Puede ser que te hayas dado cuenta de que ahora te cuesta más correr detrás de la pelota, o que te canses mucho durante un juego de tenis y al final lo que más te llame la atención sea la natación. Cuando el calor sube, suben los retos para que el cuerpo no sufra sus estragos. ¿Qué puedes hacer para poder ejercitarte sin afectar tu salud? En Vida y Salud te contamos cómo prevenir las enfermedades que surgen cuando se juntan el calor y el ejercicio.

Si eres de los que te gusta hacer ejercicio independientemente de que haga mucho calor, es importante que tengas en cuenta que cuando la temperatura aumenta, también aumentan las exigencias para tu cuerpo. Imagínate lo siguiente: sales a correr y hace un calor insoportable. Tu corazón y tus pulmones tienen que trabajar mucho. La temperatura de tu cuerpo se eleva por el calor y por el ejercicio. Entonces, tu cuerpo, para refrescarte un poco, hace que la sangre circule más por tu piel, lo cual hace que esta no llegue en la cantidad suficiente a los músculos y por esto, aumentan los latidos de tu corazón. A esto súmale que si vives en un clima húmedo, el sudor de tu piel no se evaporará, por lo que la temperatura de tu cuerpo aumentará.

Por eso, el hacer ejercicio durante el verano, por más que parezca que no es nada del otro mundo, puede terminar en graves problemas de salud causados por las altas temperaturas, como calambres, agotamiento por el calor e insolación. ¿Qué puedes hacer para evitar los problemas que causa el ejercicio durante el verano?

1. Baja el ritmo: Tómalo con calma, empieza a hacer los ejercicios gradualmente y con poca intensidad.

2. Toma muchos líquidos: El mantenerte hidratado es la clave para que tu cuerpo pueda responder al calor. No importa si no sientes sed, bebe mucho agua (cada 15 a 20 minutos). Si vas a hacer ejercicio durante más de una hora, el tomar bebidas deportivas como Gatorade, puede funcionar mejor, pues reemplazan el sodio que es el mineral que más que pierdes durante la sudoración. Disminuye las bebidas con cafeína, pues estas pueden causar deshidratación.

3. Evita hacer ejercicios al mediodía: En este momento es cuando el sol está más fuerte. Lo mejor es hacer ejercicio durante la mañana o en la tarde. Si no puedes hacerlo a otra hora, entonces busca la sombra o nada en una piscina.

4. Vístete apropiadamente: Es mejor el blanco que el negro. Los colores oscuros absorben el calor. Así mismo, usa prendas ligeras y de algodón para facilitar la oxigenación de la piel y la evaporación del sudor.

5. Usa protector solar: Es importante que cuides a tu piel de las quemaduras, de lo contrario, además de hacerle daño a tu piel, tu cuerpo no podrá enfriarse tan rápido como quisieras.

Si a pesar de tomar estas medidas de precaución llegaras a sentir mareos, debilidad, calambres, náuseas, vómitos y/o tu pulso acelerado, suspende el ejercicio de inmediato.

Toma mucha agua, y trata de estar a la sombra. Si no te sientes bien en el transcurso de media hora, no dudes en llamar a tu doctor de inmediato. Recuerda que el ejercicio es bueno, pero no tanto cuando le hace daño a tu salud.

Imagen © Thinkstock / BONNINSTUDIO

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

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