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Si estás tratando de perder peso — no importa que el número de kilos o libras sea grande o pequeño — la promesa de una dieta de moda (la de la sopa, la de la luna, la de la toronja o pomelo, o la de los 3 días, por ejemplo), puede resultar tentadora. Después de todo, ¿a quién no le gustaría librarse del esfuerzo y la disciplina que implica el proceso y encontrarse esbelto y en forma de la noche a la mañana? Pero ten cuidado. Los resultados podrían durar poco y poner en peligro tu salud.

Promesas, promesas… ten mucho cuidado con lo que te proponen: cuerpos esculturales con sólo tomar esa pastilla, eliminar ese tipo de alimento, usar ese producto y ¡zas!, casi que en un abrir y cerrar de ojos puedes lucir como toda una modeloLo cierto es que la oferta es tentadora, tan atractiva que muchos se dejan seducir. Pero ten muy claro lo siguiente: perder peso requiere esfuerzo, paciencia y tiempo para que los resultados sean duraderos. Los planes drásticos (“crash diets” como se conocen en inglés), o los que eliminan a largo plazo los nutrientes que tu cuerpo necesita, no son la respuesta a tu deseo de eliminar el sobrepeso. Es más, hasta pueden resultar peligrosos.  Para proteger tu salud, tómate el tiempo para reconocer cuando se trata de una dieta de moda y no un plan serio.

La verdad detrás de la cortina de humo

¿Qué hay detrás de esa oferta maravillosa? ¿Funcionará en realidad? Y como te parece tan fácil seguramente has intentado más de un plan rápido y quizá hayas vuelto a ganar el peso perdido y quizás más. ¿Cómo puedes saber si ésta dieta que estás considerando se trata de una dieta de moda o es confiable? Las señales de aviso son las siguientes:

  • La oferta es demasiado buena para ser verdad
  • Ofrece resultados rápidos y dramáticos sin mucho o sin ningún esfuerzo
  • Elimina alimentos que normalmente forman parte de una dieta saludable – como carbohidratos o productos lácteos
  • Se concentra principalmente en un solo alimento (como la toronja -o pomelo- o la sopa de col)

Algunas de estas dietas de moda incluso te presionan para que consumas un tipo de suplemento especial o que compres un producto determinado que te “garantiza” los resultados. Además, la mayoría pone muy poco énfasis en una nutrición equilibrada y balanceada y en el ejercicio regular como un hábito de vida.

Si la dieta que estás considerando tiene alguna de estas características o tienes el presentimiento de que es un plan que no podrías seguir para siempre por las privaciones que implica, entonces se trata de una dieta de moda y podría hacerte más daño que provecho en términos de salud.

¿Por qué no te benefician las dietas de moda?

Es cierto que puedes perder peso ¡y mucho! con una de esas dietas de moda. Y aunque perder el exceso de peso es siempre recomendable, la forma en que lo haces es importante no sólo para que no lo recuperes unas cuantas semanas después cuando retornes a tu vida normal, sino para que no dañes a tu organismo en el proceso. Considera lo siguiente:

  • Las dietas y regímenes basados en muy pocas calorías, menos de 1,200 diarias  o las que requieren desintoxicación durante varios días, solamente logran una cosa: desacelerar tu metabolismo y privar a tu organismo de nutrientes esenciales. A la larga, recuperarás el peso perdido a base de líquido y masa muscular ¡con más grasa! Así comienza el efecto del yo-yo, el sube y baja que tanto te frustra y te perjudica.
  • Tu sistema inmunológico (de defensa) puede debilitarse haciéndote más vulnerable a infecciones en el medio ambiente.
  • Cuando sigues una dieta de moda, corres mayor riesgo de deshidratarte, tener alteraciones en los minerales (disminución del potasio, por ejemplo) y de sufrir palpitaciones. Incluso se puede llegar a afectar tu corazón, especialmente si realizas este tipo de dieta más de una vez, ya que pueden dañarse tus vasos sanguíneos.
  • La falta de nutrientes esenciales puede provocarte cambios en el cabello, la piel y las uñas.
  • Los cambios demasiado drásticos en la alimentación pueden, especialmente en los más jóvenes, convertirse en un trastorno alimenticio (como bulimia o anorexia nerviosa).
  • Las dietas de muy bajas calorías también pueden provocar cálculos en la vesícula biliar.

¿Realmente quieres eso para ti? Seguro que no. Entonces lo más lógico es buscar una forma más segura y saludable de perder el peso que tienes de sobra. Ten presente que tu plan ideal lleva tiempo, no pretendas que todo suceda en un abrir y cerrar de ojos como en los cuentos de hadas. Ponte la meta de perder de 1 a 2 libras a la semana (0.45 a 0.9 kilogramos), realizando cambios permanentes en tu estilo de vida. Aquí tienes tres sugerencias:

1. En vez de contar calorías, haz que las calorías cuenten en calidad. Incluye en tu dieta una variedad de alimentos sanos: frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y productos lácteos libres o bajos en grasa. A la vez, reduce y/o elimina de tu dieta aquellos alimentos altos en grasa saturada, grasas trans, azúcar y sal.

2. Controla las porciones. Sírvete moderadamente y evita repetir. Y para que tengas una guía de lo que significa una porción razonable, te damos algunos ejemplos y sugerencias:

  • Una pelota de béisbol, o tu mano cerrada en un puño, te dará la idea de lo que equivale a una taza. Visualiza la pelota en el plato. Ese espacio puedes llenarlo con estas saludables porciones:
    1. Una taza de ensalada de hojas verdes (espinaca o lechuga romana)
    2. Una taza de zanahorias picaditas
    3. Una taza de manzana picadita (o media manzana)
    4. Una taza de sopa de verduras
    5. Una taza de cereal en hojuelas
    6. Una taza de fresas (frutillas) – o 12 frutillas
  • Un foco (una bombilla eléctrica) puede servirte de guía para visualizar y medir “a ojo”:
    1. ½ taza de puré de papas
    2. ½ taza de arándanos azules
    3. ½ taza de uvas
    4. ½ taza de helado
    5. ½ taza de arroz integral cocinado
  • Una baraja de cartas puede ayudarte a medir
    1. Una porción de 3 onzas (85 gramos) de carne asada
    2. Una porción de 3 onzas (85 gramos) de pechuga de pollo

3. Empieza un programa de ejercicios. Es tan importante como tu dieta y te ayudará no solamente a eliminar y a controlar tu peso, sino a manejar mejor el estrés, a dormir mejor, y a sentirte más llena(o) de vitalidad y energía. ¿No tienes idea de cómo empezar? En la sección de Ejercicio de Vida y Salud encontrarás sugerencias y consejos para comenzar tu programa de ejercicios y a elegir los que más te agraden y se ajusten a tu estilo de vida. Pero recuerda que siempre debes contar con la aprobación de tu médico antes de comenzar cualquier programa de actividad física, especialmente si haz estado sedentario, si tienes un problema de salud y/o si tienes 40 años o más. También busca el apoyo de tus amigos y familiares para que te levanten cada vez que pierdas el ánimo o la fuerza de voluntad.

Verás que la combinación de una dieta saludable y la actividad física diaria te proporcionarán los resultados esperados. Recuerda siempre que tu salud es tu tesoro. No dejes que una dieta de moda la perjudique.

 

Imagen © iStock / ivanmateev

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