Skip to main content

Los bebés que nacen unas pocas semanas antes de su fecha estipulada, pueden tener un riesgo más alto de desarrollar asma. Así lo confirma un estudio, que los compara con los bebés nacidos a término. ¿De qué se trata esta relación? Aquí te contamos detalles que pueden dar claves sobre esta enfermedad respiratoria.

El asma es una condición que figura en los “titulares” de los padres de niños pequeños. Es el caso de Lili, una pequeñita de 3 años que fue diagnosticada con asma luego de pasar una noche en la que tuvo dificultad para respirar, tos y silbidos provenientes de su respiración. Su mamá y su papá no saben a qué se debe, aunque el médico les dijo que es una enfermedad que se presenta cuando se tienen antecedentes familiares de alergia. El padre de Lili también sufrió de asma infantil.

Pero más allá de los factores comunes que desencadenan el asma, tales como, el aire frío, el polvo, los animales (pelo o caspa), la aspirina, químicos presentes en el aire, el moho, el polen, el ejercicio, las emociones fuertes, el humo del tabaco y las infecciones virales (resfriado); el asma puede estar relacionada con el nacimiento prematuro tardío (que se refiere a los bebés nacidos entre la semana 34 y 37 de embarazo).

Así lo sugiere un estudio realizado por pediatras y neonatólogos (especialistas en recién nacidos) de la Clínica Mayo en Estados Unidos, que observó a bebés nacidos entre la semana 34 y 37 de embarazo. La cuarta parte de estos bebés prematuros tardíos fueron diagnosticados con asma al tener 8 años, a pesar de no haber tenido episodios previos de enfermedades respiratorias. En cambio, de los bebés nacidos luego de la semana 37, sólo el 15 por ciento desarrolló asma.

Según los autores del estudio estos resultados muestran que los bebés prematuros tardíos corren un riesgo adicional de desarrollar asma, lo cual es un indicador para los médicos para iniciar un diagnóstico antes y trabajar en medidas preventivas. Este hallazgo puede tener un gran impacto sobre el tratamiento del asma, que es una de las principales causas de hospitalización y ausentismo escolar en los niños.

¿Cómo identificar si tu hijo(a) tiene asma? Los síntomas del asma son los siguientes:

  • Dificultad para respirar
  • Sofoco, jadeo
  • Falta de aire
  • Respiración rápida
  • Dificultad para exhalar
  • Tos nocturna
  • Rigidez en el pecho
  • Sonido de silbido al exhalar

El pediatra te indicará el tratamiento para el asma, en caso de que el diagnóstico sea positivo. Este puede incluir: evitar los desencadenantes del asma, en algunos casos tomar medicamentos aun cuando no tenga síntomas para evitar que los desarrolle (depende de la severidad del caso de tu hijo(a), y vigilar los síntomas.

Consulta con tu pediatra si tienes cualquier duda acerca del asma. Existen enfermedades respiratorias con síntomas similares, así que es importante que estés informado(a) y que hables con el doctor.

Imagen © iStockphoto.com / Juan Herrera

 

Comentarios