Recuperación de peso: lo que muestra la evidencia
Un metaanálisis publicado en The BMJ analizó 37 estudios con más de 9,300 personas y confirmó una realidad clave: la obesidad es una condición crónica. Al suspender los medicamentos para bajar de peso —como los agonistas del receptor GLP-1—, el peso perdido tiende a recuperarse.
Los datos muestran que, tras dejar el tratamiento, la ganancia promedio es de 0.4 kg por mes, y el peso suele regresar a los valores iniciales en alrededor de 1.7 años. Además, los beneficios en salud —como mejoras en presión arterial, colesterol y glucosa— se pierden progresivamente.
¿Por qué ocurre el “efecto rebote”?
Especialistas explican que estos medicamentos controlan el apetito de forma artificial. Al suspenderlos, el cuerpo pierde ese freno hormonal, lo que facilita comer en exceso. Por eso, dejar el tratamiento sin un plan de apoyo nutricional y conductual aumenta el riesgo de recuperar peso.
Clave para el manejo de la obesidad
La evidencia sugiere que estos fármacos no son soluciones rápidas, sino parte de un tratamiento a largo plazo. Si se interrumpen, es fundamental contar con acompañamiento médico, hábitos saludables y estrategias sostenidas para minimizar la recuperación de peso.
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Por Karla Islas Pieck
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