Aunque normalmente la enfermedad del corazón (como ataques al corazón) es la causa principal de muertes en los Estados Unidos, muchos hospitales han notado una disminución en el número de pacientes con problemas cardíacos, con cáncer, con ataques cerebrovasculares y otras condiciones. Los expertos atribuyen el descenso al miedo de visitar al doctor o ir al hospital durante la pandemia por el Covid-19. Esto tiene consecuencias graves para los pacientes que no atienden las otras condiciones médicas.

Las cifras de las personas afectadas por la pandemia y el número de personas que han muerto por ella son muy sorprendentes y no debemos acostumbrarnos. Para el 7 de agosto, a nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud reportó 19.115,986. millones de personas infectadas, de las cuales 713,901 han fallecido. Sólo en Estados Unidos para esa fecha, 4.995,848 personas se han infectado y 162,014 han fallecido. Aunque los Estados Unidos representa el 4 % de la población mundial, representa el 22% de las muertes por el Covid-19.

Los EEUU registraron más de 1.9 millones de casos nuevos sólo en julio, casi el 42% de los 4.5 millones de personas que se han reportado desde que la pandemia empezó y más del doble de casos nuevos documentados en cualquier otro mes. El mes que había tenido más casos reportados previamente, había sido el mes de abril, cuando se registraron 880,000 casos nuevos. Varios países parecen estar teniendo mayor problema para manejar la pandemia. Entre ellos Brasil, México e India.

Desgraciadamente, de acuerdo con un estudio reciente realizado por la Brookings Institution, los latinos en Estados Unidos mueren 2.5 veces más por Covid-19 que los blancos (cuando se considera la edad).

Pero además de la pandemia, que en Estados Unidos ha golpeado a las minorías (incluyendo a los latinos) y a las personas de bajos recursos aún más fuertemente, existen otras enfermedades.

Otras enfermedades, independientemente del Covid-19

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), ciertos grupos étnicos tienen mayor predisposición de desarrollar diabetes tipo 2. Los hispanos y los latinoamericanos tienen un riesgo del 50% de desarrollarla. Otros problemas frecuentes de salud y muerte entre los hispanos incluyen: enfermedad cardiovascular (ataques al corazón); cáncer; lesiones no intencionales (accidentes); accidentes cerebrovasculares (como trombosis o embolia cerebral); asma; enfermedad pulmonar obstructiva crónica (o enfisema); VIH/SIDA; obesidad; suicidio y enfermedad del hígado.

Una encuesta realizada por el Kaiser Family Foundation reportó que casi la mitad de los estadounidenses reportaron que ellos o alguien en su casa había retrasado o no había recibido cuidados médicos debido al Covid-19. Un porcentaje elevado de ellos también dijeron que la condición había empeorado a consecuencia de esto.

Es cierto que muchas personas han perdido su trabajo por la pandemia y, a raíz de eso, su cobertura médica. Aproximadamente la mitad de los que perdieron su cobertura médica califican para Medicaid (el programa del gobierno para los adultos y los niños de bajos recursos). Desgraciadamente muchos estados no han extendido su programa de Medicaid bajo el Programa de Ley de Cuidados de Salud a Bajo Precio (o ACA por sus siglas en inglés) y muchos latinos que podrían calificar para Medicaid no lo solicitan porque tienen familiares que no son ciudadanos viviendo en su casa y, tristemente, tienen miedo de solicitar los servicios a los que ellos y algunos miembros de su familia podrían calificar por ley. Además, si alguien tiene 65 años o más, podría calificar para Medicare.

Si vives en Estados Unidos y no tienes o perdiste tu cobertura médica y quieres aprender sobre la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio o si Calificas para Medicaid o CHIP (que es el seguro específico para los niños), puedes ir a CuidadoDeSalud.gov/es para obtener información en tu estado.

Visitas al médico y a las salas de emergencia

Hay varios estudios que han demostrado una reducción en las visitas tanto a las salas de emergencia como a los médicos para el tratamiento de enfermedades crónicas. En parte es la falta de cobertura médica, pero en parte es el miedo (infundado) que tienen los pacientes de contraer el Covid-19 si van a una sala de emergencias o a un hospital.

Un estudio realizado en una universidad en Taiwán y en la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health después del brote de SARS del 2002 al 2004, por ejemplo, sugirió que las hospitalizaciones por la diabetes disminuyeron durante ese tiempo, pero se dispararon una vez que pasó la crisis. Los expertos piensan que podría suceder algo similar.

En cuanto a las visitas a las salas de emergencia, de acuerdo con un estudio de los CDC, las visitas bajaron 42% en los EEUU al inicio de la pandemia (de enero 1, 2020 a mayo 30, 2020 en que se realizó el estudio), comparado con el mismo periodo el año pasado, especialmente en el noreste (Nueva York y Nueva Jersey), que era inicialmente el epicentro del brote. Y otro estudio mostró que mientras las visitas a salas de emergencia por enfermedades infecciosas y respiratorias aumentaron entre marzo 29, 2020 y abril 25, 2020, comparado con el mismo periodo el año pasado, las visitas por ataques al corazón, presión alta, dolor en el pecho y/o en el estómago, bajaron.

Los médicos en general y el American College of Cardiology en particular, enfatizaron que no había ninguna razón por la que los ataques al corazón o los ataques cerebrovasculares disminuyeran durante la pandemia por Covid-19. Y, de hecho, ha habido varios casos en donde la gente con estas condiciones se presenta cuando tiene problemas que no son reversibles o no llega a la sala de emergencias porque se esperó demasiado. Estas son situaciones graves y no hay motivo para retrasar la visita a emergencias. Los hospitales están preparados para recibir a los pacientes con Covid-19 o con síntomas potenciales del Covid-19 por separado, y toman precauciones para que los pacientes que van por otras condiciones no estén expuestos al virus.

Es sumamente importante tratar de continuar de controlar las enfermedades crónicas (como la diabetes, la presión alta, el asma, la obesidad, la depresión y la ansiedad, etc.) y continuar con los procedimientos para la detección del cáncer, etc. para evitar que se compliquen.

Actualmente existen plataformas digitales (como la telemedicina) en las cuales es posible tener visitas virtuales (en línea) con el médico o un proveedor de salud, y sólo en ciertas situaciones especiales sería necesario ir a la oficina del médico. Así como los hospitales, los médicos y las clínicas están tomando precauciones para ayudar con el distanciamiento social y están siguiendo las recomendaciones de los CDC y la OMS (Organización Mundial de la Salud) para proteger a los pacientes de la transmisión del Covid-19. Es importante siempre llamar a la oficina o a la clínica antes de ir para respetar los horarios y las reglas que tienen para tu protección y la protección de los demás. Si es una emergencia, puedes ir directamente a una sala de emergencia.

No dejes que el temor a una enfermedad te haga descuidar de las otras. No permitas que la pandemia por Covid-19 haga que la falta de cuidado de otro problema médico te cause complicaciones innecesarias o, incluso, la muerte.

Otras fuentes consultadas:
Office of Minority Health

U.S. News

The New York Times

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