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Desde que ves a tu bebé por primera vez, él no deja de sorprenderte. Poco a poco crecerá y serás testigo de su habilidades, que evolucionarán tan rápido que a veces ni siquiera tendrás oportunidad de darte cuenta cómo se ha desarrollado. ¡No te lo pierdas ni un sólo día, disfruta cada nuevo paso que da!

Siempre oímos que todas las madres se quejan de lo rápido que crecen los hijos. Te has preguntado alguna vez ¿Qué pasa en el desarrollo de tu bebé desde que nace hasta los 3 años?

Cuando tu hijo haya cumplido su primer mes de vida, ya tendrá los sentidos listos para recibir los estímulos que le mostrará el mundo. A esta edad, aún no puede identificar tu rostro; te distingue por el olor, y es muy probable que pase la mayor parte del tiempo dormido o comiendo. Su cabeza todavía es muy pesada, y su cuello se fortalece poco a poco. Realiza movimientos con las manos; prueba darle tu dedo y verás que no lo suelta. A los tres meses, su oído está más desarrollado, y ya consigue ver los colores de todo lo que lo rodea.

A los cuatro meses, tu bebé ya será capaz de levantar las piernas. A los cinco,  notarás que su boca no para; ésta será su principal herramienta para descubrir el mundo, y todo lo que tenga a su alcance lo probará, chupará, y lamerá.

Alrededor de los siete meses, ¡los dientes ya vienen en camino! Lo notarás más irritado porque padecerá molestias en las encías. A los ocho, sus intentos por gatear no terminarán, y a los nueve verás cómo sus manos desarrollan movimientos más finos mientras juega.

A los diez meses, tu bebé se convertirá en un explorador incansable que se arrastrará por la casa en busca de cajones y puertas. Gatear será la diversión más grande que haya descubierto.

A los once meses, se podrá mantener de pie, en un equilibrio difícil pero equilibrio al fin. Y es que estará arrancando motores para soltarse solito en cualquier instante.

Al año de vida puedes llevarte una de las sorpresas más dulces, ya que lo verás caminar por sí mismo. Es muy importante que lo vigiles pero que te mantengas tranquila, él no debe percibir que te pones nerviosa o que sientes miedo.

Al año y medio ¡cuidado! No habrá quién lo detenga. Lo verás caminar y jugar incansablemente, mientras su inteligencia continúa en desarrollo. Por eso, será muy importante estimularlo a través de juegos y objetos que quizá a ti te parezcan cotidianos, un simple colador de cocina para tu hijo será una nave voladora que no tardará en experimentar.

En esta etapa también lo verás como un gran imitador de todo lo que haces. Buscará algún objeto que funcione como un teléfono o una escoba para repetir los movimientos de la gente que lo rodea, trapos para limpiar, ¡y hasta manejará! Todas estas actividades le divertirán mucho ya que descubrirá que puede controlar su cuerpo con mayor autonomía, lo que le lleva a desarrollar todas las capacidades motoras a través de la curiosidad que les ofrece el mundo exterior.

Todas estas habilidades de tu bebé se desarrollan con más claridad entre los dos y tres años. Se siente mucho más libre, sus manos cobran fuerza y seguridad, al igual que sus piernas. Ya no camina: corre y consigue cambiar de sentido con gran facilidad; con seguridad habrá tropezones, además de muchos saltos y bailes.  Al final de los tres años, quizá ya pueda bajar las escaleras coordinando ambas piernas.

Con las manos no hay objeto que se les resista, puede sujetar crayones; y mejor aún, trazar sus primeras huellas en las paredes, no lo limites, proporciónale la superficie adecuada para pintar y quizá descubras que tienes un artista en casa.

Tu bebé es una fuente inagotable de energía desde que nace hasta que cumple los tres años. Disfruta de esta etapa y juega mucho con él. Es una etapa definitiva para su desarrollo.

Imagen © Thinkstock / inarik

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

 

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