Comparte este artículo:

El quererse demasiado o adularse todo el tiempo son síntomas de un desorden de personalidad llamado narcisismo. En Vida y Salud te contamos de qué se trata ser narcisista.

No sé si te acuerdas de una canción de Paco Stanley, que dice: “Qué lindo soy, qué bonito soy, ¡como me quiero!, ¡sin mi me muero!”. O la clásica “El Rey” de Vicente Fernández: “Con dinero o sin dinero, yo hago siempre lo que quiero, y mi palabra es la ley… ¡sigo siendo el rey!”. Estas canciones son pertinentes al hablar del narcisismo o trastorno de personalidad narcisista, un tipo de los llamados “desórdenes de personalidad” que son parte del cuadro de enfermedades mentales y que incluyen el trastorno límite (o limítrofe) de personalidad, el trastorno de personalidad antisocial y el trastorno esquizoide de la personalidad, entre ellos.

Lo cierto es que está muy bien quererse a sí mismo y es importante, pero hacerlo en exceso, es en realidad un síntoma de que algo no anda bien con la autoestima.

Imagínate vivir con alguien que todo el día está halagándose. Alguien que tiene un ego más grande que el planeta, que vive recalcando sus atributos y vive reclamando atención y admiración.  Aunque puede parecer que esa persona simplemente tenga una autoestima muy en alto, estas pueden ser señales de que sufre de narcisismo. Las personas con este desorden de personalidad creen que son superiores a los demás y los sentimientos u opiniones de los demás les importan muy poco.

A pesar de que las personas que sufren de narcisismo parecen tener mucha seguridad, detrás de esa confianza se esconde un amor propio muy frágil y vulnerable. Los narcisistas no soportan ni la más mínima crítica.  Esta enfermedad mental se caracteriza por comportamientos dramáticos y emotivos, casi histriónicos (es decir, exagerados y teatrales).

Los síntomas de este desorden de personalidad incluyen:

  • Sentirse superior a los demás
  • Exagerar las cualidades o logros y hablar de eso todo el tiempo
  • Querer ser constantemente halagado o admirado
  • Incapacidad para reconocer los sentimientos o emociones de los demás
  • Esperar que los demás siempre hagan su voluntad
  • Aprovecharse de los demás
  • Referirse despectivamente a los demás
  • Ser envidioso y sentir celos o pensar que todo el mundo los envidia
  • Problemas para mantener una relación estable y sana
  • Centrar las conversaciones en si mismos
  • Creer que todo lo suyo es lo mejor (el mejor trabajo, el mejor auto, la mejor casa, etc.)

El narcisismo puede conducir a ciertos problemas para la salud física, como la hipertensión y los problemas cardiacos.

Las causas de este desorden de personalidad no se conocen. Pero el mejor tratamiento para el narcisismo es la ayuda psiquiátrica. Así que si conoces a alguien que está todo el tiempo poniéndose en un pedestal, aconséjalo para que busque ayuda profesional.

 

Imagen © iStock / powerofforever

Comentarios