La música no solo se escucha: también se “siente” en el cuerpo. Un estudio reciente revela que la relación entre música y cerebro es mucho más profunda de lo que imaginamos. Al escuchar ciertos géneros, como el reggaetón, el cerebro activa áreas relacionadas con el movimiento, incluso si estamos quietos.

El cerebro se mueve con la música

Investigadores observaron mediante neuroimagen que distintos estilos musicales modifican la actividad cerebral. No solo se activa la corteza auditiva, sino también regiones motoras responsables de planificar movimientos.

Esto significa que, aunque no bailes, tu cerebro ya lo está haciendo por ti. El ritmo actúa como una señal que “prepara” al cuerpo para moverse.

El ritmo importa más de lo que crees

Los géneros con ritmos marcados generan una mayor activación motora. En particular:

  • Ritmos constantes estimulan la corteza premotora
  • Estructuras repetitivas facilitan la sincronización
  • Música compleja aumenta la conectividad cerebral

Este “diálogo” entre oír y moverse explica por qué algunos estilos invitan más a bailar.

Más que entretenimiento

Este hallazgo abre nuevas puertas en la rehabilitación neurológica. La música podría utilizarse para ayudar a recuperar movilidad tras un ictus o en enfermedades como Parkinson.

La música deja de ser solo placer: se convierte en una herramienta para entrenar el cerebro.

Para un análisis más profundo del tema, haz click aquí.

Por Karla Islas Pieck
© 2026 Hispanic Information and Telecommunications Network, Inc (HITN). All rights reserved.
Imagen: ©Shutterstock / New Africa

Vida y Salud
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.