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Una vez que vamos al baño a aliviar nuestros deseos de orinar, pocas veces nos detenemos a observar el color de la orina. Después de todo, es una función del cuerpo tan normal y habitual que la hacemos de manera automática. Pero quizás cambies de idea si sabes que el color de la orina, además de su olor y/o su densidad, es un buen indicador de tu estado de salud general. Infórmate aquí para que puedas diferenciar cuándo el color es normal, o por el contrario, es un síntoma de que algo no anda bien y debes consultar a tu médico.

La orina es un líquido secretado por los riñones, de color amarillento, transparente y con un olor característico, cuya función es eliminar el exceso de líquido y productos de desecho (como sales, minerales o la urea) del cuerpo. Su cantidad y densidad varían de persona a persona y dependen de la cantidad de líquido que éstas han ingerido y de las actividades que han realizado. Por lo general, un adulto excreta alrededor de un litro y medio de orina al día (el equivalente a unas 6 tazas), pero como mencioné, esta cantidad varía de acuerdo a la cantidad de líquido o de alimentos que ha consumido, si ha sudado mucho o si está tomando algún medicamento que afecte este volumen, como es el caso de los diuréticos.

¿De qué color es la orina?

El color normal de la orina varía desde el amarillo claro hasta el ámbar oscuro. Esta coloración se debe a dos pigmentos, el urocromo (un pigmento amarillo que se deriva del procesamiento de las células sanguíneas muertas en el hígado) y la urobilina (una sustancia derivada del metabolismo de la bilirrubina). Si bebes suficiente agua y tu organismo está bien hidratado, la orina tendrá un color amarillo claro. Pero si bebes poca cantidad de agua, los pigmentos se concentran y entonces la orina adquiere una coloración ámbar oscuro.

Hay muchos otros factores que influyen en la coloración de la orina, desde los alimentos que se ingieren (como la remolacha/beterraga, la zanahoria, las bayas (berries) o las habas/guisantes), hasta medicamentos ya sea por receta o de venta libre y hasta ciertas enfermedades. Según el factor, la orina puede tomar una coloración rojiza, café oscuro, naranja, verdosa ¡y hasta azul!

Algunas coloraciones específicas podrían ser un signo de una condición que requiera atención médica. Muchas veces un profesional de la salud puede sospechar o determinar a simple vista de qué problema se trata solamente observando el color y la transparencia de la orina. Para que tú también estés informado(a), aquí tienes una explicación de lo que indica cada color:

  • Orina transparente, sin color: significa que estás ingiriendo líquidos en exceso. A no ser que tengas cálculos (piedras) en la vejiga o los riñones, y por lo tanto debas beber cierta cantidad recomendada por el urólogo, reduce la cantidad de agua que tomas.
  • Orina de color amarillo, desde muy claro hasta amarillo oscuro: la coloración se considera normal, pero mientras más claro y transparente sea el color amarillo, mejor hidratado está tu cuerpo. Si se torna de color amarillo muy oscuro, es señal de que debes beber más líquidos.
  • Color ámbar, similar a la miel: indica que definitivamente no estás tomando suficiente agua. Ponle remedio de inmediato consumiendo más líquido. Si el agua te parece demasiado insípida, añádele trocitos de futas, rebanadas de naranja o de limón para agregarle un nuevo sabor.
  • Orina de color naranja o pardo: si esta coloración viene acompañada de heces fecales descoloridas o blanquecinas, y tu piel y/o los ojos han tomado un tono amarillento, es señal que el hígado podría no estar funcionando bien. Te recomiendo que llames o visites cuanto antes a tu profesional de la salud. Estos colores pueden también indicar un problema renal o una infección urinaria. Si persiste, llama a tu doctor(a). Otras causas, pueden ser también las responsables de que la orina adquiera un color oscuro, como la ingestión de ciertos alimentos (por ejemplo las habas, el ruibarbo o la sábila), medicamentos como el fosfato de cloroquina y la primaquina, utilizados para combatir la malaria, antibióticos como el Flagyl (metronidazole), laxantes que contengan cáscara o sena, relajantes musculares como el metocarbamol y ciertos medicamentos utilizados en los tratamientos de quimioterapia. Por otro lado, si realizas ejercicios a un nivel extremo, esta actividad en exceso podría ser la causa de que la orina adquiera un tono pardo oscuro (e incluso rosado).
  • Orina de color rosado o rojo: si comiste una ensalada de remolacha (betabel) muy grande, o un postre a base de moras (blackberries) o ruibarbo, no te asombres si al ir al baño descubres que la orina ha tomado un tono rosado o rojizo. Algunos medicamentos, de nuevo, podrían ser los responsables, como el Pyridium (fenazopiridina), usado para aliviar molestias del tracto urinario y laxantes que contengan sena (recuerda que estos últimos también le dan una tonalidad anaranjada). Las personas que sufren una enfermedad hereditaria, conocida como porfiria, notarán que la orina toma un color rojo vino. Ahora, presta atención: la sangre en la orina (o hematuria) es otra de las causas y podría indicar desde una infección urinaria (especialmente si la orina también se presenta turbia) hasta inflamación de la próstata (prostatitis), quistes en los ovarios, cálculos en los riñones o la vejiga, y hasta tumores tanto benignos como cancerosos. Mi recomendación es que consultes con tu doctor(a) lo antes posible.
  • Orina de color verde o azul: como ves, la orina puede cubrir todo un arcoíris de colores, incluyendo éstos, que son raros. Pero no te asustes. Casi siempre estos colores se deben a pigmentos alimentarios muy intensos, a contrastes utilizados en pruebas renales o al uso de medicamentos como el antidepresivo amitriptilina, el analgésico tipo AINE Indocin (indometacina) o el anestésico propofol (Diprivan). Algunas condiciones como la hipercalcemia benigna, una condición hereditaria poco común que se caracteriza por niveles elevados de calcio en la sangre (también conocida con síndrome del pañal azul), hace que la sangre tome una coloración azulada. Una orina de color verde puede deberse a una infección del tracto urinario causada por bacterias de tipo pseudomona. De todas formas, si tu orina cambia de color y en caso de dudas, consulta con el doctor(a).

Además del cambio en el color de la orina, otras señales pueden indicarte que debes visitar al médico. Si la orina se vuelve turbia, o adquiere un olor acre intenso (parecido al amoníaco) podría tratarse de una infección urinaria o de cálculos renales. La presencia de espuma en la orina, cuando es recurrente, podría indicar que tu dieta es demasiado rica en proteína y debes balancearla, o tratarse de un problema renal. Si solamente ocurre de vez en cuando, no debes preocuparte.

Como ves, lo importante es estar alerta ante cualquier cambio, sobre todo si es prolongado. Si no padeces de una condición específica, no estás tomando ningún medicamento como los que mencioné y te hidratas bien, tu orina tendrá un color y olor normales. Cualquier otro color, especialmente si se debe a sangre en la orina, debe motivarte a tomar el teléfono y hacer una cita lo antes posible con tu profesional de la salud para encontrar la causa y ponerle solución.

 

Publicación original: 2017

Ultima revisión: 2017

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Imagen © iStock / RapidEye

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