Con la llegada del frío, las molestias respiratorias se vuelven más frecuentes, especialmente en niños y personas con defensas más frágiles. Durante los meses de invierno pasamos más tiempo en espacios cerrados, hay más circulación de virus y el sistema inmunitario se enfrenta a un mayor esfuerzo. En este contexto, la nutrición desempeña un papel clave para ayudar al organismo a responder de forma eficaz.

Aunque suele asociarse casi exclusivamente al embarazo, el ácido fólico —también conocido como vitamina B9— es un micronutriente esencial en todas las etapas de la vida. Mantener niveles adecuados no solo es importante para el desarrollo celular, sino también para el buen funcionamiento de las defensas, algo especialmente relevante en los meses fríos.

¿Qué ocurre en tu organismo cuando falta ácido fólico?

El ácido fólico participa en procesos fundamentales como la formación de nuevas células, la síntesis y reparación del ADN y la producción de glóbulos rojos y blancos. Estos últimos son esenciales para la respuesta inmunitaria, ya que actúan como primera línea de defensa frente a agentes externos.

Cuando el aporte de esta vitamina es insuficiente, la producción de linfocitos puede verse comprometida. Esto puede traducirse en una menor capacidad del organismo para responder ante infecciones respiratorias y otras molestias estacionales. Estudios recientes han observado que niveles adecuados de vitaminas del grupo B se asocian con una respuesta inmune más eficiente y con menor incidencia de problemas respiratorios tanto en niños como en adultos.

Ácido fólico y defensas en invierno a cualquier edad

El papel del ácido fólico varía a lo largo de la vida, pero siempre es relevante. En la infancia, contribuye al correcto desarrollo del sistema nervioso y del sistema inmunitario, dos pilares clave para afrontar los primeros inviernos. En la edad adulta, ayuda a mantener el rendimiento cognitivo y niveles equilibrados de homocisteína, un compuesto relacionado con la salud cardiovascular y neurológica.

En edades más avanzadas, su aporte continúa siendo importante para preservar la función cognitiva y favorecer un envejecimiento activo. El doctor Luis Gutiérrez Serantes, médico de familia en España y divulgador, lo explica así: «Contar con un aporte adecuado de nutrientes permite que las defensas funcionen de manera óptima en todas las edades, especialmente en los meses de mayor demanda como el invierno».

¿Por qué es tan importante un aporte constante de vitamina B9?

A diferencia de otros nutrientes, el ácido fólico es una vitamina hidrosoluble. Esto significa que el organismo no la produce y solo puede almacenarla en pequeñas cantidades, eliminando el exceso a través de la orina. Por ello, una ingesta irregular puede hacer que los niveles desciendan con rapidez.

Cuando la dieta es pobre en frutas y verduras, o existen problemas de absorción intestinal, el déficit puede aparecer antes de lo esperado. Según señala el doctor Serantes, «es necesario asegurar un aporte constante de ácido fólico mediante la dieta, que puede complementarse con suplementos, especialmente en etapas de mayor demanda como el crecimiento infantil o el embarazo».

Alimentación y hábitos que ayudan a reforzar las defensas

Para mantener niveles adecuados de ácido fólico y otras vitaminas del grupo B durante el invierno, es recomendable:

  • Priorizar frutas, verduras de hoja verde, legumbres y cereales integrales.
  • Mantener una alimentación variada y equilibrada durante todo el año.
  • Evitar dietas muy restrictivas o poco sostenibles.
  • Dormir lo suficiente y gestionar el estrés, que también influye en la respuesta inmune.
  • Consultar con un profesional sanitario si existen necesidades aumentadas o dudas sobre la suplementación.

Estos hábitos, sostenidos en el tiempo, ayudan a que el sistema inmunitario funcione de forma más eficaz frente a las agresiones propias del invierno.

¿Cuándo consultar con un profesional?

Si las molestias respiratorias son frecuentes, persistentes o se acompañan de cansancio excesivo, puede ser útil revisar la alimentación y valorar posibles déficits nutricionales. Un profesional sanitario puede orientar sobre la necesidad de ajustes dietéticos o suplementación, siempre de forma personalizada.

La clave no está en soluciones puntuales, sino en mantener una base nutricional sólida que acompañe al organismo durante todo el año.

Preguntas frecuentes

¿El ácido fólico solo es importante durante el embarazo?

No. Aunque es esencial en el embarazo, el ácido fólico es necesario en todas las etapas de la vida para la función celular y el sistema inmunitario.

¿Puede ayudar a reducir las molestias respiratorias del invierno?

Un aporte adecuado contribuye al buen funcionamiento de las defensas, lo que puede ayudar a afrontar mejor las infecciones estacionales.

¿El cuerpo almacena ácido fólico?

Solo en pequeñas cantidades. Al ser hidrosoluble, necesita un aporte regular a través de la dieta.

¿Qué alimentos son ricos en vitamina B9?

Verduras de hoja verde, legumbres, frutas, frutos secos y cereales integrales.

¿Cuándo conviene valorar suplementos?

En etapas de mayor demanda, dietas insuficientes o situaciones específicas, siempre bajo recomendación profesional.

Por Miguel Ramudo
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