En los últimos años, el ayuno intermitente para adelgazar se ha convertido en una de las estrategias más populares en redes sociales. Promete pérdida rápida de peso, mejoras metabólicas y una forma “sencilla” de controlar la alimentación. Sin embargo, la evidencia científica más reciente indica que su fama puede estar por encima de sus resultados reales.

Una revisión publicada por la organización científica Cochrane concluye que el ayuno intermitente para adelgazar no logra una pérdida de peso clínicamente relevante en personas adultas con sobrepeso u obesidad cuando se compara con consejos dietéticos tradicionales o incluso con no hacer ninguna intervención específica.

¿Qué dice realmente la evidencia científica?

La revisión analizó 22 ensayos clínicos aleatorizados en los que participaron 1.995 personas adultas de distintos países, incluidos Estados Unidos, Europa, China, Australia y Sudamérica. En estos estudios se evaluaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: ayuno en días alternos, ayuno periódico o alimentación restringida a determinadas horas del día. La mayoría tuvo una duración máxima de 12 meses.

Al comparar el ayuno intermitente para adelgazar con las recomendaciones dietéticas habituales, los investigadores no encontraron diferencias clínicamente significativas en la pérdida de peso. Es decir, aunque algunas personas bajaron peso, los resultados no fueron superiores a los obtenidos con estrategias convencionales de alimentación equilibrada.

El Dr. Luis Garegnani, autor principal de la revisión y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, en Argentina, lo resume de forma directa: “El ayuno intermitente simplemente no parece funcionar para adultos con sobrepeso u obesidad que intentan perder peso”.

Una evidencia todavía limitada

Otro aspecto relevante es que la calidad y la consistencia de los estudios disponibles siguen siendo limitadas. Solo se identificaron 22 ensayos clínicos, muchos con muestras pequeñas y resultados poco homogéneos. Además, la información sobre posibles efectos secundarios no fue concordante entre los estudios, lo que dificulta sacar conclusiones firmes sobre su seguridad a largo plazo.

La obesidad es una enfermedad crónica que requiere estrategias sostenibles en el tiempo. Sin embargo, la mayoría de los ensayos analizados fueron de corta duración, lo que complica valorar si el ayuno intermitente para adelgazar mantiene sus efectos más allá de unos pocos meses. Como advierte el Dr. Garegnani, “la obesidad es una enfermedad crónica. Los ensayos a corto plazo dificultan guiar la toma de decisiones a largo plazo para médicos y pacientes”.

Popularidad en redes sociales frente a resultados reales

El auge del ayuno intermitente se ha visto impulsado por influencers y mensajes que prometen transformaciones rápidas. Sin embargo, la revisión señala que la evidencia disponible no respalda el entusiasmo que se observa en internet.

El Dr. Garegnani advierte que “el ayuno intermitente podría ser una opción razonable para algunas personas, pero la evidencia actual no justifica el entusiasmo que vemos en las redes sociales”. Esto no significa que nadie pueda beneficiarse de esta estrategia, sino que no existe una superioridad demostrada frente a otras formas de control alimentario.

Además, la mayoría de los estudios incluidos reclutaron principalmente a personas blancas de países de ingresos altos. Esto limita la posibilidad de extrapolar los resultados a otras poblaciones, especialmente cuando la obesidad también está creciendo rápidamente en países de ingresos bajos y medios.

No hay una solución única para perder peso

La revisión también subraya que los resultados pueden variar según la edad, el sexo, el origen étnico o la presencia de trastornos alimentarios. Por tanto, no se puede establecer una recomendación universal basada únicamente en la evidencia actual.

La Dra. Eva Madrid, autora e investigadora de la Unidad de Síntesis de Evidencia Cochrane de Iberoamérica, señala que “con la evidencia actual disponible, es difícil hacer una recomendación general. Los médicos deberán adoptar un enfoque individualizado para cada caso”. Esto implica que cualquier estrategia para adelgazar, incluido el ayuno intermitente, debe adaptarse a las características y necesidades de cada persona.

Preguntas frecuentes

¿El ayuno intermitente ayuda realmente a adelgazar?
Según la revisión Cochrane, no logra una pérdida de peso clínicamente relevante frente a los consejos dietéticos tradicionales.

¿Es mejor que una dieta convencional?
La evidencia actual no muestra diferencias significativas en la pérdida de peso.

¿Es seguro el ayuno intermitente?
Los datos sobre efectos secundarios son limitados y poco consistentes, especialmente a largo plazo.

¿Puede funcionar en algunas personas?
Sí, puede ser útil para algunas personas, pero no existe una recomendación general válida para todos.

¿Qué recomiendan los expertos?
Adoptar un enfoque individualizado y basar las decisiones en evidencia científica sólida.

Por Miguel Ramudo
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Imagen: ©Shutterstock / Kmpzzz

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