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© iStockphoto.com / John Taylor

De manera curiosa y con el paso de los años le hemos asignado género a las enfermedades. Se cree que algunas son exclusivas de las mujeres y que nunca afectan a los hombres. Esto no siempre es cierto. Un ejemplo son las várices. Sigue leyendo este artículo y conoce más acerca de cómo las várices también afectan a los hombres y que puedes hacer para prevenirlas.

Las várices son un problema que afecta con mayor frecuencia a las mujeres, sin embargo las cifras de hombres con casos de várices van en aumento. Debido a que ha sido un tema netamente femenino, muchos hombres no saben qué hacer cuando notan que ellos las tienen.

¿Sabes cómo circula la sangre en tu cuerpo? Una forma sencilla de verlo es la siguiente: tu corazón envía la sangre al resto del cuerpo a través de las arterias. Por su parte, las venas se encargan de transportar la sangre de regreso al corazón. Eso quiere decir que la tarea de las venas no es nada fácil.

¿Alguna vez has intentado hacer algo en contra de la gravedad? Es difícil, ¿verdad? Pues esto es lo que hacen las venas, trasladar la sangre al corazón aún en contra de la ley de la gravedad, como en el caso de las piernas. Los músculos de las piernas y las paredes de las venas (que son elásticas), trabajan juntas para bombear la sangre con fuerza al corazón.

Con el paso de los años las venas se dilatan, pierden su forma y su elasticidad y se vuelven más visibles. En algunos casos se brotan (emergen) al punto de ser completamente evidentes en la superficie de la piel. Las várices pueden señalarte que tienes problemas circulatorios que requieren mayor atención. El problema puede empeorarse cuando no existe un buen retorno sanguíneo ya que puede generar coágulos, úlceras e infecciones entre otras condiciones.

Recuerda, las várices son una enfermedad vascular, no sólo un problema estético. Considera los siguientes puntos, ellos te ayudarán a prevenir las várices.

  • Evita la inactividad. La actividad física ayuda a mejorar la circulación. No tienes que hacer horas de ejercicio, una buena caminata al día es estupenda.
  • Evita el sobrepeso y la obesidad. Mientras más peso tenga que soportar tu cuerpo, mayor presión ejerce sobre las venas. Esto hace que su tarea de llevar la sangre de regreso al corazón sea mucho más complicada. Si mantienes un peso adecuado puedes ayudarle a tus venas a hacer su trabajo.
  • No uses ropa apretada, ceñida a las piernas o incómoda, ya que promueve la aparición de las várices. Presta atención especial a tus zapatos y a tus calcetines (medias). Revisa que tus pantalones no te queden ajustados en la cintura.
  • Muévete cada 30 minutos. No es bueno que permanezcas sentado en la oficina por mucho tiempo, descansa las piernas con una pequeña caminata en la oficina. Ve al baño o a la cafetería por un vaso de agua. Esto te ayudará. Tampoco es bueno permanecer mucho tiempo de pie en una sola posición. La pequeña caminata o el cambiar el peso de un pie al otro ayuda.
  • Eleva las piernas. Cuando llegues a casa encárgate de mimar tus piernas. Elévalas por arriba del nivel del corazón. Acuéstate en tu cama y sube tus piernas sobre la cabecera o encima de unas almohadas.
  • No cruces las piernas. Si te ves elegante sentado con la pierna cruzada, te aseguro que te sentirás mejor si te sientas con las piernas sin cruzar.

Sigue estos sencillos consejos. Si tus várices son demasiado pronunciadas o dolorosas, debes consultar con tu médico para que te indique el tratamiento adecuado.

No te olvides que las várices no son sólo un asunto de mujeres. Los problemas circulatorios también se presentan en los hombres y pueden afectar tus piernas.

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