Comparte este artículo:

Tiger Woods no es admirado por muchos en vano. El recorrer 18 hoyos a sol o lluvia puede ser agotador. Además, tener un swing potente para lograr “hoyo en uno” no es tan fácil como se ve en televisión. Aunque parezca un deporte tranquilo y de baja intensidad, el golf también es exigente con tu cuerpo y puedes lastimarte fácilmente. Antes de ir al tee de salida, ¡prepárate!

Prepara tu cuerpo

Muchos creen que para jugar golf sólo se necesita comprar los palos y tener buen “swing”. Pero el asunto no es así de sencillo, pues también necesitas tener una buena condición física, resistencia y flexibilidad para golpear con fuerza y recorrer todo el campo. Si no estás bien preparado físicamente, puedes cansarte rápido o incluso lastimarte con un movimiento mal dado.

Antes de llegar al tee de salida (punto de inicio), ten en cuenta lo siguiente:

  • Calienta. Como en cualquier deporte, necesitas calentar tus músculos antes de empezar. Cada vez que haces un swing para dar un golpe a la pelota, estás moviendo los músculos de tus manos, muñecas, brazos, espalda, hombros, cintura, abdomen y piernas… ¡casi todo tu cuerpo! Comienza con un poco de ejercicio cardiovascular (caminar o trotar) y luego haz estiramientos para evitar que lastimes tus músculos y para que tengas más flexibilidad en tu swing.
  • Ejercita. Haz ejercicio regularmente para mantener tu cuerpo en buenas condiciones y con resistencia para recorrer los 18 hoyos sin agotarte. Los ejercicios aeróbicos como caminar, trotar, nadar, patinar o montar bicicleta, son ideales.
  • Fortalece tus músculos. ¿Has visto los brazos de los golfistas? Entre más fuertes estén tus músculos, más rápido y fuerte podrá ser tu golpe. Además, menos posibilidades tendrás de lastimarlos. Haz ejercicios de fortalecimiento continuamente, incluso en las temporadas en que no juegas, para mantener tus músculos fuertes y preparados todo el año.

Practica tu swing

Nadie nace con un “swing” perfecto, hay que lograrlo con entrenamiento. Además, cuando eres un novato en el golf y pretendes lograr un swing estilo Tiger Woods en el primer intento, también puedes lastimar tus músculos. Mejor sigue estos consejos:

  • Aprende. Si es la primera vez que juegas golf, no te pongas a dar golpes sin saber cómo. Un swing mal dado puede lastimar tu espalda, hombros, brazos, muñeca o rodilla. Inscríbete en una clase para que te enseñen los movimientos del swing y cómo lograrlos de forma segura.
  • Usa todo el cuerpo. ¿Has escuchado hablar del “codo del golfista”? Es un problema típico que surge cuando lesionas los músculos internos de tu brazo por poner el énfasis en las manos y las muñecas al dar el golpe. Al practicar tu swing, recuerda que debes usar todo tu cuerpo para dar el golpe, y no concentrar la fuerza sólo en los brazos o las muñecas.
  • Mantén la postura. Tu postura es importante para dar un buen golpe y no lastimarte. Párate frente al tee (el pequeño soporte para las bolas que se clava en la tierra) con los pies separados y equilibrando tu peso en ambos. Procura mantenerte erguido y relajado para evitar lastimar tu cuello y tu espalda cuando hagas el swing.
  • No exageres. No presiones tu swing pensando que entre más rápido o más fuerte golpees la bola tendrás mejores resultados. Al contrario, puedes errar más fácil el golpe o lastimarte algún músculo. Es mejor dar golpes controlados pero certeros.

Otras precauciones importantes

  • Sin zapatos no hay juego. Los zapatos de golf son clave para soportar varias horas de pie recorriendo el campo. Además, tienen una especie de tacos que se entierran en el pasto, dándote firmeza en tus movimientos.
  • Ropa cómoda. Usa pantalones y camisas que te mantengan fresco, especialmente cuando es un día caluroso. También busca ropa cómoda que te permita moverte con soltura.
  • Cuídate del sol. El sol puede ser tu aliado, pero también tu enemigo. Un día soleado puede quemar tu piel, insolarte y deshidratarte si no te cuidas. Ten siempre a mano gorros, lentes oscuros y bloqueador solar para protegerte. Mantente bien hidratado y alerta a cualquier señal de deshidratación o insolación como dolor de cabeza, mareo, náuseas o taquicardia.
  • ¿Cómo llevar la bolsa? La bolsa del golfista es la que guarda el equipo completo: equipo de palos, bolas, tees, toalla, etc. Algunos golfistas experimentados la cargan al hombro por los 18 hoyos. Pero puede ser demasiado para ti si es la primera vez que juegas o si tienes alguna limitación física. Puedes conseguir un carrito de mano para jalarla o tirar de ella, o usar un carro eléctrico para evitar caminar hasta cada hoyo.

Poco a poco recorrerás los 18 hoyos sin darte cuenta, y esperarás con ansias encontrarte en el tee de salida con tus mejores amigos.

Comentarios