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Si estás buscando una forma de eliminar kilos o libras de más, he aquí una alternativa que puede resultar efectiva y, lo mejor de todo, que es muy fácil de implementar. Se llama ejercicios o entrenamiento por intervalos y puedes partir de cero o incorporarlos en tu rutina actual de ejercicios, ya sea en tus caminatas, cuando sales a correr o cuando montas tu bicicleta. Descubre de qué se trata el ejercicio por intervalos.

Cada quien tiene su estilo propio para hacer ejercicios. ¿Cuál es el tuyo? A algunos les gustan las actividades suaves y continuas, que sean más bien lentas y armónicas y que, con el tiempo, van tonificando los músculos y permiten ver los resultados en el cuerpo. Otros, en cambio, prefieren los ejercicios más demandantes y potentes, que requieren mayor esfuerzo físico. Entre estos dos estilos existe una alternativa denominada ejercicios o entrenamiento por intervalos, que utiliza un poco de ambos en busca de mejores resultados.

¿Cómo? El denominado entrenamiento por intervalos es una técnica de ejercicios que combina breves períodos de esfuerzo con algunos minutos de descanso. Por ejemplo, si caminas en una cinta en el gimnasio puedes hacer 4 minutos de caminata normal combinados con un minuto de caminata acelerada, luego 4 minutos de caminata normal para reponer energías y entonces 3 minutos de caminata acelerada para volver a descansar 4 minutos con una caminata normal y repetir 1 minuto de caminata acelerada.

Las opciones son variadas y puedes aplicarlas al montar o andar en bicicleta o al salir a correr, por ejemplo. También puedes combinar sesiones al aire libre con el gimnasio. Antes de empezar, lo ideal, si puedes, es que consultes con un entrenador calificado para que te asesores sobre cómo debes empezar y cómo debes ir modificando esta rutina ya que excederte con este tipo de entrenamiento puede causar el efecto opuesto al deseado, con síntomas como debilidad y cansancio, entre otros.

Cuando se practican en forma apropiada, estos ejercicios te ayudan a quemar calorías y a perder los kilos o libras de más, al mismo tiempo que permiten tonificar los músculos y a mantenerse en forma. En pocas palabras, entre los principales beneficios del entrenamiento por intervalo se encuentran:

  • Quemar más calorías, incluso si aumentas apenas unos cuantos minutos cada vez.
  • Mejora la capacidad aeróbica y el desempeño, a medida que mejora el entrenamiento cardiovascular, y permite ejercitar por más tiempo o con más intensidad.
  • Brinda resultados similares que los del entrenamiento aeróbico tradicional pero en menos tiempo. Comenzarás a notar los cambios en cuestión de semanas después de comenzar con esta rutina.
  • También aumenta la capacidad de recuperación. Esto es importante en algunos deportes como el tenis, el baloncesto (basketball) y el fútbol, entre otros.
  • Te ayuda a evitar el aburrimiento, ya que podrás variar la intensidad de los intervalos cortos, agregando variedad a tu rutina de ejercicios.
  • No necesita ningún equipo especial, simplemente debes modificar un poco tu rutina actual.

Como con otro tipo de actividades físicas, en este caso también hay algunos cuidados que debes considerar, sobre todo porque en los momentos de mayor intensidad, el ejercicio por intervalos hace que se acelere tu ritmo cardíaco y que el cuerpo se exija más.

Esto puede no ser apropiado para personas que sufren problemas del corazón o de las articulaciones, por ejemplo, así como quienes tienen asma u otros problemas respiratorios. Por eso, si tienes dudas al respecto o sabes que tienes alguna condición de salud en particular, o si eres mayor de 40 años y no has hecho ejercicio durante mucho tiempo, siempre es preferible que consultes con tu médico antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios.

Incluso en personas sanas es posible excederse con este tipo de entrenamiento, ya que puede tener riesgos. Algunos especialistas recomiendan tomarse como mínimo dos días de descanso entre una sesión y otra, especialmente si notas síntomas no deseados que pueden estar provocados por excederte en tu entrenamiento. Por ejemplo, puede provocar:

  • Debilidad, malestar general y decaimiento.
  • Pérdida del apetito.
  • Dificultad para dormir.
  • Dolor e inflamación crónicos.
  • Resfríos o infecciones respiratorias crónicas.
  • Lesiones por sobreuso, como tendinitis
  • Cansancio inusual.
  • Irritabilidad.

Si notas cualquiera de estos síntomas, toma un descanso y no temas a que vayas a perder tu condición física ya que podrás recuperarla cuando vuelvas a sentirte bien. Recuerda que cada persona es diferente y por eso es importante que ajustes tu rutina de ejercicios de acuerdo a tu capacidad. Si tienes dudas, siempre es preferible que consultes con un especialista acerca de qué cuidados debes considerar para mantener una buena salud y potenciar los beneficios de hacer ejercicio regularmente.

 

Imagen © iStock / erel photography

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