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La colonoscopía es una prueba en la que se explora, con un instrumento llamado colonoscopio, el intestino grueso para prevenir el cáncer de colon. El colonoscopio tiene una pequeña cámara. Es importante limpiar previamente los intestinos para que la prueba sea útil y puedan verse -y eliminarse- los pólipos precancerosos que pueden llegar a convertirse en tumores.

Si te han citado para la realización de una colonoscopía en un centro médico o en un hospital, probablemente dispondrás de un teléfono de consulta de la unidad, con una enfermera o un auxiliar que resolverá tus dudas en cuanto a la limpieza intestinal.

Existen diferentes productos en el mercado que la facilitan. Como recuerda el doctor Francisco José García Fernández, endoscopista del Hospital Universitario Virgen del Rocío “es una prueba que tenía mala fama por lo complicado que era realizar esta limpieza. Ahora basta con beber uno o dos litros de estos preparados, que consiguen un resultado excelente”.

No comer fibra

La recomendación general es que, como mínimo dos días antes de la prueba, hay que dejar de tomar fibra en la dieta. Es decir, que no se pueden comer vegetales y verduras, legumbres y frutas con pulpa. El motivo es que la fibra no se digiere y permanece en el colon, por lo que dificulta la exploración. Cuatro horas antes de la prueba se debe dejar de beber (en otros centros este tiempo se reduce a dos horas).

Ir acompañado

Otro aspecto que el experto considera muy importante es que la persona que va a someterse a la colonoscopía debe acudir acompañada. El motivo es que se precisa, para evitar los dolores que se producían anteriormente, el uso de anestesia o sedación profunda. Por eso, al acabar la prueba no se puede -durante las siguientes 12 horas- manejar un vehículo o realizar trabajos que requieran concentración o actividades como subir o bajar escaleras, así como tampoco el uso de maquinaria. También es recomendable llevar ropa interior de recambio.

Avisa si te medicas

Si tomas algún tipo de medicina o remedio debes advertirlo al médico o a la enfermera días antes de la prueba, por si debes seguir tomándola o no (aunque, en la mayoría de casos, deberás seguir con ella). “Fármacos como el hierro o el bismuto tiñen las heces de negro y pueden dificultar que se vea bien la colonoscopía. O, si debe extraerse un pólipo o tratar alguna lesión durante la colonoscopia y la persona está tomando un anticoagulante, quizá deba tener que dejar de tomarlo. Debe consultarse ante la más mínima duda”, recomienda el doctor García Fernández, que también es consultor de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

¿Tienes alguna condición previa?

No olvides avisar al médico, antes de comenzar, si tienes alguna enfermedad en el corazón o en los pulmones, por si pueden dificultar la sedación en la anestesia. Si fumas, intenta no hacerlo los días previos porque los fumadores toleran peor la sedación. 

Espera un rato para volver a comer y beber

Una vez finalizada la prueba, los resultados son comunicados al paciente de manera inmediata. En muchas ocasiones, en la misma consulta. Tendrás que estar una hora sin beber ni comer y podrás ir comenzando a hacerlo de manera suave para evitar dolores de estómago. Se recomienda que ese día no consumas sodas ni refrescos con gas.

“La colonoscopía cura lesiones precoces de cáncer y detecta cánceres precoces. Es muy importante acudir a hacérsela cuando le citen e ir con una actitud positiva”, concluye el doctor García Fernández.

 

Por Javier Granda Revilla
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Imagen: ©Shutterstock / rebcenter-moscow

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