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Es un hecho que quienes salen a comer en restaurantes consumen como promedio unas 200 calorías adicionales, y mucho más durante las fiestas. Pero si acostumbras a cocinar en casa, ya tienes una ventaja con respecto a los demás: tiendes a ser más selectivo(a) con los platillos que consumes, indica un estudio. Sigue leyendo para que te informes. 

La temporada de las fiestas ya está aquí y ¿quién no comerá de más en estos días? Y no sólo en casa. Lo normal es comer fuera más de lo habitual, ya sea con la familia, las amistades o los compañeros de trabajo. ¿Sabes a dónde van a parar todas esas calorías de más? A tu cintura naturalmente, a no ser que las contrarrestes con comidas caseras más sanas y ligeras. Desde luego, el ejercicio es otro aliado.

Que comer fuera se asocia con el aumento de peso no es de extrañar, ya que la comida de los restaurantes suele tener más calorías y menos sustancias nutritivas que la casera, con mayores cantidades de sal, azúcar y grasa. Sin contar con que las porciones son mucho mayores y el menú más extenso, y raras veces se perdona un plato adicional (aperitivo, pan, mantequilla, etc.). Cuando llega la hora del postre, ya se ha superado con creces el número de calorías que se ingieren en una comida casera. Y en esta época del año en especial, los platos tienden a ser más elaborados y tentadores, lo que no te ayuda a rechazarlos.

Al aumento de peso, hay que añadir algo más en contra: una alimentación deficiente. Unos investigadores de Queens College, City University of New York, estudiaron los datos de más de 8,300 estadounidenses adultos entre 2005 y 2010, y concluyeron que los que consumían seis o más comidas a la semana fuera de casa tenían un mayor índice de masa corporal o IMC (un estimado de grasa en el cuerpo basado en la altura y el peso), menor densidad del colesterol “bueno” y un nivel más bajo de elementos nutritivos en la sangre, incluyendo las vitaminas C y E. El estudio se publicó en la revista profesional International Journal of Obesity.

Pero hay una fórmula para contrarrestar sus afectos, en Navidad y en cualquier época del año: cocinar habitualmente en casa. Si cocinas con frecuencia, aprendes muy pronto sobre los alimentos y su preparación, y te acostumbras a estar al tanto de los ingredientes y de las calorías que contienen. Como resultado, la comida casera es más sana y suele engordar menos que la de los restaurantes.

Todo esto lo confirma un estudio reciente del Department of Health Policy and Management en Bloomberg School of Public Health del Johns Hopkins University, realizado utilizando los datos de más de 9,000 adultos de 20 años en adelante.

El estudio, que se publicó en la revista Public Health Nutrition, utilizó datos de una encuesta telefónica del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES). A los entrevistados se les hicieron preguntas minuciosas sobre su consumo de alimentos a corto plazo (las pasadas 24 horas) y a largo plazo (los pasados 30 días).

Casi la mitad (un 48 por ciento) de los participantes reportaron que preparaban la cena en casa seis o siete días a la semana. Más o menos el 8 por ciento cocinaba una vez a la semana o menos. Al comparar las diferencias entre ambos grupos (los que cocinaban más y comían en casa y los que cocinaban menos y comían fuera), se llegó a la conclusión de que los primeros consumían alrededor de 200 calorías menos al día, y unos 16 gramos (4 cucharaditas) de azúcar menos.

Un hallazgo particularmente interesante del estudio fue que las personas que reportaron cocinar en casa seis o siete veces tenían una asociación marcada con un consumo de calorías más bajo aun cuando comían fuera. Los “cocineros” estaban más conscientes de cuáles eran los alimentos más saludables y nutritivos, tenían más control de las porciones que los que no cocinaban o apenas cocinaban y aplicaban esos conocimientos al seleccionar el menú cuando salían a comer. En resumen: el hecho de conocer los secretos de la cocina te hace más selectivo a la hora de elegir los platos cuando comes fuera.

¿Quisieras cocinar en casa, pero no tienes tiempo o careces de habilidad en la cocina? Trata de resolver ambos problemas empezando con recetas rápidas, sencillas y nutritivas, y verás que pronto te conviertes en un experto. El esfuerzo vale la pena, aunque no puedas dedicarte a preparar la cena todos los días de la semana. El estudio encontró que las comidas preparadas en casa, aunque sólo sea 2 o 3 veces por semana, bastan para mejorar la calidad general de la dieta. Y una dieta adecuada es una de las mejores armas para mantener saludable y en buena forma a tu familia.

Imagen © Thinkstock / hjalmeida

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