Si tú o alguien cercano está atravesando por un momento difícil emocionalmente, sabes que buscar soluciones efectivas es la prioridad. La depresión afecta a millones de personas y, a veces, los tratamientos convencionales no son lo que todos prefieren o necesitan. Un nuevo estudio profundiza en el uso del ejercicio para la depresión. Se trata de una revisión sistemática, realizada por Cochrane, que aporta datos frescos sobre si mover el cuerpo realmente ayuda a sanar la mente.

¿Qué tan efectivo es el ejercicio para la depresión?

Los investigadores se dedicaron a revisar 73 estudios que involucraron a casi 5,000 adultos (4,985 para ser exactos). ¿El objetivo? Saber si el ejercicio para la depresión reduce los síntomas y mejora la calidad de vida en comparación con medicamentos, terapia psicológica o simplemente no hacer nada.

Lo que encontraron es esperanzador, pero hay que leerlo con calma. El ejercicio físico puede ser moderadamente efectivo para reducir los síntomas depresivos si lo comparamos con no recibir ninguna terapia. Es decir, moverse es definitivamente mejor que quedarse quieto sin tratamiento.

A continuación, los hallazgos principales en puntos clave:

  • Efectividad moderada: El ejercicio ayuda a reducir síntomas comparado con no hacer nada.
  • Similar a otros tratamientos: Existe poca o ninguna diferencia en la reducción de síntomas entre hacer ejercicio y recibir terapia psicológica o tomar antidepresivos (aunque esto se basa en pocos estudios pequeños).
  • Efectos adversos raros: Los efectos no deseados fueron poco comunes; solo algunos participantes reportaron problemas musculares, articulares o un empeoramiento de la depresión.
  • Aceptación: La gente parece aceptar el ejercicio tanto como otros tratamientos, ya que el número de personas que completaron los estudios fue similar.

Lo que dicen los expertos sobre el ejercicio para la depresión

Para entender mejor estos resultados, es vital escuchar a quienes analizan estos datos día a día. El Dr. Brendon Stubbs, investigador senior del King’s College de Londres, comentó en declaraciones al Science Media Center de España que este estudio refuerza la idea de movernos como parte de la solución.

“Esta revisión Cochrane proporciona pruebas sólidas de que el ejercicio puede reducir moderadamente los síntomas depresivos en adultos en comparación con la ausencia de tratamiento o las intervenciones de control, con efectos que parecen comparables a los de las terapias psicológicas o los antidepresivos en las limitadas comparaciones directas disponibles”, explica Stubbs.

Además, señala que esto apoya la integración del ejercicio para la depresión en los planes médicos, especialmente porque tiene un “perfil favorable de eventos adversos en comparación con los efectos secundarios farmacológicos”.

¿Sustituto o complemento?

Sin embargo, no todo es blanco o negro. El Dr. Jeff Lambert, profesor asociado en Psicología de la Salud en la Universidad de Bath, recuerda que se debe ser cauteloso con la calidad de los estudios.

“Existen algunas pruebas que sugieren que el ejercicio puede ser tan eficaz como la terapia psicológica o los medicamentos antidepresivos, pero esta conclusión se basa en un número reducido de estudios y, por lo tanto, conlleva una incertidumbre considerable”, advierte Lambert.

Un punto crucial que menciona el Dr. Lambert es que estos estudios usaron programas estructurados (supervisados), no solo decirle al paciente «sal a caminar».

“La revisión no incluyó intervenciones basadas en consejos sobre ejercicio o apoyo conductual, que son mucho más comunes en la atención rutinaria”, aclara. Por eso, sugiere: “En la práctica real, y a falta de estudios más pragmáticos, probablemente sea mejor considerar la actividad física como una opción útil o un complemento de los tratamientos existentes, en lugar de como un sustituto directo de la atención establecida”.

Preguntas y respuestas

A continuación, se presentan las dudas más comunes resueltas de forma directa basándose en esta nueva evidencia:

1. ¿El ejercicio cura la depresión por sí solo? La evidencia sugiere que el ejercicio puede reducir moderadamente los síntomas comparado con no hacer nada, y podría tener efectos similares a la terapia o medicación en algunos casos, pero la evidencia a largo plazo es incierta.

2. ¿Se deben dejar las medicinas y solo hacer ejercicio? No. Los expertos sugieren que las decisiones sobre cambiar o combinar enfoques “deben tomarse en colaboración con los profesionales sanitarios, teniendo en cuenta las circunstancias individuales”.

3. ¿Qué tipo de ejercicio se estudió? La revisión se centró principalmente en “programas de ejercicio estructurados, a menudo supervisados”, y no simplemente en consejos generales sobre actividad física.

4. ¿Es seguro hacer ejercicio si se tiene depresión? Sí, los efectos no deseados “no fueron comunes”. La minoría que los experimentó reportó problemas musculares, articulares o un empeoramiento de los síntomas, pero en general es seguro.

Por Karla Islas Pieck
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Imagen: ©Shutterstock / Gorgev

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