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Los deportistas que corren grandes distancias diarias no se ven tan afectados si se salen de la dieta y comen más carnes y menos frutas. ¿Pero… y el resto de las personas? Los estudios indican que los que realizan un mayor nivel de ejercicio tienen menos de qué preocuparse si se “pasan” de lo acostumbrado, especialmente durante la época de fiestas en la que la comida y la bebida no sólo abundan, ¡sobran! Utiliza esta información para que conviertas a las fiestas en el momento preciso para mejorar tu calidad de vida.

Se acerca el fin de año y los días festivos, así que muchos se ocupan de las comidas que prepararán para ofrecerles a los invitados. Otros también se preocupan por cuidar la salud y mantener el peso durante esos días que suelen ser de excesos. ¿Alcanza con hacer ejercicios para eliminar las calorías de más que se consumen durante estos días?

En realidad, lo ideal es tratar de mantener la rutina no sólo en la dieta (y pensar de antemano en los posibles “extras” o “permisos” que te darás para festejar) sino también con los ejercicios. Pero si hasta el momento no tienes una rutina y estas fiestas se convierten en una motivación para comenzar, bienvenidas sean. Pero recuerda mantenerla a largo plazo. Es importante que te mantengas activo en todas las épocas del año. De hecho, los logros reales aparecen con la constancia y el tiempo.

Si ya estás realizando ejercicios con regularidad, presta atención a los beneficios que brindan en relación con la dieta y con los excesos de la misma. Un estudio reciente ha demostrado que quienes corren varios kilómetros o millas por día pueden darse el gusto de comer una porción de más, sin que eso les afecte a su silueta. Y esto les vale para estas fiestas y para todo el año.

En detalle, una investigación publicada en la edición de noviembre de la revista Medicine & Science in Sports & Exercise encontró que el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura aumentaban significativamente, aún entre los corredores menos activos, cuando comían más carne y menos fruta. Por el contrario, los valores se redujeron en un 50 por ciento o más entre los corredores más activos.

Para llegar a estos datos, el estudio incluyó a casi 107 mil corredores que se agruparon según la distancia que corrían cada día: menos de 2 kilómetros (1,2 millas), de 2 a 4 km (entre 1,2 y 2,4 millas), de 4 a 6 km (entre 2,4 y 3,7 millas), de 6 a 8 km (de 3,7 a casi 5 millas) y 8 km (5 millas) o más.

Los investigadores comprobaron que cuanto mayor era la distancia que corrían los deportistas, menos se afectaban éstos con las variaciones en la dieta.  Y creen además, que esta misma relación podría darse en las personas que caminan mucho, aunque para probarlo harían falta más investigaciones.  Entre los motivos estarían quemar más grasa corporal al efectuar mayor actividad y que los deportistas habituales podrían llevar una dieta más balanceada por su nivel de concientización en cuanto a la salud.

Los expertos de la Universidad de Maryland, por otro lado, estiman que la cantidad de ejercicio que se necesita para establecer la diferencia en el peso depende de la cantidad de comida que se ingiere y la actividad que se realiza. Ellos explican: una persona adulta, de talla mediana tendría que caminar más de 48 kilómetros (30 millas) para quemar 3,500 calorías, que equivalen a una libra de grasa. No te asustes: ¡no tienes que caminar toda esa distancia a la vez! Si caminas un kilómetro y medio (una milla) al día durante 30 días, logras los mismos resultados si no comes más de lo habitual.  Pero si te excedes, aunque sea en 100 calorías (el equivalente a una barrita de energía), sin ejercitarte y sin quemarlas, aumentarás unas 10 libras en un año. La buena noticia es que puedes bajar de peso y mantenerlo a raya haciendo 30 minutos de ejercicio moderado a diario. La combinación de dieta y ejercicio es la mejor manera de controlar el peso.

¿Te animas a seguir esas sugerencias? No tienes que convertirte en un campeón de campo y pista. Cualquier actividad que realices te conviene: caminar, trotar, correr, andar en bicicleta, ir al gimnasio, bailar y hasta hacer jardinería, todo es saludable y brinda diferentes beneficios para tu cuerpo. Además de controlar el peso, una rutina de ejercicios te ayuda a fortalecer los huesos, mejora el sistema circulatorio y la salud del corazón, entre otros aportes a la salud.

Cada uno debe establecer su rutina dentro de sus posibilidades y gustos. Lo importante es que te pongas en movimiento y le des más energía a tu vida. Si a eso le agregas una dieta saludable, sin excesos de grasas, dulces ni carbohidratos (azúcares), estarás ganado más y mejores años de vida.

Si tu meta es perder peso, ponte como meta realizar 60 minutos de actividad diaria, como una caminata rápida, por ejemplo. Si realizas un ejercicio más intenso como correr, entonces te bastan 30 minutos. Tú misma(o) irás viendo los cambios y los resultados en tu cuerpo y podrás ir graduando y cambiando las actividades para dar más variedad a las sesiones y para trabajar distintos grupos de músculos, como los brazos, las piernas o los abdominales.

¿Ya tienes pensado con qué nueva rutina de ejercicios acompañarás estas fiestas? Si estás por comenzar, recuerda que no debes tratar de hacer todos los ejercicios de golpe, ya que si no estás acostumbrado(a) puedes lesionarte.

Lo importante es que aproveches este momento para prepararte a recibir el 2012 con una actitud diferente y disponerte a poner en práctica el dicho popular: “año nuevo, vida nueva”.

 

Imagen © iStockphoto.com / Stockphoto4u

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