Ya sé que ese nombre puede sonarte a “chino”, pero el glutamato de monosodio o glutamato monosódico (GMS, también conocido como ajinomoto), no es ajeno a tu vida, especialmente si te gusta la comida procesada y también, valga la aclaración,  la comida china. Acá te cuento más sobre los efectos de la salud de este elemento que realza el sabor de algunas comidas.

Tengo un amiga que adora la comida. Siempre que tenemos la oportunidad de celebrar algo, salimos a algún restaurante a probar cosas nuevas o a disfrutar de las que más nos gustan. Pero a pesar de que ella ama la comida, vive preocupada revisando y preguntando si en los platillos que se va a comer, hay algo de glutamato de monosodio o glutamato monosódico (GMS). La razón de su preocupación se debe a que, según ella, es alérgica a este ingrediente.

El glutamato de monosodio (GMS) es un polvo que se usa para realzar o potenciar el sabor de los alimentos. Se utiliza mucho en la cocina asiática y lo puedes encontrar en sopas y verduras en lata y otros alimentos procesados como las carnes o los mariscos.

También se encuentra de manera natural en varios alimentos como las setas (hongos), los tomates e incluso la leche materna. Cuando se fermenta, surge el condimento que se usa para potenciar el sabor de la comida y para hacernos más sensibles a los ingredientes de cada platillo.

Si vives en Estados Unidos, tal vez hayas notado que hay algunos productos o incluso algunos restaurantes que advierten que ellos no usan o que sus alimentos no contienen GMS (en inglés MSG). Esto se debe a que, aunque no se ha probado que realmente tenga efectos adversos para la salud, muchas personas han reportado reacciones desfavorables luego de su consumo. A este fenómeno se le conoce popularmente como el “Síndrome del restaurante chino”.

Entre las reacciones relacionadas con el consumo de alimentos que contienen GMS se encuentran:

  • Sudoración
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de pecho
  • Debilidad
  • Sensación de quemadura o cosquilleo en la cara o en el cuello
  • Aumento en la frecuencia de los latidos del corazón o palpitaciones
  • Enrojecimiento o rubor en la cara
  • Sensación de presión en la cara

Si bien algunas personas han reportado este tipo de reacción luego de consumir alimentos que contienen GMS, aún no hay evidencias científicas definitivas que demuestren una relación directa entre este compuesto y dichos efectos en la salud. En caso de que hayas notado estos síntomas después de ingerirlo, no debes preocuparte. Por lo general, son leves y desaparecen en poco tiempo.

Si estás seguro(a) de que el glutamato de monosodio es el causante de tus reacciones, evita consumir alimentos que lo contengan. En los Estados Unidos, la Administración Federal de Medicamentos y Alimentos (FDA) exige que aquellas comidas enlatadas o envasadas que contengan este ingrediente, lo especifiquen en sus empaques.

¡Presta atención! No sea que una noche de una cena deliciosa, termine con una reacción alérgica en casa.

 

Imagen © iStock / Lauri Patterson

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