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Alternativas de tratamiento para los fibromas uterinos

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fibromas uterinos
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Los fibromas uterinos son tumores benignos que se desarrollan en el útero y representan una de las afecciones ginecológicas más frecuentes durante la edad reproductiva. Aunque muchas mujeres no presentan síntomas, otras pueden experimentar sangrado menstrual abundante, dolor pélvico, presión sobre la vejiga o dificultades para quedar embarazadas.

La buena noticia es que hoy existen diversas opciones de tratamiento. La elección dependerá de factores como la intensidad de los síntomas, el tamaño y la ubicación de los fibromas, la edad de la paciente y si desea preservar su fertilidad.

¿Qué son los fibromas uterinos?

Los fibromas, también llamados leiomiomas uterinos, son crecimientos no cancerosos que se desarrollan en el músculo del útero.

Pueden presentarse de forma aislada o en múltiples nódulos, y variar desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro.

Aunque no siempre requieren tratamiento, cuando producen síntomas pueden afectar considerablemente la calidad de vida.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas dependen del tamaño, el número y la localización de los fibromas.

Los más frecuentes son:

  • Sangrado menstrual abundante o prolongado.
  • Anemia por deficiencia de hierro debido al exceso de sangrado.
  • Dolor o presión en la pelvis.
  • Necesidad frecuente de orinar por la presión sobre la vejiga.
  • Estreñimiento cuando comprimen el intestino.
  • Dolor durante las relaciones sexuales en algunos casos.
  • Problemas de fertilidad o complicaciones durante el embarazo, dependiendo de la ubicación de los fibromas.

¿Siempre es necesaria una histerectomía?

No.

Aunque la histerectomía (extirpación del útero) elimina definitivamente los fibromas y evita que vuelvan a aparecer, actualmente no es la única alternativa.

Las guías médicas actuales recomiendan que las mujeres reciban información sobre todas las opciones disponibles, especialmente si desean conservar el útero o mantener la posibilidad de un embarazo en el futuro.

Tratamientos para controlar el sangrado menstrual

Cuando el principal síntoma es el sangrado abundante, existen varias alternativas que pueden ser efectivas.

Ácido tranexámico

El ácido tranexámico ayuda a disminuir el sangrado menstrual y se toma únicamente durante los días de la menstruación.

No reduce el tamaño de los fibromas, pero puede mejorar significativamente la calidad de vida.

Anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos orales y otros métodos hormonales pueden ayudar a disminuir el sangrado y aliviar algunos síntomas.

El dispositivo intrauterino (DIU) con levonorgestrel también puede reducir el sangrado en mujeres seleccionadas, siempre que la anatomía del útero permita su colocación.

Procedimientos para conservar el útero

Cuando los síntomas son más importantes o los medicamentos no son suficientes, existen tratamientos que permiten conservar el útero.

Miomectomía

La miomectomía consiste en extirpar únicamente los fibromas, preservando el útero.

Puede realizarse mediante histeroscopia, laparoscopia o cirugía abierta, dependiendo del tamaño, el número y la ubicación de los fibromas.

Es una de las principales opciones para mujeres que desean mantener su fertilidad.

Embolización de las arterias uterinas

La embolización uterina es un procedimiento mínimamente invasivo realizado por radiología intervencionista.

Consiste en bloquear el flujo de sangre que alimenta los fibromas, provocando que disminuyan de tamaño y mejoren los síntomas.

Es una buena alternativa para muchas mujeres, aunque generalmente no se recomienda como primera opción cuando existe un deseo claro de embarazo futuro.

Ablación por radiofrecuencia

La ablación por radiofrecuencia destruye el tejido del fibroma mediante calor.

Puede realizarse por laparoscopia o mediante técnicas guiadas por ultrasonido, con tiempos de recuperación más cortos que una cirugía tradicional.

Tratamientos médicos para reducir los fibromas

Algunos medicamentos ayudan a controlar temporalmente los síntomas o a disminuir el tamaño de los fibromas antes de una cirugía.

Entre ellos se encuentran:

  • Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que reducen temporalmente la producción de estrógenos y progesterona.
  • Antagonistas de GnRH (como relugolix o elagolix combinados con terapia hormonal de reemplazo), incorporados en los últimos años y aprobados en varios países para controlar el sangrado asociado a los fibromas durante períodos limitados.
  • En algunos casos también pueden utilizarse moduladores hormonales específicos, según la disponibilidad y las recomendaciones de cada país.

Estos tratamientos suelen emplearse durante un tiempo limitado debido a sus posibles efectos secundarios.

¿Cuándo se recomienda la histerectomía?

La histerectomía puede ser la mejor alternativa cuando:

  • Los síntomas son muy intensos.
  • Otros tratamientos no han sido eficaces.
  • Los fibromas son muy grandes o numerosos.
  • La mujer no desea futuros embarazos.
  • Existe un impacto importante en la calidad de vida.

La decisión debe tomarse de manera individualizada después de valorar todas las opciones disponibles.

La elección del tratamiento debe ser personalizada

No existe un tratamiento único que sea el mejor para todas las mujeres con fibromas.

La decisión dependerá de factores como la edad, el deseo de embarazo, el tamaño y la ubicación de los fibromas, la intensidad de los síntomas y las preferencias de la paciente.

Conversar con el ginecólogo sobre las ventajas y limitaciones de cada alternativa permitirá elegir el tratamiento más adecuado y mejorar la calidad de vida.

Imagen © Thinkstock / AWelshLad

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