Aunque tu reacción al ver tu rostro amoratado sea querer esconderte y que nadie te vea, no es el fin del mundo. Los hematomas (moretones o morados) leves en la cara, producto de una caída, un accidente, y hasta una cirugía, no suelen ser de gravedad. De hecho, pueden ocurrir con frecuencia, y es bueno [...]




