Muchos jóvenes piensan que esta enfermedad ha existido siempre. Pero lo cierto es que fue el 5 de junio de 1981, cuando se descubrieron los primeros casos de esta enfermedad de transmisión sexual. Ahora que se cumple su aniversario, ¿qué ha pasado en términos de prevención y tratamiento?

Hace 30 años, para ser exactos, el 5 de junio de 1981, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) en Estados Unidos informaron que habían encontrado varios casos de una neumonía rara y un tipo de cáncer poco común en Los Ángeles, en San Francisco y en Nueva York. Había un factor común entre los casos reportados que se presentaron en hombres homosexuales o gay con sistemas inmunológicos ( o de defensa) muy débiles.

Sin saberlo, éste fue el primer aviso de la temible enfermedad que hoy se ha convertido en una pandemia. Tuvieron que transcurrir tres años hasta que pudieron identificar con precisión el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el virus que causa el SIDA. Los médicos entendieron entonces que para enfermarse de SIDA era necesario haber tenido en el sistema el VIH por al menos 10 años. Es decir, que descubrieron que la gente podía transmitir el virus de uno a otro y que esto había estado sucediendo en varias personas en muchos países alrededor del mundo.

Desde que supimos formalmente acerca del VIH, se calcula que 25 millones de personas han muerto de SIDA y 34 millones están infectadas con el virus del VIH. Los esfuerzos de la comunidad científica han continuado desde entonces, y el panorama para controlar el SIDA actualmente es mucho más alentador de lo que se podría haber pensado entonces. Aunque no lo suficiente ya que como no se invierte mucho en educación, muchas personas piensan que el SIDA no es un problema y que no les afectará a ellos.

África es un continente muy afectado: hace diez años, la mitad de la población de varios países africanos podía morir de SIDA. Sin embargo hoy, la tasa de mortalidad ha disminuido. Durante el 2005, el SIDA cobró la vida de 2.1 millones de personas, mientras que en el 2009, los datos más recientes a los que se tiene acceso, indican que 1.8 millones de personas murieron por esta enfermedad de transmisión sexual. Es decir, que en cierta medida, se han salvado vidas, gracias a la combinación de dos factores: los tratamientos y la prevención.

Los medicamentos para controlar la presencia del virus del VIH en el cuerpo actualmente están disponibles en varios países, aunque su acceso a ellos aún sea limitado. Esto es particularmente cierto en los países en desarrollo, pero algunas organizaciones altruistas se han preocupado por distribuirlos de alguna manera. Y aunque la disponibilidad de los tratamientos, como los cócteles antirretrovirales (combinación de medicamentos) son efectivos, no son la cura para el SIDA (además son costosos). Así que la mejor manera de parar a esta enfermedad, sigue siendo la prevención: tener sexo seguro (usar preservativos o condones), limitar el número de compañeros sexuales, hacerse el examen de detección del VIH cuando se inicia una nueva relación, etc.

Las investigaciones en materia de SIDA no paran y se ha descubierto que algunas personas son inmunes al virus. Tal vez allí radique el secreto para crear una vacuna o estar más cerca de encontrar una cura definitiva. Esto cuesta dinero, pero en el mundo hay gran preocupación sobre el tema y muchas organizaciones de salud invierten en investigar para salvar vidas.

Por ahora, te reitero: tener relaciones sexuales de manera responsable, es la mejor manera de prevenir que el VIH y el SIDA se sigan expandiendo por el mundo. Así que si estás en una relación sexual, hazlo de manera responsable y si tienes dudas, de cómo protegerte, consulta con tu médico.

Ojalá que pronto se encuentre la cura para esta pandemia que azota al mundo desde hace 3 décadas. Sería una noticia maravillosa.

Imágen © iStockphoto.com / Valentín Garcia Rodriguez

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