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Si te preguntas por qué comenzamos esta serie con el segundo mes, la respuesta es sencilla: ¡Durante el primer mes, es probable que ni siquiera te habías dado cuenta que estabas embarazada! En este segundo mes empezarás a notarlo inevitablemente ya sea porque tu período no llega o porque estás sintiendo el malestar típico. Muchas lo empiezan a sospechar, pero algunas acuden al médico pensando que es por otra causa y recién ahí lo descubren.

Aunque el embrión es todavía muy pequeño durante el segundo mes de embarazo, los órganos principales se empiezan a formar. Los cambios en tu cuerpo se empiezan a un poco más notorios.

Cambios en tu cuerpo

  • El cansancio y el sueño permanecen y aumentan.
  • Tus senos y pezones siguen sensibles, y ahora aumentan de tamaño y empiezan a endurecerse. Además, el color de los pezones tiende a oscurecer.
  • Tus caderas empiezan a ensancharse debido a la expansión de la pelvis.
  • Podrías empezar a aumentar de peso, pero muchas veces es debido a la ansiedad que te hace comer un poco más de lo que necesitas.
  • Las náuseas y vómitos en la mañana podrían continuar. Éstos se dan más frecuentemente por la mañana en ayunas, y desaparecen después del desayuno. Si persisten, consulta con tu médico para ver si tienen una causa diferente.
  • Los trastornos digestivos continúan. Podrías tener acidez (agruras) especialmente por la mañana, estreñimiento, gases e indigestión.
  • Los antojos también podrían continuar. En algunos casos duran todo el embarazo.
  • Tus encías se pueden irritar e inflamar ligeramente.
  • Puedes sentir las uñas de las manos más suaves y quebradizas.
  • Tu piel se puede irritar y puedes sentir picazón (comezón) en todo el cuerpo.
  • Podrías tener un aumento en la producción de saliva, pero esto suele volver a lo normal en el segundo trimestre.

Cambios emocionales

Tus cambios de estado de ánimo se pueden mantener o aumentar si no han variado mucho en el primer mes. Te puedes sentir irritable y sentir ganas incontrolables de llorar, pero al momento te puede invadir la alegría. Te puedes volver extremadamente susceptible por todo. Pero en el fondo lo que podrías querer es que te presten más atención y que te mimen.

Podrías estar preocupada por los cambios que veas y sientas en tu cuerpo y en tus emociones. Incluso, podrías empezar a preocuparte por perder la figura. Podrías empezar a darte cuenta del bebé que está creciendo en tu vientre y tener algunas reacciones como tener pesadillas relacionadas con tu bebé y con el parto, o fantasías con las imágenes de tu futuro hijo.

Es cierto, algunos de estos cambios podrían ser molestos, pero son necesarios para el crecimiento de tu bebé. Además, recuerda que son normales y pasajeros. No vale la pena que te preocupes demasiado por ellos, duran sólo 9 meses y no toda una vida.

¡Disfruta de tu segundo mes de embarazo!

 

Imagen © Thinkstock / Eraxion

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