Hay una promesa que se repite muchísimo en redes: “reduce calorías, deja de comer X o Z y bajarás de peso”. Pero el cuerpo no siempre responde así. La idea de que bajar calorías afecta el ánimo cada vez está más respaldada por la ciencia. Muchas dietas prometen resultados rápidos. Aunque en una restricción agresiva, el cuerpo responde. Especialmente con cansancio, irritabilidad y obsesión por la comida.

¿Si la comida es buena, por qué deberíamos vivir así? Investigaciones muestran puntuaciones más altas de síntomas depresivos. Además déficit de nutrientes, baja función de los órganos y más riesgo de recuperar el peso perdido.

Si te interesa mejorar tu relación con la alimentación, puedes leer nuestros artículos.

No todas las calorías pesan igual en tu cuerpo

Contar calorías no siempre refleja la calidad nutricional. La dietista Kathy McManus, directora del departamento de nutrición del Hospital Brigham, Boston, lo explica. “La primera pregunta que nos debemos hacer no es ‘cuánto’ comes, sino ‘qué’ comes. Un plato de comida puede tener las mismas calorías que otro, pero nutricionalmente ser muy distinto. La evidencia es clara en que las calorías solo son una cara de la moneda. Lo más importante es el contenido de proteína, fibra y agua, así como el tipo de azúcares que tiene”, señala.

  • Un alimento puede ser calóricamente alto pero nutricionalmente útil. Tales como los alimentos naturales (yogurt Kéfir, frutos secos, huevo, aceite de oliva). Además llenan mucho.
  • Otros tienen pocas (o muchas) calorías y pocos nutrientes, pero dejan el cuerpo con hambre a los 20 minutos.

El objetivo no debería ser comer lo menos posible, sino comer mejor para sostener el cuerpo.

Lo que sucede cuando restringimos

Cuando la restricción es intensa, el organismo activa mecanismos de defensa:

  • Disminuye el gasto energético. Cuando volvamos a la normalidad un alimento nos ‘engordará’ más. Lo que conocemos como efecto rebote.
  • Aumenta el hambre.Hay cambios hormonales que se mantienen incluso luego de la dieta.
  • Se eleva la ansiedad por comida.
  • Se pierde masa muscular. En una dieta restrictiva, sin ejercicio, lo primero en irse son los músculos. Justamente los que más ayudan al metabolismo y a un cuerpo saludable.

Por eso una dieta que promete resultados mágicos, generalmente cobra la cuenta después.

Puedes leer sobre cómo alimentarte para bajar de peso en estos artículos.

La mente también sufre cuando bajar calorías afecta el ánimo

Las dietas muy restrictivas no solo se sienten en el abdomen. También pueden aparecer pensamientos rígidos, culpa, frustración y una relación más tensa con la comida. Pueden aparecer antojos y preocupación constante por comer. Lo que lleva a más probabilidad de atracones y menor sensación de hacerlo bien.

La clave está en el ejercicio

El ejercicio no debería dejarte exhausto, irritable o con sensación de vacío. Cuando eso pasa, puede ser porque estás comiendo muy poco (o bajo en nutrientes). O estás descansando, o durmiendo, mal. Lo esperable con un plan bien armado es esto:

  • Te sientes fuerte, no destruido. Claro, posterior al ejercicio hay cansancio.
  • Tienes hambre razonable, no hambre feroz todo el día.
  • Mejoras tu resistencia física, sueño y ánimo.
  • Debes poder sostenerlo por semanas o meses, no solo “aguantar” unos días.

Cuando los “influencers de alimentación” lo ponen todo en blanco y negro

Carbohidratos malos. Grasas malas. Fruta “solo con cuidado”. Todo con nombres dramáticos y reglas absolutas. Ese discurso busca certezas rápidas, pero la ciencia suele ser menos extremista. Informes del Médico General de Estados Unidos advierten que los planes estrictos pueden llevar a mala nutrición. Y sumado al efecto de las redes, aparece una distorsión de la relación con la comida, más estrés y conductas desordenadas. El problema es demonizar alimentos enteros como si fueran veneno.

Preguntas frecuentes

¿Bajar calorías siempre afecta el ánimo?

No siempre, pero las restricciones agresivas aumentan el riesgo.

¿Cómo adelgazar sin que bajar calorías afecte el ánimo?

Prioriza alimentos ricos en nutrientes y no ultra procesados. Evita recortes drásticos de calorías, busca ayuda profesional. Mantén horarios regulares e incluye ejercicio moderado. Duerme bien.

¿Qué es el efecto rebote?

Es recuperar peso tras una dieta muy restrictiva.

Por Carlos Diego Ibáñez
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