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La adicción a las drogas no es un defecto moral. Es una enfermedad del cerebro que requiere tratamiento médico y psicológico.

De acuerdo al Centro Nacional para la Adicción y el Abuso de Sustancias sólo en Estados Unidos 40 millones de estadounidenses de 12 años o mayores – más de 1 de cada 7 personas – abusan o están adictas a la nicotina, al alcohol o a otra droga. Esto representa más del número de estadounidenses con enfermedad cardiovascular (27 millones); diabetes (26 millones) o cáncer (19 millones). Este problema no es exclusivo de este país. El abuso de drogas puede tener consecuencias graves, puede llevar a accidentes o incluso a la muerte. La prevención es lo ideal y existen tratamientos. Sigue leyendo para que te enteres inclusive sobre qué pasa en el cerebro y quién está en mayor riesgo.

¿Qué significa adicción?

La palabra adicción proviene de un término en Latín que significa “esclavizado” o “unido a”. Si has estado adicto a algo, entiendes por qué se llama adicción. La adicción causa una influencia poderosa y duradera sobre el cerebro que se manifiesta de tres maneras: falta de control sobre su uso, ansias por usar el objeto de la adicción y continuar involucrado con el objeto a pesar de que las consecuencias sean negativas. Esto sucede no sólo con las drogas, puede suceder con el sexo, con el juego, ¡hasta con la gente que tiene adicción a las compras!

Como ves, la adicción a las drogas se considera una enfermedad del cerebro. Aunque empiezas voluntariamente, se ha demostrado que altera la expresión de los genes y los circuitos en el cerebro. Cuando se desarrolla, puede interferir con la habilidad de la persona de decidir y lleva al antojo compulsivo de la droga, a su búsqueda y a su uso. Y su impacto es negativo no sólo a nivel emocional y social, pero en la salud de la persona ya que puede causar problemas cardiovasculares, respiratorios, cáncer, exponer a la persona a desarrollar hepatitis, VIH/SIDA, en fin.

Además, el uso prolongado de drogas afecta otros sistemas en el cerebro que pueden causar problemas para aprender, para tomar decisiones, con la memoria, con el estrés y de comportamiento. A pesar de todo esto, las personas adictas, siguen usando drogas.

Las drogas que causan adicción con mayor frecuencia son la marihuana, los medicamentos narcóticos para el dolor del grupo opioide y la cocaína.

Es interesante que cuando se empezaron a estudiar las adicciones en los 1903’s se pensaba que las personas que se volvían adictas tenían falta de fuerza de voluntad o que no eran moralmente tan buenas. Ahora sabemos que eso no tiene nada que ver. Ahora sabemos que es una enfermedad crónica en donde hay cambios tanto en la estructura como en el funcionamiento del cerebro. El cerebro empieza por reconocer que la droga causa placer y termina llevando a un comportamiento compulsivo que secuestra al cerebro. Y estos comportamientos se deben a una serie de interacciones químicas que suceden en el cerebro que incluyen neurotransmisores como la dopamina y el glutamato.

Los cambios en el cerebro con las drogas

¿Alguna vez te has preguntado qué le pasa a tu cerebro cuando usas drogas? Obviamente depende de la droga que uses, pero generalmente cuando usas el tipo de drogas que se tienden a abusar, como los opioides (la medicinas para el dolor) o la heroína, éstas van a las áreas del cerebro que normalmente realizan las funciones ejecutivas. ¿A qué me refiero? Así como el director ejecutivo de una compañía es el que se encarga de planear, organizar, decidir qué se hace primero, cuándo se debe actuar, así como cuando se debe evitar (función inhibitoria) hacer algo cuando no es apropiado, los lóbulos frontales, incluyendo la corteza frontal y la corteza pre-frontal del cerebro son las que hacen estas funciones.

Cuando se toman drogas, estas funciones, especialmente las funciones inhibitorias del cerebro dejan de funcionar adecuadamente lo que hace que la persona actúe impulsivamente. Los impulsos pueden ser sexuales, criminales, agresivos, en fin, pueden llegar a ser peligrosos para las personas que estén cerca de la persona que está adicta a las drogas.

Tristemente con el tiempo se requiere más droga para lograr alcanzar el mismo nivel de placer. Se desarrolla lo que se conoce como tolerancia.

¿Qué causa que una persona se vuelva adicta y otra no?

No se sabe a ciencia cierta por qué algunas personas se vuelven adictas y otras no. Se piensa que se debe a una combinación de factores y que entre más factores tiene una persona, mayor riesgo tiene de volverse adicta:

  • Biología: Los investigadores piensan que el 50% del riesgo de adicción está determinado por los genes con los que se nacen. Y desde luego, la presencia de otras enfermedades mentales, el grupo étnico y el género también influencian si la persona usará o no drogas y su riego de adicción.
  • El ambiente:  Esto incluye la familia, los amigos, la calidad de vida, el estatus socio-económico. El estrés, la comunicación de los padres acerca de las drogas, si hubo exposición a ellas a una edad temprana, si hubo violencia sexual o física, si hubo presión de los compañeros, en fin.
  • Desarrollo. Finalmente, los factores genéticos y ambientales interactúan con etapas críticas en el desarrollo de la persona. Como el cerebro de los adolescentes aún está en desarrollo, especialmente en áreas que tienen que ver con auto control y la toma de decisiones, entre más temprano empiecen a usar las drogas, el riesgo de que progrese la adicción es mayor.

¿Cuáles son los síntomas o señales de la adicción?

No siempre es fácil reconocer cuando alguien tiene un problema de adicción. Algunos síntomas o señales incluyen:

  • Problemas en la escuela o en el trabajo
  • Falta de motivación para hacer las cosas o falta de energía
  • Cambios en su comportamiento o en sus amistades
  • Gasto excesivo de dinero o si desaparece dinero sin explicación en casa
  • Si la persona empieza a prestar menos interés en su apariencia personal

Los síntomas y señales de intoxicación dependen de la sustancia que utilicen y hay que recordar que aunque las más comunes son: el alcohol,  la marihuana y el hachís, los narcóticos opioides y la cocaína, existen muchos otros. Por ejemplo:

  • Los barbitúricos (como el secobarbital) y las benzodiacepinas (como el diazepam, el lorazepam, etc.)
  • Las anfetaminas y los estimulantes (como el Ritalin).
  • Las drogas que se usan en los bares nocturnos que tienen diferentes nombres: Roofie (flunitrazepam); Ecstasy (MDMA); ácido gama-hidroxibutírico; ketamina.
  • Los alucinógenos (como el ácido lisérgico (LSD) y la fenciclidina (PCP).
  • Las drogas que se inhalan como los disolventes de pinturas, la gasolina, los líquidos limpiadores y los productos de aerosol.

Prevención

Para prevenir el uso y el abuso de drogas en los niños y los adolescentes, como padre y/o madre:

En la sociedad, los padres, los maestros y los proveedores de salud, todos podemos participar en la prevención de las adicciones. Prevenir es mejor que remediar.

Tratamiento

De acuerdo a varios estudios incluyendo reportes por el National Institute on Drug Abuse, como con todas las enfermedades crónicas, el tratamiento de la adicción a drogas no se cura. Sin embargo, se puede controlar de forma exitosa. Las personas que se recuperan de una adicción están en riesgo de recaer durante muchos años y quizá de por vida. Pero la investigación demuestra que la combinación del tratamiento de medicinas con terapia de comportamiento proporciona la mayor oportunidad de éxito. Generalmente se individualiza el tratamiento de acuerdo a los problemas médicos, mentales y sociales para que continúe la recuperación. Lo principal es que se puede controlar.

¿Cuándo debes buscar ayuda profesional?

  • Si no puedes dejar de usar una droga
  • Si has tenido comportamientos de alto riesgo debido al uso de una droga (como sexo sin protección o compartiste una aguja para inyectarte)
  • Si piensas que podrías estar teniendo síntomas de abstinencia porque estás tratando de dejar la(s) droga(s).

Lo ideal es que acudas con un médico especializado en medicina de adicción, con un psiquiatra especializado en adicción y/o un consejero certificado y especializado en alcohol y drogas. Si no conoces a alguien, tu médico te podría referir. Entre antes vayas, mejor.

Desde luego, si hay riesgo de que una persona haya tomado o se haya inyectado una sobredosis, llama a un servicio de emergencia de inmediato. Le podrías salvar la vida.

Para información confidencial en español para las personas o los parientes con problemas de abuso de sustancias o problemas de salud mental, si vives en Estados Unidos, puedes llamar al 1-800-662-HELP (4357) # 2, las 24 horas al día, 7 días a la semana.

Además, si aún no tienes seguro médico y te preocupa el costo, recuerda que quizá califiques en alguna de las opciones de cobertura médica para las personas de bajos ingresos como Medi-Cal o Medicaid. Puedes obtener información en una de las agencias de departamentos humanos de tu localidad. Si vives en California puedes obtener información en www.CoveredCalifornia.com/es. En el resto del país visita https://www.cuidadodesalud.gov/es/.

También puedes visitar el intercambio de seguros médicos de tu estado. En California puedes ir a www.CoveredCA.com/es o llamar al 1-800-300-0213. Los centros comunitarios de salud en tu comunidad podrían ayudarte a tener acceso a servicios médicos si no calificas para un programa de cobertura de salud, en California podrías encontrar un centro de salud en www.californiahealthplus.com.

Puedes leer la Parte 1 de esta serie haciendo clic aquí.

 

Imagen © iStock / Aldo Murillo

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