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Una investigación reciente publicada en “JAMA Pediatrics” reporta la alarmante situación que hay entre los jóvenes y los adolescentes. La pornografía con violencia parece haber tenido un rol importante. Para que tus hijos puedan afrontar el sexo de manera segura y saludable, es muy importante el diálogo con los padres y los docentes.

La adolescencia puede ser una de las etapas más entretenidas de la vida, cuando las amistades son sumamente importantes y todo parece ser diversión y alegría. Sin embargo, es un momento complejo para esos niños que van camino a la adultez, llenos de cambios físicos, de personalidad y propios del crecimiento. Por eso es tan importante que no se pierda la comunicación entre los padres y los hijos.

De hecho, para algunos adolescentes, la adolescencia puede ser verdaderamente traumática. Prueba de ello son los resultados de una investigación reciente desarrollada por unos investigadores del Centro para la Investigación Innovadora de la Salud Publica de San Clemente, en California, Estados Unidos, según la cual casi 1 de cada 10 adolescentes y jóvenes adultos ha forzado a una compañera a participar en algún tipo de actividad sexual.

El estudio, que ha sido publicado en la revista JAMA Pediatrics, contempló la opinión de más de mil jóvenes de entre 14 y 21 años de edad y sugiere que los adolescentes usaron más técnicas de coerción que de violencia para convencer a sus compañeras a participar en actividades sexuales. En detalle:

  • 3 de cada 4 víctimas eran sus parejas.
  • Un tercio de los violadores dijo haber discutido o persuadido a la otra persona.
  • Casi dos tercios dijo que se había enojado o que había hecho sentir culpable a la otra persona.
  • El 5 por ciento de los violadores afirmó haber utilizado la amenaza.
  • El 8 por ciento usó la fuerza física.
  • 2 de cada tres violadores afirmó que nadie los había descubierto, por lo cual nunca han tenido problemas por ello.
  • Casi 9 de cada 10 violadores dijo que consideraba que la víctima era parcial o totalmente responsable.

Y si bien el alcohol estuvo involucrado en el 15 por ciento de los casos, lo que más parece haber influenciado en estos casos fue la pornografía violenta. Según el informe, los abusadores tenían cinco veces más posibilidades de haber mirado este tipo de productos, en los cuales alguna persona era herida físicamente durante la actividad sexual (en los casos en los que se usó pornografía sin imágenes violentas, no se generó el mismo efecto).

Los especialistas consideran que, en parte, esto puede ocurrir porque los adolescentes no reciben una educación sexual apropiada. Por eso, es tan importante que hables con tus hijos sobre el sexo y las relaciones sexuales saludables, y a que les enseñes a quererse, a cuidarse y a hacerse respetar.

Escucha sus inquietudes y trata de no juzgarlos con tus comentarios. Piensa que ellos tienen códigos diferentes y están expuestos a situaciones nuevas -distintas a las que tú has vivido cuando eras adolescente- en las cuales puede haber riesgos. Lamentablemente, las posibilidades de sufrir abuso o violencia sexual pueden ocurrir en cualquier momento y hasta con adolescentes conocidos.

Sin embargo, aunque ambas personas se conozcan mucho o hayan mantenido una relación muy íntima o de carácter sexual en algún momento, nadie tiene derecho a forzar a otro a participar en un acto sexual en contra de su voluntad. Del mismo modo, nadie puede “adueñarse” del sexo del otro, aunque dos personas hayan decidido salir o incluso si mantienen una relación sentimental íntima; pues cuando alguno dice que no, quiere decir no, y si alguien lo obliga o persuade a practicar conductas sexuales contra su voluntad, entonces se tratará de una violación.

Tus hijos necesitan tus consejos. Trata de hablar con ellos, de comprenderlos y apoyarlos, explícales los riesgos y escucha sus motivos, sus temores y sus preocupaciones. Con la ayuda de un adulto y una buena educación sexual, entre todos podemos ayudar a que los abusos entre adolescentes disminuyan.

 

Imagen © iStockphoto.com / Camilo Torres

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