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Cuidado: el consejo puede resultar contraproducente

La opinión de la pareja suele tener más peso que otras. Por eso, quizás le hayas sugerido a tu compañero(a) que le convendría reducir unas cuantas libras (o kilos). Tu intención es buena, pero cuidado que no suene demasiado a crítica. En ese caso, tu consejo podría resultar contraproducente. Eso ha encontrado un estudio reciente según el cual la insistencia del ser querido para que el otro siga una dieta puede conducir a reacciones que no son sanas. Evita hacer lo mismo.

¿Quieres ayudar a tu pareja a bajar de peso? Tal vez sea mejor que lo hagas con mucho tacto y sin que ella se sienta presionada. Un estudio reciente desarrollado por unos investigadores de la Universidad de Minnesota encontró que, tanto las mujeres como los hombres que habían recibido sugerencias de sus parejas de que siguieran una dieta, tendían a reaccionar de manera negativa, desencadenando hábitos que no eran saludables como ayunar y tomar pastillas de dieta, que pueden provocar trastornos alimenticios graves.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista American Journal of Health Promotion, los investigadores encuestaron a casi 1,300 adultos jóvenes en Minnesota de entre 20 y 31 años de edad, que estaban en una relación de pareja, en el 2008 y el 2009. Entre los participantes, alrededor de la mitad tenía un peso normal o un peso bajo, el 27 por ciento tenía sobrepeso y el 22 por ciento era obeso.

De los datos analizados se desprende que más del 40 por ciento de los encuestados había tenido conductas de dieta extremas en el año anterior. Por ejemplo, alrededor del 14 por ciento de las mujeres a quienes no se les animó a hacer una dieta tuvieron atracones de comida, mientras que casi el doble (más del 25 por ciento) de aquellas a quienes las animaron “mucho” a hacer una dieta, tuvo esta conducta.

Por su parte, el 4 por ciento de los hombres a quienes su pareja no los animó a hacer una dieta tuvo atracones de comida, comparado con el 14 por ciento de aquellos que recibían pedidos constantes para que hicieran dieta.

Asimismo, alrededor de la mitad de los hombres y de las mujeres encuestadas dijo que sus parejas los animaban a hacer dieta con poca, cierta o mucha frecuencia y más del 56 por ciento dijo que sus parejas hacían dieta para perder peso.

Aunque los investigadores no consultaron a los encuestados sobre los motivos de estas reacciones, una posibilidad es que cuando la pareja le dice a su compañera o compañero que baje de peso, aunque sea con las mejores intenciones, puede hacer que el otro que se sienta poco atractivo, lo que puede ser muy doloroso.

Además, las exigencias para bajar de peso y “hacer dieta” pueden hacer que las personas obesas o con sobrepeso sientan que todo lo que les gusta ahora les está prohibido y los llene de frustración.  Lo ideal, en realidad, no es prohibir o eliminar lo que más les gusta, sino comenzar un plan de alimentación más saludable, algo que es mucho más complejo que simplemente comer menos. Lo que funciona mejor es cambiar los hábitos negativos de alimentación a largo plazo, para perder el peso excesivo sin recuperarlo al poco tiempo de dejar la “dieta”.

En este aspecto, la pareja sí puede tener un papel importante, al mostrarse dispuesta a cambiar esos patrones negativos y al participar en la selección de platillos y alimentos nuevos.  Además, es vital que la pareja se sienta apreciada y querida, independientemente de las libras o kilos que pese. Mi consejo es que ambos se asesoren y consulten con un especialista calificado en nutrición para que los asesore a comer mejor y a mejorar la salud de los dos.

Preparar los alimentos y compartirlos son actividades familiares muy importantes. Ambos deben sentirse cómodos al sentarse a la mesa, sin complejos ni recriminaciones, sino disfrutando de los platillos y de la compañía del otro. Una pareja es un equipo, y tienen que funcionar como equipo ¡hasta para luchar contra el sobrepeso!

 

Imagen © iStock / DRB Images LLC

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