Comparte este artículo:

Cuando un ser querido muere, siempre te quedan sus recuerdos: la fecha del aniversario de su muerte, su canción favorita, las fotografías… Lo mejor es aprender a vivir con ellos y finalmente lograr transformarlos en recuerdos positivos. En Vida y Salud te contamos cómo puedes sobrellevar el dolor de su muerte y cómo elaborar un duelo.

Después de perder a un ser querido (hija, esposos, madre, hermano) es muy normal que el dolor y la tristeza sigan presentes durante algún tiempo gracias a sus recuerdos.

Es imposible no sentir su ausencia durante fechas importantes como cumpleaños o aniversarios de fechas importantes. No es posible no recordarlo en los lugares que lo identificaban, o a través de momentos inolvidables juntos como los recuerdos de la infancia. Incluso, los recuerdos pueden aparecer sin avisar, como cuando suena su canción favorita en la radio o encuentras alguna foto suya sorpresivamente entre tus papeles.

Quienes ya lo han vivido, dicen que durante el primer año los recuerdos serán una memoria viviente del ser querido. Lo más impactante son las “primeras veces” en su ausencia, como la primera noche en casa, el primer cumpleaños, o el primer aniversario sin esa persona. Afortunadamente, dicen que el paso del tiempo ayuda y que la sensación de la ausencia no es tan fuerte. Es probable que sea así para ti, aunque el duelo es diferente para cada persona.

Los recuerdos te podrían crear todo tipo de sentimientos: llanto, dolor, tristeza, ansiedad, problemas para dormir, pesadillas, falta de apetito, problemas para concentrarte y hasta indigestión. ¡Es totalmente normal!

Permítete sentirlos por un par de días, o sigue estos consejos para evitar que te duelan más de lo necesario:

  • Acéptalos. Los recuerdos son inevitables y no podrás huir de ellos para siempre. También son parte de tu propia historia.
  • Prepárate. Si sabes que pronto estarás enfrentándote a un recuerdo de tu ser querido, trata de prepararte desde antes para lo que podrías sentir para que no te impacte tanto.
  • Piensa positivo. Trata de pensar en el lado positivo de esas memorias, pues ellas no sólo te recuerdan a tu ser querido que ya no está, sino que también te recuerdan lo linda que ha sido tu vida y los momentos tan especiales que vivieron juntos.
  • Busca compañía y distracción. Cuando un recuerdo te está agobiando mucho, trata de acercarte a amigos y familiares para sentirte acompañada, para tener otras conversaciones y para que puedas distraerte.
  • Cambia el sentido. Dale un nuevo significado a un recuerdo muy intenso. Por ejemplo, el cumpleaños del ser querido que se fue, puede ser una buena oportunidad para reunir anualmente a la familia o los amigos y pasar un buen momento.
  • Busca ayuda. El compartir tus experiencias con otras personas que han pasado por lo mismo puede hacerte sentir comprendido y aprender más sobre tu duelo.

Cuando las emociones que te crean los recuerdos de quienes han muerto duran más de una semana seguida afectan seriamente tu vida, ten cuidado. Por ejemplo; si no puedes parar de llorar, si tienes un apego obsesivo a los recuerdos, o tienes pánico de enfrentarlos. En esos casos necesitarás ayuda de un profesional.

De otra forma, el vivir con las memorias de tus seres queridos no es imposible y no siempre es doloroso. Si logras verlas de una forma diferente, pueden ser los recuerdos más lindos que tengas de la(s) persona(s) que tanto amaste.

Comentarios