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El consumo de las bebidas alcohólicas durante la adolescencia puede volverse un problema. ¿Cómo puedes  hablar con tus hijos adolescentes acerca de las consecuencias del abuso del alcohol? Claramente. Y si empiezas ahora, mejor. No esperes a que sea demasiado tarde.

Las fiestas, el “Spring Break”, la graduación, en fin. Los motivos para tomar alcohol les sobran a los adolescentes. Muchos se refugian en la bebida cuando están pasando por transiciones como el final de la secundaria o cuando el estrés aumenta por alguna situación en la casa o en la escuela. Algunos adolescentes abusan de las bebidas alcohólicas precisamente por problemas familiares o porque ven que sus padres también abusan de estas bebidas. Otros, lo hacen por esa rebeldía tan característica de la adolescencia, cuando nos creemos los dueños del mundo y además, seres inmortales.

Y mientras tanto tú piensas ¿qué he hecho mal? tal vez no sea cuestión de que seas un mal padre o madre. También es una realidad que los adolescentes son más vulnerables al alcohol porque están pasando por una etapa de cambios físicos que los hacen sentir incómodos, y el alcohol los “libera” de esos complejos. Además, tú, que también fuiste adolescente, sabrás que la pubertad es una etapa en la que muchas veces no se miden las consecuencias de lo que se hace.

¿Cómo puedes hablar con tu hijo(a) sobre el abuso de las bebidas alcohólicas y sus consecuencias? Para empezar, deja el temor a un lado. Tal vez te intimida el hecho de que tu hijo(a) no es receptivo(a) y siempre busca una excusa para no hablar del tema. Por eso, te aconsejo que le hables en el momento en que esté relajado. Tu instinto te dirá, cuál es el momento indicado.

“¿Y qué le digo?” te estarás preguntando. Por ejemplo, podrías iniciar la conversación de la siguiente manera:

  • Pregúntale sobre su punto de vista en relación al alcohol: qué sabe y qué piensa
  • Háblale de las consecuencias de tomar: menciona por ejemplo, accidentes de tránsito que pueden causar la muerte. Hazle caer en cuenta de que el alcohol también induce a tener relaciones sexuales sin protección, lo cual podría ser un grave problema para su salud y la de los demás, además del riesgo de tener un embarazo no planeado. Menciónale que le trae problemas en la escuela y que podría desarrollar una dependencia a las bebidas alcohólicas. Además háblale de que puede resultar siendo víctima de la violencia causada por el alcohol como asaltos, violaciones o peleas en la calle.
  • Si te dice que tiene mucha presión de sus amigos y compañeros, ayúdalo a pensar en formas para lidiar con ellos o evadirlos. Por ejemplo, un simple “no gracias” o “ahora prefiero tomar soda” puede resultar efectivo. Si sus amigos lo buscan sólo por el alcohol, entonces explícale que no son amistades verdaderas e invítalo a que forme su propio criterio. Dile que no abusar del alcohol es una muestra de amor y respeto hacia sí mismo(a).
  • Pon el ejemplo: si tú tomas, explícale que los adultos pueden tomar de vez en cuando, pero con ciertas reglas como nunca tomar y manejar. Nunca le sirvas alcohol a alguien menor de edad.

Por último, es importante que estés informado acerca de las actividades de tu hijo o hija adolescente. También, es importante que conozcas a sus amigos y amigas y que le des espacio para que comparta con ellos en tu casa. De esa manera se sentirá más cómodo(a). Si el problema de alcohol de tu hijo(a) parece ser grave, busca ayuda de un profesional especializado en problemas de alcoholismo.

 

Imagen © Thinkstock / George Doyle

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