El tratamiento para la próstata agrandada

El tratamiento para la próstata agrandada se basa en la gravedad de los síntomas

Estimada Mayo Clinic: Hace poco me diagnosticaron con hiperplasia prostática benigna.  ¿En qué punto recomiendan ustedes tratarla y qué alternativas de tratamiento existen?

Respuesta de la Dra. Amy Krambeck, Urología, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

Existen varias alternativas para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB), entre las cuales están la espera vigilante, medicamentos, terapias no quirúrgicas y una operación.  El tratamiento de la hiperplasia prostática benigna se basa en la gravedad de los síntomas.

Hiperplasia prostática benigna es el término médico para referirse al agrandamiento de la glándula prostática, que se presenta en los hombres según envejecen.

La glándula prostática es el órgano masculino que participa en la producción de semen y se asienta debajo de la vejiga, rodeando la uretra o tubo por el que la orina drena desde la vejiga para excretarse.  Una próstata agrandada puede ejercer presión sobre la uretra y dificultar la micción.  Otros síntomas que podrían manifestarse son el de mayor frecuencia nocturna para orinar, necesidad urgente de orinar y presencia de sangre en la orina.  En ciertos casos, la HPB podría derivar en una infección del tracto urinario, cálculos renales y daño renal o vesical.

El tratamiento de la HPB es algo que se hace paso a paso.  Cuando los síntomas son leves, se puede optar por simplemente controlarlos para ver si avanzan y cuando empeoran, el médico podría recomendar empezar con medicamentos.

Hay dos tipos de medicamentos que se recetan para la hiperplasia prostática benigna.  Los primeros son los bloqueadores alfa que relajan los músculos alrededor del cuello de la vejiga y en la próstata, facilitando la micción.  Pese a que los bloqueadores alfa no evitan que la próstata continúe creciendo, alivian eficazmente los síntomas de HPB en la mayoría de casos.

El segundo tipo de medicamentos inhibe la enzima 5-alfa reductasa y encoge la glándula prostática.  Si bien en los hombres con próstata grande, estos fármacos podrían ofrecer una mejoría notoria en los síntomas, generalmente no son tan eficaces en hombres con agrandamiento leve o moderado de la próstata.

Si no desea tomar medicamentos, no los tolera o no mejoran los síntomas, el siguiente paso es recurrir a terapias no quirúrgicas o a la operación.

Las terapias no quirúrgicas pueden realizarse en el consultorio médico y entre ellas están la terapia transuretral por microondas y la ablación transuretral con aguja.  La primera emplea calor, en forma de energía de microondas, para destruir la porción interior de la glándula prostática.  La segunda, en cambio, utiliza ondas de radio para calentar y destruir la parte de la próstata que impide la micción.  A pesar de que estos procedimientos pueden reducir el tamaño de la próstata, no se ha demostrado que sean eficaces a largo plazo.

La cirugía es la terapia más eficaz para aliviar los síntomas de una próstata agrandada.  A pesar de que las complicaciones sean raras, la cirugía es la que presenta más riesgo de efectos secundarios, tales como pérdida del control vesical.

La resección transuretral de la próstata (RTUP) constituye una alternativa quirúrgica para la mayoría de hombres afectados por hiperplasia prostática benigna e implica atravesar por la uretra un instrumento fino (resectoscopio) para retirar con pequeños instrumentos cortantes el exceso de tejido prostático, a fin de permitir que la orina fluya libremente.

La incisión transuretral de la próstata también implica introducir instrumentos especiales a través de la uretra, pero a diferencia del procedimiento anterior, en lugar de retirar el tejido prostático, el cirujano hace dos pequeños cortes en la glándula prostática para aliviar la presión de la próstata y expandir la uretra, facilitando el flujo de la orina.  La incisión transuretral de la próstata es una alternativa para quienes presentan agrandamiento leve a moderado de la próstata.

Los más novedosos tratamientos quirúrgicos para la HPB son las cirugías por láser.  Estos procedimientos, que son la ablación por láser de la próstata y la enucleación de la próstata por láser de holmio (HoLEP, por sus siglas en inglés), utilizan un láser de alta energía para destruir el tejido prostático demasiado grande.  La ablación por láser es ideal para aquellos hombres cuyas glándulas prostáticas muestran poco o moderado agrandamiento.  La enucleación de la próstata por láser de holmio es adecuada para cualquier tamaño de glándula.

La enucleación de la próstata por láser de holmio es particularmente esperanzadora porque, de todas las alternativas quirúrgicas, ésta extirpa la mayor cantidad posible de tejido sin necesidad de realizar una incisión.  Después del procedimiento, sólo queda la piel externa de la próstata y eso es importante debido a que mientras más tejido prostático se extirpa, menor es el riesgo de recurrencia.  Incluso en los casos en que la próstata vuelve a crecer después de la enucleación de la próstata por láser de holmio, lo más posible es que no crezca lo suficiente como para volver a obstruir la micción.

La última alternativa quirúrgica para la HPB es la prostatectomía abierta.  Esa cirugía generalmente se realiza sólo en el caso de una próstata excesivamente grande, de daño de la vejiga o de la existencia de otros factores que compliquen la situación.  La cirugía se denomina “abierta” porque el cirujano hace la incisión en la parte inferior del abdomen para llegar a la próstata, en lugar de ingresar por la uretra.  Debido a las varias otras alternativas disponibles, la necesidad de realizar la prostatectomía abierta se limita cada vez más.

Gracias a tantas alternativas de tratamiento disponibles, el mejor abordaje para controlar la hiperplasia prostática benigna es colaborar con los médicos para evaluar los síntomas regularmente y determinar cuál es el mejor tratamiento para las necesidades y preferencias del paciente.

 

Para más información de la Mayo Clinic haz clic en el logotipo:

Copyright © 2011 por Mayo Clinic.  Todos los derechos reservados.

Imágen © iStockphoto.com / Jan-Willem Kunnen

Comentarios
El contenido del sitio VidaySalud.com es sólo para fines informativos y educativos. VidaySalud.com no es un sustituto de consejos médicos profesionales, de diagnósticos o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico con cualquier pregunta que puedas tener sobre una condición médica. Nunca desatiendas los consejos de tu médico profesional ni retrases el tratamiento que te recomienda debido a algo que hayas leído en VidaySalud.com.
Si piensas que puedes tener una emergencia médica, llama inmediatamente a tu médico o al 911 (o tu número local para emergencias médicas). Para más detalles, haz clic aquí »

© 2018 Hispanic Information and Telecommunications Network, Inc (HITN), Todos los derechos reservados.