, pero se diagnostica más comúnmente en niños y adolescentes. Los investigadores creen que el 12 al 21 % de los adultos con parálisis en un lado del cuerpo y alrededor del 5% de los adultos con lesiones nerviosas desarrollan el SDSR.

En niños con SDSR, las niñas se ven afectadas aproximadamente dos a cuatro veces más que los niños.

Síntomas

Los síntomas de la SDSR pueden incluir:

  • dolor intenso, pulsante, ardor e inflamación (hinchazón), por lo general en la mano o el pie
  • piel brillosa y fina alrededor del área afectada
  • aunque inicialmente hay aumento de pelo en el área afectada, luego este disminuye
  • uñas gruesas y quebradizas
  • piel seca y marchita
  • piel que se siente más caliente o más fría que lo normal
  • piel que cambia de color
  • aumento de transpiración

La condición puede progresar en tres etapas, aunque no todos pasan por las tres etapas. En la primera etapa, días a semanas después de la lesión, la extremidad puede sentirse seca, roja y adolorida. Hasta el más leve tacto o movimiento puede causar dolor insoportable. Es en este momento, cuando el SDSR puede confundirse con artritis reumatoide, infección, gota u otro trastorno, por eso a su médico se le dificulta hacer el diagnóstico.

En las próximas semanas a meses, la piel puede volverse brillosa, fina y fría. La piel de la extremidad puede mancharse y adquirir una tonalidad morada. Hay bastante inflamación, el dolor empeora y las uñas se quiebran fácilmente y pueden crecer más rápidamente. A medida que se vuelve más difícil el movimiento de la extremidad, puede haber incremento del dolor más cerca de la extremidad. Esto podría estar relacionado con la rigidez y el dolor muscular.

Algunas personas experimentan otros problemas de movimiento incluidos debilidad, espasmo y temblor. Una extremidad afectada puede flexionarse o doblarse de manera permanente, una condición llamada contracturas. En algunas personas, la piel puede volverse tensa, seca y arrugada. Los huesos pueden quebrarse con facilidad porque no se los hace trabajar. La piel, músculos y articulaciones se ponen rígidos por eso es imposible mover el área afectada. Algunos pacientes sienten menos dolor en esta etapa de la enfermedad. Una vez que la enfermedad llega a ese punto, es extremadamente difícil tratarla.

Diagnóstico

Su médico le preguntará sobre su historia clínica y lo examinará. El SDSR se diagnostica cuando todos estos síntomas están presentes: ardor, dolor espontáneo, hipersensibilidad, inflamación, cambios en la temperatura y transpiración. El la primera etapa, antes de que se desarrollen muchos de estos síntomas, es difícil o imposible hacer un diagnóstico.

En la última etapa, las radiografías a veces muestran pérdida de hueso, especialmente alrededor de las articulaciones. Una ecografía ósea (de hueso) puede ayudar a confirmar el diagnóstico, pero la condición no puede diagnosticarse haciendo solo una ecografía ósea. Podrían pedirle dos exámenes que evalúan la función nerviosa: una electromiografía y exámenes de conducción nerviosa para detectar lesión nerviosa u otra causa de sus síntomas.

Su médico también podría pedirle un examen llamado diagnóstico del bloqueo simpático. Se coloca una inyección en el cuello o la parte inferior de la espalda que reduce el dolor en algunas pero no todas las personas. Si el bloqueo reduce o elimina el dolor, esto puede ayudar a confirmar el diagnóstico.

Algunos médicos utilizan otros exámenes especializados para ayudar a diagnosticar esta condición. Por ejemplo, los nervios autónomos que controlan la transpiración y la temperatura de la piel pueden ser examinados al medir la producción de transpiración y la temperatura de la piel. Un examen llamado “termografía” traza la temperatura de la piel en diferentes lugares del cuerpo. Esto muestra cómo es el flujo de sangre en diferentes áreas del cuerpo. Es común que en el SDSR haya flujo anormal de sangre.

Duración

Algunas personas con SDSR mejoran sin tratamiento, pero un tratamiento inmediato mejora las probabilidades de aliviar el dolor. Aproximadamente la mitad de las personas con SDSR siguen aún sintiendo dolor seis meses posteriores al inicio del tratamiento.

Prevención

No existe manera de prevenir el SDSR porque se desconoce su causa. No obstante, la actividad física o la fisioterapia después de un accidente cerebrovascular podría prevenir el SDSR posterior al accidente cerebrovascular. Existe además alguna evidencia de que la vitamina C (500 miligramos diarios) podría prevenir el SDSR posterior a una fractura de muñeca.

Tratamiento

Podría recomendarse fisioterapia o terapia ocupacional, junto con ejercicios supervisados. Mantener el área afectada en movimiento es un objetivo importante del tratamiento. Una vez que se reestablece algo de movimiento, un ejercicio de rutina podría ayudar a fortalecer los músculos y las articulaciones y a mantener el funcionamiento. Es importante recibir atención de un profesional de la salud que tiene experiencia en el tratamiento de esta condición, incluido un anestesiólogo, un cirujano vascular, un fisioterapeuta y / o un terapeuta ocupacional.

Los medicamentos pueden ayudar a manejar el dolor. Los corticosteroides y la fisioterapia pueden ayudar a aliviar el dolor durante un episodio agudo, pero los resultados a largo plazo son variados. Los medicamentos que podrían ayudar incluyen:

  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) y otros calmantes
  • Capsaicin, una crema o ungüento que se cree interrumpe las señales de dolor
  • ciertos antidepresivos y anticonvulsivos usados para tratar el dolor, como la amitriptilina (Elavil) y el gabapentin (Neurontin)
  • medicamentos para la presión arterial que afectan el sistema nerviosa simpático, incluidos el prazosin (Minipress), el propranolol (Inderal), la nifedipina (Procardia) y la guanatidina (Ismelin)
  • bisfosfonatos, como el alendronato (Fosamax), que son medicamentos que reducen la pérdida del hueso
  • calcitonina, que se coloca como inyección o spray nasal, podría disminuir la pérdida del hueso y brindar alivio del dolor
  • inyección en zonas reflexógenas, en donde se inyectan un corticosteroide y un anestésico prolongado justo debajo de la piel en las áreas adoloridas

A veces un dispositivo llamado estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET) puede ayudar a aliviar el dolor. Se cree que un dispositivo operado con baterías bloquea los impulsos nerviosos. El biofeedback (bioretroalimentación), puede ayudar a controlar el dolor, el flujo sanguíneo y la temperatura de la piel. El Bacoflén podría ser efectivo para los espasmos musculares.

Resultan controvertidas las medidas simples como aplicar calor o frío. Aplicar frío podría aliviar el dolor temporalmente, pero algunos especialistas sugieren que el hielo empeora los síntomas del SDSR más tarde. La respuesta al calor también varía.

Para el dolor refractario, su médico podría recomendarle una inyección de un agente anestésico cerca de los nervios afectados o a lo largo de la médula espinal para bloquear el sistema nervioso simpático. Esta intervención se denomina bloqueo nervioso. Por lo general se hace mediante una serie de 3 a 5 inyecciones durante 7 a 14 días. Si anestesiar la zona resulta efectivo, podría hacerse un procedimiento más permanente llamado simpatectomía. Mediante este procedimiento, los nervios se destruyen con químicos o con cirugía.

Los últimos tratamientos incluyen implantar un dispositivo que estimula la médula espinal o los nervios cercanos, o inyecciones de Clonidina (un medicamento más comúnmente recetado para la presión arterial alta) colocadas en el área cerca de la médula espinal. Estos tratamientos no siempre funcionan bien y podrían estar asociados con complicaciones. No obstante para los casos severos que no han respondido a otros tratamientos, los beneficios podrían exceder los riesgos.

Cuándo llamar a un profesional

Póngase en contacto con su médico si presenta síntomas del SDSR.

Pronóstico

Mientras más rápido se diagnostique esta condición, mejor será el pronóstico. Si el tratamiento comienza de inmediato, los síntomas pueden desaparecer después de aproximadamente tres meses. Retrasar el tratamiento puede conducir a cambios permanentes en los huesos y músculos. La respuesta general al tratamiento es pobre. En alrededor del 50% de los casos, las personas con SDSR siguen sintiendo dolor meses y hasta años más tarde.

Información adicional

American Chronic Pain Association (Asociación Americana de Dolor Crónico) P.O. Box 850 Rocklin, CA 95677 Teléfono gratuito: 1-800-533-3231 Fax: 916-632-3208 http://www.theacpa.org/

National Institute of Neurological Disorders and Stroke (Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares) P.O. Box 5801 Bethesda, MD 20824 Teléfono: 301-496-5751 Gratuito: 1-800-352-9424 TTY: 301-468-5981 http://www.ninds.nih.gov/

Última revisión: 2008-07-23T00:00:00-06:00

Última modificación: 2008-11-20T00:00:00-07:00

Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

Para más información de Harvard, en Inglés, haga clic en el logotipo:


Déjanos tu Comentario

Aviso Médico

El contenido del sitio VidaySalud.com es sólo para fines informativos y educativos. VidaySalud.com no es un sustituto de consejos médicos profesionales, de diagnósticos o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico con cualquier pregunta que puedas tener sobre una condición médica. Nunca desatiendas los consejos de tu médico profesional ni retrases el tratamiento que te recomienda debido a algo que hayas leído en VidaySalud.com.

Si piensas que puedes tener una emergencia médica, llama inmediatamente a tu médico o al 911 (o tu número local para emergencias médicas)

Para más detalles, haz clic aquí »

Cambiar a versión móvil