La diversidad genética humana es mucho más amplia de lo que solemos imaginar, y una parte clave de esa diversidad se encuentra en los pueblos indígenas de América. El estudio de su ADN no solo nos cuenta cómo se pobló el continente, sino que también puede ayudar a mejorar la medicina actual.
Durante años, la mayoría de estudios genéticos se han centrado en poblaciones de origen europeo. Esto ha dejado fuera a muchos grupos humanos, lo que limita lo que sabemos sobre cómo funcionan realmente los genes en todo el mundo.
Una historia más compleja de lo que se pensaba
Los datos genéticos actuales muestran que la llegada de los primeros humanos a América no fue un proceso simple. Hubo varias migraciones y una larga historia de adaptación a entornos muy distintos, como selvas, montañas o zonas frías. Estas adaptaciones han dejado huella en el ADN, con cambios relacionados con el sistema inmunitario, el metabolismo o el desarrollo del cuerpo.
El investigador Jaume Bertranpetit, catedrático emérito de Biología en la Universidad Pompeu Fabra, señala en declaraciones al Sciente Media Center de España que esta diversidad revela una historia “mucho más rica y compleja” de lo que se creía, con múltiples movimientos de población y procesos evolutivos a lo largo de miles de años.
Qué nos dice la genética sobre la salud
La genética no solo sirve para mirar al pasado. También es clave para entender por qué algunas enfermedades afectan de forma distinta a unas personas y a otras.
El investigador Roderic Guigó, coordinador del Programa de Bioinformática y Genómica en el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, advierte que basar la investigación en un solo tipo de población puede hacer que los avances médicos no se apliquen igual a todo el mundo.
Por ejemplo:
- Un mismo cambio genético puede tener efectos diferentes según la persona
- Algunos tratamientos pueden funcionar mejor o peor según el origen genético
Por eso, incluir más diversidad en los estudios es esencial para avanzar hacia una medicina más personalizada.
Un paso importante en la investigación
En este contexto, un estudio reciente publicado en Nature ha aportado nuevos datos genéticos de poblaciones indígenas americanas, mostrando una diversidad aún mayor de la conocida.
Este tipo de trabajos ayuda a llenar un vacío importante en la investigación y refuerza la idea de que la diversidad genética es clave tanto para entender nuestra historia como para mejorar la salud.
Más diversidad, mejor conocimiento
Los expertos coinciden en que ampliar la investigación a poblaciones que han sido poco estudiadas no es solo una cuestión científica, sino también de equidad.
Cuanto mejor se entienda la diversidad genética humana, más precisos podrán ser los diagnósticos, los tratamientos y la prevención de enfermedades.
Preguntas y respuestas
¿Por qué es importante estudiar la genética indígena?
Porque ayuda a entender la historia humana y a mejorar la medicina.
¿Qué aporta respecto a otros estudios?
Más diversidad genética, que permite tener una visión más completa.
¿Influye en la salud?
Sí, puede ayudar a adaptar mejor los tratamientos a cada persona.
¿Qué falta por investigar?
Incluir más poblaciones para tener datos más representativos.
Por Karla Islas Pieck
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