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Durante el embarazo, los dolores leves y aquellos relacionados con las gripes o resfriados se tratan comúnmente con acetaminofén (Tylenol) con la aprobación de los médicos. Pero un estudio nuevo realizado en Dinamarca advierte que el uso prolongado del acetaminofén podría asociarse al Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

Durante el embarazo, si se presenta un dolor que no está relacionado con la gestación generalmente es un motivo de preocupación, especialmente porque la mayoría de los medicamentos están contraindicados.

Sin embargo, el acetaminofén, comúnmente conocido como Tylenol, se ha recomendado por los médicos para los dolores comunes y leves que pueden presentarse durante el embarazo tales como el dolor de cabeza, el dolor de espalda, o para aliviar los síntomas del catarro o resfriado e incluso una fiebre baja.

La dosis común de acetaminofén es de 650 miligramos y por lo general se indica que puede tomarse cada 6 horas en un período de 24 horas. No exceder 3,000 mg en 24 horas es muy importante.

Pero, más allá de seguir las reglas en cuanto a la dosis, un estudio nuevo realizado en Dinamarca advierte que tomar acetaminofén durante el embarazo puede incrementar el riesgo de que los hijos desarrollen el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

De acuerdo a la investigación publicada en la revista JAMA Pediatrics, los niños cuyas madres tomaron acetaminofén mientras estaban embarazadas tuvieron un riesgo 40 por ciento mayor de ser diagnosticados con TDAH. El estudio se realizó entre más de 64,000 madres danesas y sus hijos. Los niños nacieron entre 1996 y 2002.

Las madres que tomaron acetaminofén por períodos largos (especialmente por 6 semanas o más) durante el embarazo fueron las que tuvieron el riesgo más alto (casi de un 50 por ciento) de tener hijos que requirieron tratamiento con medicamentos para el TDAH.  Más de la mitad de las mujeres del estudio dijeron haber usado acetaminofén y el estudio se concentró en contar el tiempo que lo tomaron, más no en la dosis.

En concreto, el estudio encontró que para cuando tenían 7 años de edad, los niños ya estaban tomando algún tipo de medicamento para el TDAH o tenían algún problema de comportamiento relacionado con dicho trastorno.

Sin embargo, antes de que te alarmes y elimines el acetaminofén de tu botiquín, es necesario esperar a que se hagan más estudios al respecto, pues esta investigación no estableció una relación de causa-efecto. Es decir, que se observó relación pero no se estableció que el acetaminofén sea la causa directa del TDAH.

Para el Dr. Beate Ritz, profesor y vicepresidente del departamento de epidemiología de la Universidad de California en Los Ángeles, las mujeres embarazadas no deben preocuparse, pero sí, tratar de evitar tomar estos analgésicos hasta donde puedan mientras se sabe más al respecto.

Recuerda que hasta el momento, el acetaminofén ha sido aprobado por los médicos para las mujeres embarazadas, por tener un perfil de seguridad favorable (basado en estudios previos). Si tienes dudas respecto a qué debes hacer si tienes alguna molestia o dolor durante el tiempo que estás embarazada, siempre debes consultar con tu médico y nunca debes tomar ningún suplemento, hierba y/o medicamento de venta libre a menos que él o ella lo apruebe.

Imagen © Thinkstock / Sean Prior

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