Salud Oral

¿Qué es?

Cuando hablamos de salud oral nos referimos al estado de la boca, incluyendo los dientes, las encías y los tejidos que los sostienen.

Además de contribuir a vernos estéticamente bien, una boca sana nos permite hablar, sonreír, besar, oler, degustar, masticar y tragar, entre otras acciones necesarias o placenteras en nuestra vida cotidiana.

Por el contrario, una salud oral deficiente puede influir no sólo en nuestro bienestar psicológico (¿qué tal estar sin dientes a los 40 años?) sino también en nuestra salud física pues en ocasiones los problemas dentales son indicadores de que algo más está pasando en el resto de nuestro cuerpo.

Síntomas

Los problemas dentales se inicia con las bacterias, unos microorganismos que normalmente viven en la boca que al mezclarse con la saliva y los restos de la comida forman una placa que se adhiere a los dientes. Esta placa, llamada placa bacteriana, contiene ácidos que desgastan los dientes causando agujeros o caries. Algunos estudios indican que al llegar a la vida adulta, el 85 por ciento de las personas hemos desarrollado caries. El síntoma más común de la caries es el “dolor de muela” que se produce cuando se beben líquidos fríos o calientes ó cuando se consumen dulces.

Otro tipo de enfermedades bucales son las periodontales, entre las que se encuentran la gingivitis (inflamación de las encías) y la periodontitis (inflamación de las encías en donde está comprometido el hueso), causadas por infecciones producidas cuando la placa bacteriana no es removida del diente y ésta se solidifica, formando cálculos dentales o sarro. Los ácidos producidos por las bacterias que están presentes en los cálculos comienzan a irritar las encías, es decir, gingivitis. Si no se trata a tiempo, es posible que esas bacterias separen las encías de los dientes y, en ese espacio que queda entre ambos, se formen bolsas que se llenan de más bacterias y toxinas. Entre más crezcan las bolsas en ese espacio, más grave será la enfermedad periodontal. Es probable que se llegue a afectar el hueso, caso en el cual el diente se cae o se hace necesario extraerlo.

Los síntomas que permiten detectar las enfermedades periodontales son las encías inflamadas o rojizas, sangrado al cepillarse o al pasar el hilo dental, encías que se desprenden de los dientes, dientes flojos o separados, frecuente mal aliento o cambio en la forma o el ajuste de los dientes. En este caso es necesario y urgente acudir al dentista.

Pero lascaries y las enfermedades periodontales no son los únicos problemas dentales. También existen las ampollas o aftas, la halitosis (mal aliento), el virus del herpes, las infecciones orales por hongos,el síndrome de sequedad bucal y hasta el cáncer oral.

Las personas con antecedentes de gingivitis en su familia, las fumadoras, las que padecen enfermedades como la diabetes o el VIH tienen mayor probabilidad de ser afectadas. Es importante asistir regularmente al dentista, pero se debe de hacer rápidamente si las encías sangran a menudo, si aparece alguna mancha roja o blanca en las encías o en la lengua, si hay dolor en la boca o en la mandíbula que no desaparece, si existen ampollas que no se curan en dos semanas o se tienen problemas para tragar o masticar.

Si las enfermedades orales se detectan a tiempo por el dentista se evitan problemas mayores y se reducen los costos de tratamiento.

Causas

Las enfermedades orales están asociadas, en un alto porcentaje, con malos hábitos de higiene. Sin embargo, frecuentemente se pueden asociar a la diabetes, al cáncer o a otras enfermedades.

Prevención

A cualquier edad la prevención juega un papel clave en la salud oral. Para seguir un régimen de salud oral o un “protocolo” de higiene hay que comenzar por visitar al dentista regularmente, por lo menos dos veces al año.

Estas evaluaciones son muy importantes pues no sólo reducen el riesgo de desarrollar caries y enfermedades en las encías, sino que también pueden detectar deficiencias nutricionales, algunas enfermedades, infecciones, trastornos del sistema inmunológico (el sistema de defensa que protege al cuerpo de bacterias, virus, etc.), reacciones adversas a medicamentos, lesiones y algunos tipos de cáncer.

Las medidas para mantener una buena salud oral son muy sencillas y se deben llevar a cabo diariamente:

  1. Cepillar los dientes después de cada comida (no importa que sea una comida ligera) con pasta dental con flúor y con un cepillo de cerdas blandas. El cepillado debe hacerse por todos los lados con movimientos circulares y cortos hacia adelante y hacia atrás.
  2. La lengua también debe cepillarse suavemente para remover la placa y los restos de comida.
  3. Usar diariamente hilo o seda dental y enjuague bucal que fortalece los dientes y reduce su deterioro.
  4. Cambiar el cepillo dental por lo menos cada tres meses o antes si está desgastado.
  5. Llevar una dieta rica en frutas y verduras y baja en azúcares (carbohidratos) ayuda a prevenir los problemas dentales. El evitar los alimentos azucarados o almidonados (pan, arroz, cereales, papas y pastas) entre comidas también ayuda a mantener una buena salud oral.
  6. No fumar pues se aumenta el riesgo de padecer enfermedades periodontales, cáncer oral y de garganta, e infecciones orales por hongos.
  7. Limitar el consumo de alcohol para disminuir el riesgo de cáncer oral y de la garganta. Es importante recordar que cuando se consumen alcohol y tabaco juntos, el riesgo de padecer enfermedades orales es aún mayor.
  8. Quienes usan dentadura postiza deben asegurarse de quitársela cada noche y lavarla antes de ponérsela nuevamente a la mañana siguiente.

Hay poblaciones vulnerables que –de acuerdo a condiciones específicas- requieren cuidados especiales:

Bebés: aunque carezcan de dientes o tengan pocos dientes, desde los primeros meses de vida se debe adoptar un régimen de higiene oral para ellos. Una manera de comenzar un régimen de limpieza en la boca del bebé es limpiarle los dientes y las encías con un paño suave o un cepillo dental especial para ellos después de amamantarlo o alimentarlo. Esta práctica ayuda a eliminar el azúcar que se encuentra en la leche y que es una de las causas del deterioro dental.

Se recomienda no darles biberón después del año de edad y evitar que se duerman con él pues la succión puede destruir sus dientes, causándoles dolor y problemas para alimentarse.

Se recomienda que los niños tengan un examen oral entre el año y los dos años de edad para descartar cualquier problema.

Mujeres: los cambios hormonales en las mujeres durante la pubertad, los periodos menstruales y la menopausia, producen también cambios en la boca. Se pueden presentar aftas, gingivitis o sequedad bucal.

Se recomienda que las mujeres que desean embarazarse se hagan un chequeo dental antes de quedar embarazadas pues no es conveniente que se sometan a ciertos tratamientos médicos ni dentales durante el primer trimestre. Algunas mujeres pueden desarrollar gingivitis del embarazo, una condición que aparece por el aumento en los niveles hormonales o por una mala higiene oral. Quienes la padecen no pueden dejar de cepillarse los dientes ni de usar hilo dental pues los bebés corren el riesgo de nacer prematuros o de bajo peso.

Adultos mayores: con el paso de los años se requiere de un mayor esfuerzo para mantener una buena salud oral. Al envejecer los dientes se van oscureciendo y la placa y las enfermedades de las encías se forman más rápido de lo normal.

Las dentaduras mal ajustadas, una higiene oral mala, ciertas enfermedades y algunos medicamentos pueden empeorar el malestar de las encías, produciendo dolor y dificultades para masticar, lo que a corto plazo lleva a una mala nutrición y esto su vez puede causar otros problemas.

Con la edad disminuyen los niveles de saliva y, por lo tanto, se produce resequedad en la boca. Ésta puede afectar a los dientes ya que la saliva ayuda a limpiarlos y equilibra los ácidos producidos por la placa bacteriana.

Con el tiempo las encías comienzan a retraerse, proceso que expone las raíces a la placa bacteriana, haciéndolas más sensibles a las temperaturas y más vulnerable a la caries dental.

Las visitas periódicas preventivas al dentista, pueden ayudar a mantener los dientes limpios y las restauraciones en buen estado. Dependiendo del tipo de estructura dental, el dentista puede sugerir un método de blanqueamiento para que los dientes luzcan mas blancos y jóvenes.

Tratamiento

Cuando la higiene oral no ha sido suficiente para evitar alguna de las enfermedades de la boca, el dentista determinará el tratamiento requerido.

En el caso de caries que no son muy grandes, el dentista elimina, primero, la parte picada o perforada del diente con un torno o fresa, un instrumento médico adecuado para hacerlo. Después rellenará el hueco del diente con un material especial que permite sellarlo. El material del relleno puede ser una amalgama (de color gris, una mezcla de plata y oro) o una resina, de un color semejante al de los dientes.

Cuando el nervio del diente muere como consecuencia de una caries, es necesario hacer un tratamiento de conductos que consiste en extraer el centro del diente -en donde están el nervio y el tejido por donde pasan los vasos sanguíneos- y la parte cariada del diente para rellenarlas con un material sellador.

En el caso de la gingivitis, el dentista realizará una limpieza o profilaxis en la cual utilizará diferentes instrumentos para remover la placa que se ha solidificado. A veces puede ser molesto pero después de la limpieza, sentirás cómo puedes pasar la lengua por los dientes sin que ella se tropiece con nada. El tratamiento básico de las enfermedades periodontales también es la limpieza pero el médico determinará la necesidad de otros procedimientos de acuerdo a qué tan compleja es la condición.

Es muy importante recordar que aunque los adelantos tecnológicos ofrecen la oportunidad de realizar tratamientos preventivos, reconstrucciones parciales o totales de las piezas dentales, blanqueamientos, diseños y muchas otras posibilidades estéticas, una buena higiene oral es menos costosa y menos dolorosa e incómoda. ¡En la prevención está la clave para comer, reír y besar sin complejos!

Comentarios
El contenido del sitio VidaySalud.com es sólo para fines informativos y educativos. VidaySalud.com no es un sustituto de consejos médicos profesionales, de diagnósticos o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico con cualquier pregunta que puedas tener sobre una condición médica. Nunca desatiendas los consejos de tu médico profesional ni retrases el tratamiento que te recomienda debido a algo que hayas leído en VidaySalud.com.
Si piensas que puedes tener una emergencia médica, llama inmediatamente a tu médico o al 911 (o tu número local para emergencias médicas). Para más detalles, haz clic aquí »

© 2018 Hispanic Information and Telecommunications Network, Inc (HITN), Todos los derechos reservados.