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El periodo vacacional llega a su fin y miles de niños en diversos países comienzan una nueva aventura: ir por primera vez a la escuela, al kinder, jardín de infancia o guardería. Esto en la mayoría de los casos representa una gran ilusión, pero también un reto ya que en muchos casos es la primera vez que el infante se separa durante un tiempo prolongado de sus padres, familiares o cuidadores principales.

Para conseguir que la transición sea lo más grata posible tanto para el niño como para los adultos, Amaya Prado, psicóloga educativa y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, repasa los consejos más importantes en esta etapa clave de la formación.

  • En función de la edad hay que hablar previamente con el niño y explicarle, de forma adecuada a su etapa evolutiva, lo que sucederá: las rutinas, los horarios, los lugares. Escuchar sus inquietudes y resolver sus dudas. Con los más pequeños puede ser útil ayudarse de cuentos y metáforas.
  • Hablar con el responsable educativo en el centro escolar para comentar y acordar un periodo de adaptación escalonado, si es posible, en función de las necesidades del niño y las posibilidades de los padres o cuidadores.
  • Si es posible, empezar a llevar al niño una o dos horas en la escuela infantil, para que se vaya adaptando. Lo ideal, aunque es difícil conciliar, es que la madre o el padre pueda pasar el primer día con el niño, para que se familiarice con el entorno. O, al menos, un rato, para que el niño tenga la seguridad de que sus padres van a volver.
  • Secuenciar de manera escalonada las rutinas y los hábitos tanto en el centro educativo como en casa. Conforme se vaya acercando la fecha del primer día de escuela, comenzaremos a adecuar los horarios del niño, para que adquiera los hábitos de sueño y alimentos de forma progresiva.
  • Aunque el niño llore cuando se le deja en la escuela o guardería, la actitud de los padres debe ser de tranquilidad y alegría. Hay que darle palabras de cariño, explicarle que lo va a pasar bien, que estarán bien cuidado y que volverán a buscarlo.
  • Puede ser interesante llevar algún objeto querido por el niño, como un juguete o un peluche (debe ser resistente). Incluso una prenda de los padres, con su olor.
  • La ropa debe ser cómoda, para que el niño pueda moverse con libertad y que se la pueda quitar fácilmente si tiene que ir al baño. Incorporar una muda o cambio de ropa por si se mancha o se ensucia. 
  • El paso del kinder o guardería a la escuela infantil puede ser complicado, por lo que es interesante acudir previamente para que el niño se familiarice con el entorno, recalcando “que ya es grande”, por lo que es el momento de ir a la escuela de “los grandes”.
  • La experta también recomienda acudir con el niño a comprar y escoger el material escolar (mochila, vaso, lápices), explicándole para qué sirve cada objeto en el entorno educativo.
  • El día que comience el curso escolar, comenzaremos el día juntos, desayunando sin prisas.
  • En lo posible, participar en todas las actividades que el centro educativo proponga a los padres.

En resumen esta experta recomienda: “tranquilidad, sosiego, autocontrol por parte de los padres e intentar hablar con los niños de esos miedos o de la tristeza que pueden sentir”.

Por Javier Granda Revilla
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Imagen: ©Shutterstock / Zoteva

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