Accidente Cerebrovascular (ACV): Aspectos Generales

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¿Qué es?

Un accidente cerebrovascular o ACV (también conocido como derrame cerebral o apoplejía) es una lesión en el cerebro que ocurre debido a la interrupción del suministro de sangre al cerebro. Dado que el suministro de sangre al cerebro puede interrumpirse por varias razones, los médicos generalmente clasifican los ACV en tres categorías:


  • ACV hemorrágico: el sangrado (hemorragia) causa este tipo de ACV. El sangrado puede ocurrir dentro del cerebro o entre el cerebro y el cráneo. Cuando hay sangrado, los pequeños vasos sanguíneos que no están cerca de la hemorragia reaccionan y se tensan (aprietan) en lo que se conoce como espasmo. Esto significa que algunas áreas del cerebro reciben poco flujo de sangre. Un ACV hemorrágico que ocurre dentro el cerebro se denomina hemorragia intracerebral. A menudo está relacionado con la presión arterial alta (hipertensión), la vejez, el abuso del alcohol o el consumo de cocaína o metanfetaminas. Un ACV ocurre entre el cerebro y el cráneo se denomina hemorragia subaracnoidea. El ACV hemorrágico es responsable de alrededor del 10 al 15% de todos los casos de ACV.
  • ACV trombótico: un coágulo de sangre (trombo) se forma dentro de una arteria del cerebro y obstruye (tapa) el flujo de sangre. Esto generalmente sucede dentro de una arteria que ya está estrecha por la aterosclerosis, una condición en la cual los depósitos de grasa (placas) se acumulan a lo largo de las paredes de los vasos sanguíneos. Los ACV trombóticos son los tipos de ACV más comunes, responsables de casi el 40 al 50% de los casos. Los ACV trombóticos pueden afectar las arterias grandes o pequeñas del cerebro. Cuando un ACV trombótico ocurre en una arteria pequeña que está muy profunda dentro del cerebro (en el tálamo, los núcleos basales o puente troncoencefálico) el ACV se llama más específicamente infarto lacunar.
  • ACV embólico: este tipo de ACV ocurre cuando un coágulo de sangre u otra masa sólida de residuos se traslada al cerebro donde obstruye una arteria del cerebro. En muchos casos un coágulo de sangre que circula por el torrente sanguíneo, llamado embolia, se origina dentro del corazón como resultado del torrente sanguíneo lento. Esto puede ocurrir cuando hay un tipo de ritmo cardíaco (pulso) irregular (fibrilación auricular) o en una insuficiencia cardíaca severa. En un tipo de ACV embólico, los residuos que circulan por el torrente sanguíneo no son un coágulo de sangre sino uno grupo de bacterias y células inflamatorias. Este tipo de embolia puede formarse si hay una infección bacteriana en las válvulas del corazón, conocida como endocarditis. El ACV embólico es responsable de alrededor del 20% de todos los casos de ACV.

En el 15 al 20% de los casos, es imposible determinar de qué tipo de ACV se trata.

Síntomas

Dado que las diferentes áreas del cerebro son responsables de las distintas funciones (sensación, movimiento, visión, habla, equilibrio, coordinación etc.), los síntomas del ACV varían según qué área del cerebro esté dañada.

Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • dolor de cabeza con o sin vómitos
  • mareos o confusión
  • debilidad o parálisis en un parte del cuerpo
  • entumecimiento severo y repentino en alguna parte del cuerpo
  • trastorno visual, incluida la pérdida repentina de la visión
  • dificultad para caminar, incluido falta de equilibrio (tambaleo) y con cambios en la dirección
  • problemas de coordinación en los brazos y las manos
  • dificultad o incapacidad para hablar
  • cambio repentinos en la dirección de los ojos hacia un lado
  • convulsiones
  • respiración irregular
  • estupor
  • coma

La aparición repentina de uno a más de estos síntomas es una señal de aviso de que un ACV podría estar evolucionando.

En algunos casos, los ACV están precedidos por uno o más accidentes isquémicos transitorios (AIT). Los AIT son episodios breves de síntomas parecidos a un ACV que duran menos de 24 horas y más comúnmente de 5 a 20 minutos.

Diagnóstico

Su médico evaluará sus antecedentes médicos y sus factores de riesgo de sufrir de un ACV (hipertensión, el hábito de fumar, la diabetes, ciertos tipos de enfermedades cardíacas, antecedentes familiares de ACV). Su médico lo examinará y prestará atención especial a su presión sanguínea y a su corazón. Su médico le hará un estudio neurológico en busca de cambios en su función cerebral.

Para diagnosticar y clasificar su ACV, su médico necesitará un examen de imágenes del cerebro. Los exámenes pueden incluir una tomografía computarizada (TC) o una imagen por resonancia magnética (IRM) del cerebro. Según el tipo de ACV sospechado, su médico podría realizar una punción lumbar o punción raquídea para verificar la presencia de sangre en el líquido cefalorraquídeo o podría hacer exámenes como una ultrasonografía Doppler, o una angiografía por resonancia magnética IRM para evaluar el flujo sanguíneo a su cerebro.

Si es claro que está sufriendo de un ACV, su evaluación incluirá exámenes en busca de una causa, como la aterosclerosis u otras causas de coagulación de la sangre en el corazón o arterias más grandes. Podrían realizarle una radiografía de tórax (del pecho) y un examen llamado electrocardiograma (ECG). Los análisis de sangre evalúan el recuento de leucocitos y la capacidad de coagulación de su sangre. Algunas personas podrían también someterse a exámenes por ultrasonido de las arterias en el cuello (ecografía Doppler de las carótidas) o del corazón (ecocardiografía).

Duración

Si la circulación hacia el cerebro se re-establece rápidamente, los síntomas pueden mejorar en pocos días. Si se interrumpe el flujo sanguíneo durante un periodo largo, la lesión en el cerebro podría ser más seria, los síntomas pueden durar muchos meses y usted podría necesitar rehabilitación física. El daño cerebral permanente puede causar incapacidad permanente. Algunas personas, especialmente aquellas que han sufrido de un ACV hemorrágico serio, mueren debido al ACV.

Prevención

Usted puede ayudar a prevenir un ACV si controla los factores de riesgo, incluidos la hipertensión, el hábito de fumar, el ritmo cardiaco anormal (fibrilación auricular), la aterosclerosis por colesterol alto y diabetes. Un estilo de vida saludable y la ingesta de una aspirina por día pueden ayudar a prevenir el ACV.

Se ha demostrado que algunas medicinas para tratar la hipertensión son muy beneficiosas para prevenir el ACV. Estos incluyen los inhibidores de ECA, incluidos el enalapril (Vasotec), el ramipril (Altace), el captopril (Capoten) o el lisinopril (Prinivil, Zestril) y medicamentos llamados diuréticos tiazídicos, incluidos la tiazida o la clortalidona (Hygroton, Thalitone).

Si tiene fibrilación auricular o si la ha tenido en el pasado, usted puede reducir notablemente el riesgo de sufrir un ACV si toma el medicamento anticoagulante warfarina (Coumadin). La mayoría de las personas con fibrilación auricular pueden tomar este medicamento sin peligro. La warfarina previene la formación de coágulos dentro de la aurícula izquierda del corazón que podrían suelte o se desprenda y causar un ACV.

Las personas con diabetes pueden disminuir el riesgo de tener aterosclerosis si controlan sus niveles de azúcar con un tratamiento agresivo.

El colesterol alto también debería tratarse de manera agresiva. Los medicamentos para bajar el colesterol llamados estatinas pueden ayudar a prevenir los ACV. Si no tiene problemas de colesterol, debería hacerse controles para medir su colesterol cada cinco años.

Para ayudar a prevenir un ACV, usted debería realizar ejercicios físicos regularmente y llevar una dieta sana, rica en frutas y verduras y baja en grasas saturadas, en grasas trans (aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados) y en colesterol. Las últimas investigaciones han demostrado que comer dos a cuatro porciones de pescado por semana puede disminuir el riesgo de sufrir de un ACV. Un estudio demostró que las personas que consumen pescado frecuentemente tienen la mitad del riesgo de sufrir un ACV que las personas que comen pescado uno a tres veces por mes. Además, evite el abuso del alcohol y nunca tome cocaína o anfetaminas.

Hable con su médico acerca de los posibles beneficios de tomar una aspirina por día. La aspirina en dosis bajas de 80 miligramos por día puede reducir el riesgo de cualquier ACV, aunque un tipo de ACV, el ACV hemorrágico, ocurre ligeramente más a menudo cuando la aspirina se toma regularmente. Otros medicamentos que ayudan a prevenir la formación de coágulos incluyen la ticlopidina (Ticlid) y el clopidogrel (Plavix). La aspirina y estos medicamentos anticoagulantes no son seguros para todas las personas.

Tratamiento

El tratamiento más efectivo para el ACV debe darse de inmediato, dentro de las tres horas una vez que empiezan los síntomas. Por esta razón, la comunidad médica ha estado enseñando a la población acerca de los síntomas del ACV y la necesidad de recibir asistencia médica inmediata. Una medicación anticoagulante llamada activador tisular del plasminógeno (t-PA, por sus siglas en inglés) puede restaurar el flujo sanguíneo y el oxígeno al tejido cerebral afectado por el ACV. Los pacientes que reciben esta medicación después del ACV tienen menos discapacidad a largo plazo. Cuando se trata un ACV trombótico, la medicación para prevenir la coagulación, como la heparina, se usa después de varias horas de ocurrido el ACV para prevenir que la coagulación de la sangre sea mayor y que se formen más coágulos. Después de haber estabilizado el ACV, generalmente se receta el consumo diario de aspirina o de otros agentes anticoagulantes ligeros (como la ticlopidina o el clopidogrel) para prevenir otro ACV.

Sin embargo, la t-PA no resulta beneficiosa para tratar el ACV hemorrágico. A veces, la sangre hemorrágica podría eliminarse mediante una cirugía para aliviar la presión en el cerebro. Ocasionalmente, los exámenes revelan una anormalidad en un vaso sanguíneo (como cuando se distiende una sección de la pared de un vaso sanguíneo, conocido como aneurisma). Si se detecta una anormalidad en un vaso sanguíneo, esto podría requerir tratamiento con cirugía para prevenir otro ACV.

Una persona que ha sufrido un ACV serio de cualquier tipo usualmente es hospitalizada para ser observada en caso de que los síntomas empeoraran. Un ACV severo puede afectar la respiración, por lo que algunas personas podrían necesitar un ventilador mecánico para ayudar al paciente a respirar. Las personas que han tenido un ACV podrían necesitar ayuda con el cuidado personal y para alimentarse. Es necesaria la intervención inmediata de un terapeuta ocupacional y un fisioterapeuta. Estos terapeutas pueden ayudar a la persona a manejar esta nueva discapacidad y a recuperar la fuerza luego de la lesión cerebral. Comúnmente, la hospitalización está seguida de un periodo de internación en un centro de rehabilitación, donde podría brindarse un tratamiento intensivo adicional. El objetivo de la rehabilitación es maximizar la recuperación.

Cuándo llamar a un profesional

Si usted o alguien que está con usted desarrollan cualquier de los síntomas de un ACV, llame a su médico de inmediato o llame a una ambulancia o diríjase a una sala de urgencias. Es importante ser examinado aún si los síntomas duran sólo unos minutos. Recuerde que un accidente isquémico transitorio (AIT) puede ser una señal de prevención de un futuro ACV, alrededor de 1 de cada 10 personas que tienen un AIT sufren de un ACV dentro de los 3 meses siguientes. Las personas que visitan al médico de inmediato luego de haber tenido una AIT pueden recibir tratamiento para la hipertensión, tratamiento para el colesterol alto y revisar el plan en cuanto a tomar aspirinas. Si estos riesgos se controlan de inmediato, usted puede reducir en un 80% el riesgo de sufrir un ACV en los próximos 90 días.

Pronóstico

Si el suministro de sangre al cerebro se restablece de inmediato y por completo, la persona podría recuperarse con poca o ninguna discapacidad. En pacientes con ACV trombóticos, el tratamiento temprano con el medicamento anticoagulante t-PA podría reducir la discapacidad de manera significativa. En personas con ACV hemorrágicos causados por una anormalidad en un vaso sanguíneo del cerebro, existe un 2 a 3 % de posibilidades de que la hemorragia regrese si la anormalidad no se trata.

Información adicional

National Institute of Neurological Disorders and Stroke (Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y AccidentesCerebrovasculares) P.O. Box 5801 Bethesda, MD 20824 Teléfono: 301-496-5751 Gratuito: 1-800-352-9424 TTY: 301-468-5981 http://www.ninds.nih.gov/

National Stroke Association (Asociación Nacional de Accidentes Cerebrovasculares) 9707 E. Easter Lane Englewood, CO 80112 Teléfono: 303-649-9299 Gratuito: 1-800-787-6537 Fax: 303-649-1328 http://www.stroke.org/

American Heart Association, AHA (Asociación Americana del Corazón) 7272 Greenville Ave. Dallas, TX 75231 Gratuito: 1-800-242-8721 http://www.americanheart.org/

Última revisión: 2012

Última modificación: 2012

Fuente: Copyright © 2012 por Harvard University. Todos los derechos reservados.

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Con cariño, Doctora Aliza

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6 Comentarios

  1. ma .luisa
    Publicado 29 septiembre, 2015 en 2:17 pm | Permalink

    muy interesante me gustaría saber mas de los problemas que se le originan a un paciente con embolia y que tipo de atención se le debe de dar en un hospital publico

  2. Claudio
    Publicado 24 julio, 2015 en 4:00 am | Permalink

    Exelente publicacion siendo que soy diabetico en riesgo por niveles altos de colesterol y trigliceridos

  3. francisco diaz garci
    Publicado 1 junio, 2015 en 2:48 pm | Permalink

    Pregunta Dr, me dio una embolia cerebral ya me siento bien pero puedo tomar viagra??gracias ´por su respuesta, saludos

  4. María Luisa Capurro
    Publicado 23 mayo, 2015 en 7:57 am | Permalink

    Muy bueno!

  5. emma luz lopez lazo
    Publicado 3 mayo, 2015 en 4:30 am | Permalink

    Me gusta e ilustra los buenos articulos que cuelgan

  6. massiel
    Publicado 16 marzo, 2015 en 12:17 pm | Permalink

    Tengo deprecion post parto ayuda nesecito su ayuda

2 Trackbacks

  1. […] ataque o derrame cerebral (también conocido como accidente cerebrovascular o ACV) no es tan fulminante como muchos temen. Al estar alerta a ciertas señales, tienes la posibilidad […]

  2. […] ataque o derrame cerebral (también conocido como accidente cerebrovascular o ACV) no es tan fulminante como muchos temen. Al estar alerta a ciertas señales, tienes la posibilidad […]

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