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Los adolescentes, así como los adultos, consumen más sodio del que deberían diariamente. Sin duda, esto no es beneficioso para su salud. Un estudio nuevo confirma que el exceso de sal en la dieta de los adolescentes está directamente relacionado con la obesidad y la inflamación, independientemente de las calorías que consuman.

El exceso de sal  y los problemas de salud

Si eres de los jóvenes a quienes les encanta agregarle sal a todo, deberías de reconsiderar ese hábito, si quieres perder peso. El estadounidense promedio consume casi el doble de la cantidad de sodio que se recomienda consumir al día, y los adolescentes no están exentos. En concreto, se estima que los estadounidenses consumen 3,400 miligramos de sodio cuando deberían consumir 1,500 miligramos o menos al día para estar sanos.

El consumir sal en exceso se relaciona con varios problemas de salud como hipertensión, riesgo de sufrir apoplejía, problemas cardíacos, osteoporosis, cáncer del estómago, cálculos en el riñón y dolor de cabeza, entre otros.

Si desde tu adolescencia excedes el consumo de sal recomendado, estás preparando el terreno para que estos problemas de salud se desarrollen a sus anchas. Pero además, un estudio nuevo demuestra que aunque estés vigilando de cerca las calorías que consumes, el exceso de sodio en tu dieta es un factor que contribuye directamente a la obesidad y a la inflamación.

Un estudio en adolescentes

Así lo comprobó un estudio realizado en la Universidad Regents de Georgia, en Estados Unidos. Para poder llegar a estas conclusiones un grupo de genetistas moleculares de dicha universidad analizó un estudio realizado en 766 adolescentes, de los cuales el 97 por ciento reportaron exceder el consumo diario recomendado por la Asociación Americana del Corazón de 1,500 miligramos de sal.

Los especialistas observaron de cerca lo que comían y bebían dichos jóvenes y encontraron una relación entre el consumo excesivo de sal y la obesidad. Así mismo, encontraron que los  adolescentes que consumen mucho sodio tienen niveles altos del factor de necrosis tumoral alfa, que se produce en las células inmunológicas y que contribuye a que se desarrolle inflamación crónica y enfermedades autoinmunes como la artritis y el lupus.

Curiosamente, también se observó que el consumo excesivo de sal produce niveles elevados de una hormona producida por las células grasas que por lo general elimina el apetito y quema la grasa, pero cuando los niveles son altos produce el efecto contrario.

La sal y la dificultad de bajar de peso

Estos hallazgos dan nuevas claves para entender por qué para tantos jóvenes y adultos es difícil perder peso. Quizás la clave, en lugar de dietas rigurosas, sería hacer una “dieta de sal”. Reducir el consumo de sodio hace que la inflamación y la retención de agua disminuyan y así el organismo funciona mejor. Los especialistas aconsejan a los padres y a los adolescentes que tomen decisiones sobre su alimentación teniendo esto en mente.

Por ejemplo, evita agregar sal automáticamente a todo lo que te sirven, pues por lo general las comidas ya contienen sal. Además, si te dan a elegir entre papas fritas o algo más saludable, mejor selecciona frutas o verduras frescas. También evita las carnes procesadas como el jamón, la mortadela y las salchichas que contienen mucho sodio, déjalas para ocasiones especiales.

Aprende a leer las etiquetas de los alimentos empacados, esto es clave para disminuir el consumo de sodio. Asegúrate de que el contenido de sodio sea menos de 1,400 miligramos por porción o 500 miligramos por comida.

Cómo evitar el exceso de sal

Obviamente evitar la sal por completo es casi imposible y no es el objetivo, pero puedes evitar el exceso de sal eligiendo alimentos frescos como frutas y verduras, evitando comer alimentos enlatados, evitando añadir sal a las comidas en la mesa, prestando atención a las etiquetas, etc.

Reducir la cantidad de sal en tu dieta no sólo te ayudará a tener una buena salud a corto y largo plazo, sino a eliminar esas libras o kilos de más que también pueden afectar tu salud.

Si tienes dudas acerca de tu alimentación o cómo debes ajustar el consumo de sodio, consultar con tu médico o con un dietista registrado calificado.

Imagen © Pixabay.com / Hans

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